Crónica SYBERIA + DERIVA (30-10-2022) Sala Moby Dick en Madrid.

Textos y fotos: Juan Carlos Lopez Aguilar.

Casi en la víspera de difuntos, la noche del 30 de octubre, se organizaba un bolo en la Sala Moby Dick, a priori, de lo más atractivo. Dos bandas de por aquí cerca, una de Madrid, Deriva y otra proveniente de Barcelona, Syberia. Amablemente acreditado por Alex (Nooirax); co-organizador del evento junto a Aitor (Nuevacosta) que son unos tipos majísimos, muy implicados con las bandas emergentes y todo lo que se mueve detrás de este mundillo; me dispuse a pasar la noche del domingo disfrutando de un buen show de música post Metal instrumental. Llegué pronto, tratando de no perderme nada, pero a las 20:00 las bandas aún probaban sonido. Hubo tiempo de relajarse escuchando musiquita enlatada, tomando una cerveza y preparando los trastos. El lío comenzaría hacia las 21:00. El público fue llegando y Deriva subía al escenario con ganas de agradar. Estuvieron como una hora dando cera a sus instrumentos y haciendo las delicias de los asistentes, por otro lado, buenos conocedores de lo que iban a ver y escuchar

El set giraría en torno a sus LPs Haiku I (2019, tres años después de arrancar su andadura) y Haiku II (2021) que forman un todo. Sin embargo, y a pesar de presentar un set corto en cuanto a número de temas se refiere, hubo espacio para recorrer otros momentos destacados de su discografía, resultando muy equilibrado y acertado. Todo comenzaría con Lluvia templada, bello tema que abre Hayku I. Tema que en directo suena aún más potente que en el soporte vinílico, donde una batería omnipresente, no se limita a marcar el ritmo, sino que define la personalidad de la banda con una presencia definitiva en las fases más tranquilas. El sonido, ya desde el principio fue excelente y nos permitió disfrutar de cada instante y giro de los instrumentos.

Seguiría en secuencia Substantia Nigra, del álbum homónimo de la banda que viera la luz de la mañana en aquel lejano y feliz 2016, antes de que nuestra inocencia quedara truncada por los acontecimientos que todos recordamos y que no voy a nombrar. Licencia que se permitieron introducir entre los contenidos de los Haikus. Un tema tremendo, acertadamente rescatado y que animó a la parroquia. Quizá la guitarra rítmica se notó un poco baja, pero se corrigió con prontitud. Como no hay dos sin tres, Ignis Ex Ciniere, fue elegida la siguiente para proseguir. Procedente del nuevo disco, a punto de salir. Flamante entrega para este mismo año y tema estrella del mismo. Tema pegadizo y de fácil digestión, del que existe un vídeo promocional, hecho con mucho cariño, y se nota, que puedes saborear en YouTube si no eres gran conocedor/a de lo que son capaces de marcarse estos señores.

El tema está grabado con la colaboración de Alicia Nurho, compositora madrileña, multiinstrumentista, y alma inquieta que no para, porque es toda pasión. Pudimos apreciarlo perfectamente, porque a nuestro lado, cual velocista en la final de los 60 metros olímpicos, con la misma excitación, concentración y emoción a flor de piel esperaba el momento de saltar al escenario a tocarse este magnífico tema con los Deriva. Salió, interpretó y triunfó, como todos los músicos reunidos para la ocasión sobre el escenario.

La temperatura ya era como para fundir metales a pie de las tablas. Volvemos al disco Deriva. Ahora es turno para Delta Waves. Con un aire más estratosférico y calmado, es momento para recuperar el aliento hasta que las luces estroboscópicas comienzan a titilar y la guitarra melódica se hace tórrida. La ola vuelve a subir. Como una marea desbocada que aumenta el caudal de una masa imparable que te eleva.

Vuelta a Haiku I. Despierta del Letargo arranca con una guitarra muteada que torna en hipnótica, acompañada por la rítmica, un bajo preciso que pone la tónicas sobre las íes y la magnífica percusión de la que ya me hice eco antes. Tema muy interesante y con personalidad propia que da paso a Las Brumas del Ayer, extraído de Haiku II. Una vez más, Alicia Nurho salta al escenario con fuerza y ganas. Su violín de arco despeluzado tañe una melodía que aporta fuerza y una pasión desenfrenada que se percibe a través de sus gestos y sus movimientos. Explosivamente expresiva, acompaña su buen hacer al instrumento con ese empuje que proyecta sobre su música y que se transmite al público sin asomo de atenuación.

Se acerca el momento de ir concluyendo la actuación Alicia Nurho aún encima del proscenio suena Cerezos sin Flor, de nuevo, un tema de Haiku I. minuto de gloria para el bajo y es que ya, toda la banda se encuentra en trance. Perfecta la cohesión entre todos los “actores” que, haciendo un símil con el teatro clásico, no ocuparían el lugar discreto de la orquesta sino un papel protagonista porque por esta representación se van a ganar los merecidos aplausos, vítores, abrazos y apretones de manos que les esperaban nada más concluyeran el tema.

Deriva fue más que abrir boca para la llegada de Syberia. Fue un concierto con identidad y entidad propia que disfrutamos de lo lindo todos los que allí nos acercamos, que no fuimos pocos, ya que la sala mostraba una fantástica entrada, para ser un domingo a la noche y, no nos engañemos, no hablamos de música de masas, sino música orientada a paladares más sutiles y preparados. No dio tiempo a mucho, después de que Deriva dejara los instrumentos tras Cerezos sin Flor. Sobre las 22:20 (por mi reloj, así que no os fiéis mucho). Ya estaba todo preparado para la comparecencia de Syberia. A destacar, las pobladas y espectaculares ppedaleras típicas en estos estilos instrumentales y atmosféricos que siempre sorprenden con sonidos ruidos, texturas que agitan las mentes del público y que chocan con los momentos de pasión malamente contenida que producen la interpretación de los set, en los músicos y que reciben, con los chakras abiertos de par en par, los parroquianos.

¡Comienza la actuación! un backtracking evocador prepara el arranque poderoso de batería. Suena Stolen Childhood. Del último larga duración de Syberia, Statement of Death, editado en mayo de este mismo año.Poderoso tema que es perfecto para poner las cosas en su sitio desde el primer momento. Atención del público captada. Todo en marcha. El setlist de esta noche está basado en esta última entrega de la banda. Son 5 temas que van a desgranar a lo largo de su comparecencia aquí en Madrid, localidad que llevan tiempo queriendo visitar y que por motivos pandémicos y de salas se les ha estado resistiendo. Hoy se van a quitar la espinita porque la sala muestra un aforo bastante interesante de público absorto. Redundando en lo dicho anteriormente llega Empire of Oppression. En esta ocasión viajamos en el tiempo hasta su anterior álbum, Seeds of Change. Salpicarán Statement of Death con algunos temas de su discografía. Este es el primero de cuatro. Una vez más, muy apoyados en el sampler, que les sirve de back, montan un sonido áspero de guitarra rítmica y contundente bajo que unido a una batería que se destaca sin incordiar crea una atmósfera inquietante a la vez que nostálgica, que proyecta imágenes en nuestras mentes. A cada uno las suyas, es lo bueno de la música instrumental, la capacidad de interpretación que induce en los oyentes.

Ya metidos en la máquina del tiempo, retrocedemos a 2012, a Drawing a Future con el tema The Day After the End of the World. Potencia controlada con esa línea melódica marca de la casa. ¡Qué percusión y qué bajo! Una garantía rítmica al servicio del conjunto. Con luces frías y un sonido más crudo, aires sesenteros cargados de distorsión resuenan en la Moby Dick. Pero no creáis que suena retro en ningún momento, porque ellos saben darle ese toque personal que representa el valor añadido para que todo suene bien, propio y actual. El tema se reivindica por cada acorde que se marcan. Tras retroceder al pasado, volvemos al presente y los Syberia se arrancan primero por Ain’t.Care.About.Bullets y después, Breathe. El primero destaca por la capacidad que tiene de evocar sentimientos y provocar sensaciones. Con una pizca de épica, de himno. Tema estrella de Statement of Death. En directo es una bomba que te golpea el pecho y el cerebro, superando la versión editada ampliamente y es que estos señores son animales de directo que a pesar de llevar mucha electrónica y presets, dan un 200% en escena te dejan pegado al suelo. Por cierto, no os perdáis el vídeo clip del tema…

El segundo, Breathe, es distinto y es que no resultan repetitivos a pesar de ser una banda que renuncia a la voz para transmitir. Se las apañan muy bien con sus manos y sus pies. la fuerza que dan a sus interpretaciones con la pasión que ponen es un extra que se agradece. Hacen lo que les gusta, lo viven y lo hacen vivir. Se desliza por nuestros oídos Beirut, de Seeds of Change. Jordi Only se arma de su e-bow y saca sonidos dulces y sugerentes que al poco se tornan más agresivos según avanza este precioso y enternecedor tema. Tiempo para una de las nuevas canciones, Nothing Inside, con la que se cierra el recorrido por Statement of Death. La cabeza se mueve sola y es difícil hacer fotos así. Una cosa o la otra, porque las dos no se puede, pero es que es difícil elegir, deber o placer, porque el momento pide moverse, no mucho del sitio pero sí sentir las vibraciones y la fuerza. Manel Woodcvtter ¡Un gran fichaje a la batería! de Óscar a la guitarra y Quim Torres, al bajo, son los artífices de estos momentos que nos están haciendo paladear con fruición.

El final se intuye. Dos temas restan para completar el set. El penúltimo es Colossus Collapse, de Drawing A Future. Antes de disparar con sus instrumentos, aprovechan parahacer una parada en la que, micrófono en mano, agradecen al público, promotores, técnicos y todos aquellos que han hecho posible este evento, su trabajo, esfuerzo y dedicación. Por fin han podido tocar en Madrid que se les resistía desde ya, demasiado tiempo y que de este modo han podido contentar a los aficionados que nos habíamos concentrado en Moby Dick un domingo en el que se notaba la ausencia de los que habían aprovechado el puente para salir de la capital. Es el bajo el que abre fuego, se unen los tambores y ya, el resto.

Cierra la noche, No Frames to Remember Them. Han escogido un tema de Statement of Death para que nos vayamos con su regustillo y han escogido bien. Muy melódico, sugerente, que comunica alegría y ensancha el alma. Al menos a mí fue lo que me provocó. Una sensación de plenitud, de esperanza, de alegría vital, porque es lo que Syberia ofrece a su público, sensaciones y sensibilidad disparando distorsiones y efectos como munición de gran calibre, para lograrlo ¡Y vaya si lo consiguen!.

Yo, por mi parte cierro la crónica de esta noche inolvidable, con una sonrisa dibujada en la cara, que me acompañará en mi viaje de vuelta al hogar por las calles del centro empresarial de Madrid que contrasta enormemente por su frío mercantil de edificios metálicos de formas caprichosas y estudiadas, a los que regurgitar los sonidos que han puesto en mi cabeza, tanto Deriva como Syberia, aportan ese calor que los disfraza de amabilidad. El prosaico metro me espera y yo, me siento agradecido por haber asistido a esta comunión con dos bandas fantásticas que me han hecho un poquito más feliz ¡Hasta la próxima maestros!!!

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