Grupo:Dødheimsgård. Disco: Black medium current. Sello:Peaceville Records/Audioglobe. Año:2023.

Reseña de Sammael F. H.

Hablar de Dødheimsgård es, desde luego, hablar de una de las Leyendas (y si, Leyendas, con mayuscula) de la 2ª ola de Black Metal surgida desde Noruega y que, como todos saben, redefinió el genero tal y como todo el mundo lo conoce. Habrá quien diga que este grupo es parte de una «2ª división» como si de una competición o liga se tratase, pero quien lo diga sin duda desconoce lo fundamentales que fueron Vicotnik, Aldrahn y Apollyon entre otros no solo para su propia escena, si no para el genero entero (El daño ya estaba hecho en ese aspecto, he oido/leido incluso quien afirma que el grupo fue idea de Fenriz; quien solo colaboró, principalmente como bajista, en las primeras grabaciones incluyendo el mitico Kronet til Konge).

Es por ello que hablar de un lanzamiento de Dødheimsgård, sobre todo tras 8 años de inactividad y cuando el lanzamiento en cuestión es supuestamente la secuela de un trabajo como A Umbra Omega (que no dejó a nadie indiferente bajo ningún concepto imaginable) es de esperar cierto revuelo. Por eso me sorprendió y mucho, tras giras por Noruega y tierras nordicas colindantes con una nueva formación, que el anuncio de este Black Medium Current esté pasando mas inadvertidamente. Como un espectro a plena luz del día entre una concurrida calle; supuestamente a la vista de todos pero enclaustrado en su propio mundo de sombras.

Y es que en estos dos parrafos hay mucho de lo que desgranar, tanto como ha pasado no tan solo en estos 8 años y no solo a nivel de formación, si no mas allá. Como muchos de vosotros sabreís, Vicotnik y Aldrahn han tenido una historía de desavenencias que acabó siempre en cisma, primero en 2004, con un cambio cuasi completo de formación en lo que acabó siendo 3 años despues Supervillain Outcast. Y otra vez mas en 2016, poco tiempo despues de la gira presentación de A Umbra Omega. Acabando en ambas ocasiones con Aldrahn forjando primero y trabajando despues en su propio proyecto conocido como Urarv, de los que en breve hablaremos en detalle en esta misma pagina por un muy buen motivo.

Siguiendo con los post-resultados, por asi decirlo, de A Umbra Omega, hay que añadir como detalle curioso de que, al menos basandonos en lo que se anunció en aquel entonces, este LP era tan solo la primera parte de una breve saga cuya continuación veríamos pronto, al año o dos. Llegó 2017 y, discusiones aparte o quizá debido a ellas, nada apareció bajo esta bandera. 2 años mas tarde, Vicotnik hizo acto de presencia en cuanto a nuevos trabajos. Pero esta vez bajo otra banda de su propia creación, Dold Vorde Ens Navn. Banda de donde viene el batería actual Øyvind Myrvoll. Cerrando la formación actual Lars-Emil Måløy al bajo y Tommy Thunberg a guitarras y teclados.

Cuento todo esto porque, a primera escucha, este Black Medium Current bebe y mucho de todas y cada una de estas circunstancias acaecidas durante todo este tiempo. Tomando como referencia A Umbra Omega y siguiendo las mismas ideas y conceptos tematicos tratados en las letras del mismo. Con un sonido a caballo entre este previo LP y todo lo oido en DVEN. Tal y como se deja notar desde el mismo principio de «Et Smelter» aún en un tono bastante melancolico y progresivo para, algo despues ya arrancar con fuerza, intercalando algún pasaje que recuerda bastante a Arcturus antes de su separación en Sideshow Symphonies. Con Vicotnik haciendo su mejor papel como vocalista jamas oido, tanto en voces limpias, como graves. Intentando ya de entrada y a su manera acercarse a los registros de Aldrahn en la no-secuela anterior, pero sin llegar a mas que recordarnos en todo momento que no está ahí.

No con ello significa que este albúm sea un refrito de refritos o algo tedioso, justo al contrario. La calidad es tan buena como cabría esperar, siendo tan innovador como Dødheimsgård nos acostumbra cada tanto (o MUY de vez en cuando) desde casi siempre. Aunque «Tankespinnerens Smerte» sigue con un deje similar a «Et Smelte», «Interstellar Nexus «recuerda mas a la caoticamente ordenada formula propia de A Umbra Omega con un sabor actual, viendo a toda la formación y, ante todo, a Vicotnik abarcando mas registros, para en el ultimo minuto desgañitarse la banda entera con un pasaje mas digno del legendario «666 International». Tras un «It Does Not Follow» con una formula algo mas clasica, dentro de lo que nos puede permitir una banda tan eclectica, llegamos a la parte central del albúm con «Voyager», pieza hecha integramente en piano como acostumbraban a intercalarnos fuese en cualquiera de los, para mi al menos, grandiosos «Satanic Art» o «666 International» en el epicentro exacto del album.

Sin embargo, todo lo que ha pasado en estos ultimos 8 años está aqui increiblemente presente, todo lo que os he narrado se encuentra de una manera u otra reflejado en el resultado final de este Black Medium Current sean ideas ya experimentadas o sonidos que recuerdan a A Umbra o a los pasajes mas avant-garde de DVEN. Tal y como nos recuerda «Halow», arrancando ya la 2ª mitad. Mientras que a «Det Tomme Kalde Mørke» despunta de principio a fin en lo que ya se ve sin duda alguna como una serie de patrones de tema mas fuerte, tema mas melancolico. Tema mas eclectico, tema algo mas clasico. Siempre con cierto numero de giros en cuanto a sonido, pero que no ayuda a despejarnos de la cabeza dichas ideas mencionadas y repetidas por un humilde servidor.

Y en este punto entramos a «Abyss Perihelion Transit», tema con el que se presentó y anunció este album y que desde principio a fin nos estampa en la cara con toda su monumentalidad a ritmos pesados. Tras el nos queda tan solo «Requiem Aeternum», un titulo que lo dice todo. Quedando claro que lo que, en principio, iba a ser la segunda parte de un proyecto grande y rompedor. Acaba siendo un bonito albúm de recuerdos de toda una seríe de vivencias que sucedieron, no ya solo de todo lo narrado, si no de la existencia de esta Mansión Hogar de la Muerte.

Nada nos dice que de aqui a otros 8 años no veamos otro trabajo con, vaya usted a saber que formación. Pero sin duda han sido cerca de 30 años de cambios, distintas ideas, distintas formaciones, multiples proyectos. Y quizá sea cosa de un servidor, pero este albúm huele a despedida. Quizás en parte casi hecho por obligación como, a titulo personal, lo fué Arcturian para Arcturus siguiendo con esa comparación (siento repetirme, pero os juro que el patrón usado en este LP para los teclados no paraba de recordarmelos). Pero esta vez, dejando un mensaje de despedida por parte de Vicotnik y su querida criatura.

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