
Escrito por Bea Bathory.
Nuevo álbum para los ya alejados Christian Metal de Dayton. Esta banda la descubrí gracias a una muy buena recomendación y he de decir que no me he separado de ella.
El Metalcore puro que su vocalista Mike Hranica deja caer con toda desesperación y alocado griterío, me fascinó desde el minuto uno, y eso que tal hallazgo llegaba tarde porque ya habían publicado siete discos. Pero nunca es tarde para descubrir una banda tremenda. Ante tal desconocimiento, me empapé bien de sus anteriores álbumes y me apasioné con el sexteto que hacía un Metalcore americano combinado con el mejor Europeo. Letras dolorosas y muy pulidas hacían de la banda auténticos discazos, siendo el álbum “8:18” (2013) el mejor valorado según sus fans. No es una banda especialmente conocida y eso que lleva la friolera cifra de 18 años, pero he de reconocer que cada vez tiene más seguidores, y no sé si tendrá que ver toda la promoción y las inmensas giras que llevan a sus espaldas, o que sinceramente, se están haciendo más mainstream . Es un screamo enaltecido en todos sus temas aunque es verdad, que ahora se están dejando llevar por melodías muy intensas mezcladas con la voz limpia de Jeremy Depoyster al mando y sus Breakdowns.
Prodecentes de Ohio, los Core publican el mismo disco de 2022 llamado “Color Decay”, esta vez Deluxe. Bajo mi humilde opinión, no entiendo este nuevo álbum en el que tan sólo hay tres temas nuevos. “Reasons” que lleva marca electrónica con la participación de lo más variopinto como el DJ canadiense Excision y el americano Wooli . “Reaching” que se convirtió en el tema predilecto de la banda, muy acorde a su anterior disco “The Act” de 2019, con melodías fascinantes y griterío e “Ignorance” que sin duda es una gozada de escucha. El resto de los 17 temas son de sobra conocidos si le has dado bien al álbum de 2022. Descubrimos la parte acústica y sus directos en temazos como para mí el mejor “Watchtower”. Locura de single. Te desconecta del mundo real con un griterío y un Metalcore impecable. “Salt” hace lo propio con muy buena melodía y voces limpias que llevan arrastrando desde hace años. Pero si hay un tema de lo más conocido es “Sacrifice” transportándote a un mundo efímero de sonidos endiosados. Poco más que decir de este álbum que sinceramente, hubiera preferido esperar más tiempo por un disco con material totalmente distinto. Voy a darle al play para volver a escuchar sonidos de otros años procedentes del sexteto que me cautiva.
