
Escrito por Bea Bathory.
Nombrar a la banda Unearth son palabras mayores. Ojo. Sorpresón y goce ante el anuncio del octavo álbum de los de Boston. Todavía el otro día, desempolvaba esa entrada, con la que el grupo se dio a conocer en nuestro país junto a otros Core como son los casi olvidados 36 Crazyfist. Me llamaron y mucho la atención y cito la fecha de 2003, presentando su álbum debut “Stings Of Conscience” con un Metalcore naciente y adictivo.
El cambio que significó en 2008 el disco llamado “The March” con el que llegaron a un público más diverso, no dejó indiferente a nadie, y no por un estilo único, si no, por esos sonidos procedentes de distintos géneros que recogían y y mezclaban los americanos. (Amadas fusiones). Disfruté de ese Metalcore Old School, ese hardcore melódico y ese melodeath procedentes de las viejas escuelas nórdicas en todos sus discos y temas, y bien me entenderán esos seguidores o “fans” de bandas como Bleed From Within, Parkway Drive o Bleeding Through cuando regresan esos grupos con raíces Hardcore punk, que no tratan de ocultar bajo sintetizadores o samplers su música, y que son fieles a esos sonidos de los países nórdicos en este caso.

La publicación de su nuevo álbum “The Wretched; The Ruinous” me pegó un auténtico subidón de adrenalina. Me impactó ardientemente. Ese Metalcore Old School con mucha reminiscencia del viejo continente a las guitarras había vuelto. Los pioneros de la NWOBHM llegan para sentenciar. Con una oscuridad innata en este álbum ( y yo, lo agradezco enormemente. Soy de la opinión que, cuando tu alma es invadida por esa negrura incesante que irrumpe, salen auténticos temazos con los que deleitarnos a nosotros, los humildes metalheads). Este disco, en el que descargan todo su potencial con letras sobre la agonía de la madre naturaleza, de la madre tierra, es impecablemente supremo.
El comienzo con ese homónimo “The Wretched; The Ruinous” es un auténtico trallazo. Coros ancestrales y la diversidad vocal del tremendo Trevor Phipps, abrazando un Universo resquebrajado por la acción del ser humano, resulta totalmente exquisito.
Muchos se preguntaban si la salida de Ken Sushi (guitarra rítmica desde el año 98 hasta hace pocos meses) iba a causar estragos y evidentemente no ha sido así. La banda lejos de caer en un abismo, ha resurgido cual Ave fénix. Agonía escrita en estos 36 minutos, bajo letras que dejan patentes sobre la naturaleza, pero que, musicalmente te embelesan con temas como “Mother Betrayal”, “Into The Abyss” , “Broken Arrow”con ese Metalcore /Hardcore rápido y duro. Blast beats constantes y sin límites. Coros enaltecidos y mucha fuerza.

Todavía sin recobrar el aliento, atrona el tema ”Cremation Of The Living”. Qué locura más sana. Música celestial para una amante de este subgénero. La aspereza vocal de Trevor es un añadido con esos breakdows limpios.
El Melodic Metalcore está presente en todos sus singles pero si hay uno en el que es muy evidente ese es el single “Erradicator”. Pesado pero a la vez rápido y fiero.
¿Queréis más? No seré yo quien desgrane por completo este disco, seréis vosotros los que atentamente leéis esta pequeña reseña los que podréis opinar si es este o no, un auténtico discazo con el que deleitaros.
Unearth se ha coronado con este disco. La maquinaria del Metalcore Old School se ha puesto en marcha de nuevo, ante la mirada expectante de todos nosotros y yo, apuesto todo al caballo ganador, en este caso , la banda Unearth.
Girarán con otros grandes como son Bleeding Through y Misery Index. LOCURA MAXIMA.
Bea Bathory.
