Texto de Sammael F.H.
Fotos de Maro Black
Después de poco más de un mes sin personarme en otro bolo, y mira que los ha habido interesantes como ya habéis podido leer en otras crónicas por aquí. Ya iba siendo hora de hacer acto de presencia más que nada para disfrute personal. Y qué mejor elección que Regent Death (Madrid) y Narbeleth (Cuba) en la sala Rock Palace este pasado 13 de mayo.

Una apuesta segura con potencia de sobra para dejarme una larga sonrisa de oreja a oreja. Según llegué el panorama pintaba curioso cuanto menos. El cartel decía que la apertura sería a las 20:00, pero todo parecía un poco más parado de la cuenta. Justo cuando parecía que iban a abrir a las 20:15, resulta que estaban liados con las prácticas de sonido (prácticas que sonaban realmente prometedoras, como adelanto de lo que está por venir). Y en cuanto abrieron puertas a las 20:30, todos entramos tan rápido como nos permitió un personal de taquilla muy ducho en su labor para descubrir que, en efecto, aún nos quedaba otra media hora para coger sitio tranquilamente y ponernos cómodos de cara al espectáculo antes de que Regent Death arrancase motores. Pequeños gajes del oficio que no dejan más que una pequeña risa y chascarrillo oportuno. Siguiendo con la sala en sí, dada mi primera visita a la misma he de decir que, aunque compacta, está muy buen planteada y distribuida, con un sonido la mar de sólido y equilibrado que dejaba oír todo detalle con una gran naturalidad. No es de extrañar a sabiendas de que en el mismo local también hay salas de ensayo de alquiler, y se nota bastante cuando se organizan directos en locales con escenarios y salas de ensayo en el mismo recinto. Se ve de sobra que el personal que está detrás sabe muy bien que tiene entre manos y como sacarle el jugo en condiciones óptimas.




Yendo ya a los directos en sí, Regent Death entraron a las 21:00 con una profesionalidad y una seguridad claras. Sabiendo tanto ellos como el público que el lanzamiento de su primer trabajo está más que próximo, esperando que esté listo para la Feria del Disco Extremo de Madrid, el 3 de junio. Su sonido era muy personal con influencias de la vieja escuela que se dejaban oír en cada uno de sus temas a medida que iban cayendo. Recuerdo toques, en que los asemejo a mi parecer a Taake o Enthroned, pero según iban avanzando ya iba perdiendo la cuenta de cuantas influencias iba pillando, disfrutando cada vez más y más de su potente repertorio y su buen saber hacer.







Mención especial y sorpresa para todos, fue una pluscuamperfecta cover de «Equimanthorn» de Bathory como el 3er tema de su set. Un temón que, al que aún no habían movido, consiguieron que lo hiciese. Y a los que estábamos disfrutando ya de entrada sin duda nos dejó con el corazón en puño, emocionados a tope, sensación que no paró hasta el final.

Tras el consabido descanso, a eso de las 22:00 entró Narbeleth dispuesto a devorar el escenario, Regent Death había dejado el listón bien alto, pero estaban dispuestos a superarlo sí o sí. A pesar de mi propia redacción no había competición alguna, siendo algo más realmente como dos bandas colegas que son dispuestos a dar un show a la altura de las expectativas. Prueba de ello es que King Abraxas, guitarra de los Regent Death, hizo doblete como guitarra de sesión para Narbeleth como lleva ya haciendo desde hace años. Con todo Narbeleth entró con hambre de tablas y de darle a Madrid un primer show inolvidable, y tras todas las intentonas previas frustradas, la espera mereció y mucho la pena. Increíbles de principio a fin (sin desmerecer a Regent Death insisto), con Vindok en la batería dándolo todo a pesar de no estar recuperado del todo de una lesión en el talón, motivo por el cual tuvieron que cancelar dos citas previas en Paris y en Murcia. Tal es el punto que, una vez acabado el set, el público aún satisfecho quisimos un bis al unísono, y tras un ligero descanso, Dakkar volvió ofreciéndonos «Dark Primitive Cult», tema de su primera demo de mismo título, como broche y galardón.









Cuesta resumir en unas pocas líneas, el insuperable sabor que dejaron tanto Regent Death como Narbeleth esa noche. Es sin duda el mejor directo al que he acudido personalmente en lo que llevamos de año y deja el listón MUY alto de cara a lo que esté por venir, sin exagerar ni un ápice. Ni que decir tiene que espero oír más de ambas bandas sobre todo de cara a futuras visitas. Tanto ellos, como el público, se entregaron al 666% dejando tras de sí los restos calcinados de una noche en la que ardió Madrid al fuego impío del más puro Black Metal reminiscente de la vieja escuela.

2 comentarios sobre “Crónica NARBELETH + REGENT DEATH 13.05.23 (Madrid)”