Nota:9’5

Reseña Kikemaiden.
Cuando alguien empieza a escribir sobre algo; sea un artículo, una entrevista o como es en este caso, una reseña; no siempre estás en las mejores condiciones anímicas, morales o incluso puede ser que estés un poco saturado y con pocas ganas de empezar esta tarea. Acumulación de trabajo, exceso de proyectos dentro del círculo REA, y por que no decirlo, un poco de saturación musical ante tal avalancha de nuevos trabajos, avisos de conciertos, previas para las promotoras y tantas cosas más, que al final no llegas en el mejor momento para reseñar ni éste, ni ningún otro disco de otro grupo.
Esa era mi situación a la hora de encarar mi próxima reseña para la web…
Pero el otro día decidí salir a caminar, necesitaba desestresarme un poco, estaba en casa a punto de explotar y la solución fue esa, equipé el Mp3 con varios trabajos nuevos y salí dispuesto a darle la oportunidad a algunos de ellos, para poder ver si se me aparecían las musas metaleras y poder refrescar mi vida rockera un tanto aborrecida y asqueada.
Probé con lo nuevo de una banda clásica dentro de la escena power metal melódica, que siempre me ha gustado, pero lo quité a los pocos temas, eran buenos, pero no me estaban ofreciendo nada nuevo. Las composiciones giraban en torno a un estilo que no ha variado un ápice en los últimos 20 años, no era el momento, no estaba para melodías pegajosas ni técnica exquisita. Así que pasé a la segunda opción. Sólo me hicieron falta unos pocos segundos, para pararme en seco, mirar al cielo, que se me erizarán los pocos pelos que tengo (soy poco peludo, mi calva refleja gran parte de mi cuerpo) y noté, como mi piel se convertía en una especie de costra engallinada como cuando te entra frío en un momento que no te esperas, pero esta vez de emoción. Eso es lo que necesitaba, no me hacía falta nada más. Un chute de adrenalina recorrió mi cuerpo de tal forma que bajé la cabeza y me puse a caminar sin un fín en concreto, la música se había hecho dueña de mí cuerpo. Mis piernas no podían parar acompasando el ritmo que marca la espectacular batería de Stamatis “Revan” Katsafados, mis brazos acompañaban a la vez formando una dupla perfecta, imaginándome cómo sería ver a George Haniotakis atacando desde el escenario con su bajo al público, mientras de reojo mira satisfecho a su compañero en la base rítmica. De vez en cuando, se me escapaban los brazos en un movimiento sin control o se colocaban en posición de air guitar, haciendo aspavientos en forma de Riffs simples pero absolutamente creíbles, que es como me lo transmitían los guitarras George Haniotakis y Nick Sarbanis. Y eso sí, sólo podía cantar para mis adentros por mi falta de capacidad y que no se me escapará algún gallo inconscientemente ante la voz grave y rota de Michael Rinakakis, que en grandes partes del trabajo dobla las voces con unos agudos estratosféricos como si de un Rob Halford en plena forma se tratara.
THE SILENT RAGE había logrado lo imposible, revitalizar mi mente y activar mi cuerpo. Despojarme de todos los problemas, las saturaciones, cansancios y desidias… la vitamina llamada “Nuances of Life” actuaba como revitalizante total y mi cuerpo, avanzaba como si de un Panzer alemán entrara en las líneas enemigas imparable. No existía nada más, mi mente servía de trasmisión entre la música y mi cuerpo.

“Nuances of Life” es el segundo trabajo de estos griegos, siete años después de su debut “The Deadliest Scourge”, un par de singles editados en todos estos años es lo único que la banda saca en todo ese paréntesis de tiempo. La evolución desde entonces es todo un abismo, la producción es de las mejores que nunca he escuchado, suena atronador y poderoso. Lo que Judas Priest y Accept crearon a inicios de los 80´s, Running wild y Rage perfeccionaron en los 90´s y grupos como Brainstorm o Primal Fear lo trajeron a los 2000’s, THE SILENT RAGE lo mantienen para que los que estábamos perdiendo la Fe, volvamos a creer.
Cada tema es un golpe en el estómago de la escena actual, grupos que se basan en su imagen con melodías accesibles y facilonas para que los jóvenes se adentren en el llamado metal. Pero THE SILENT RAGE nos traen la verdadera esencia de lo que debe ser el Heavy metal en la actualidad. Ese paso que un joven debe dar después de conocer a esas bandas que le sirven de entrada.
“Nuances of Life”, no tiene desperdicio alguno desde el inicio. “The serpents lord”, “Code of destruction”, “Carve your rage” y “Crows fly back” te aplastan con su ritmo machacón e insistente, las guitarras están perfectas en riffs y punteos asesinos, suenan agresivas, afiladas. Los temas están llenos de épica gracias al trabajo de voces en los fraseos de puentes y estribillos, algo que, para servidor, es difícil de conseguir y que THE SILENT RAGE logran con una facilidad pasmosa.
La colaboración en “Another fallen dreamland” de Stu Block (Ex Iced earth, Into Eternity) en las voces es brutal y da una pequeña variación compositiva con su frenético ritmo, más cercano a Iced earth o Cage. Dejan para el mítico Harry Conklin (Jag Panzer, Satan’s host, Titan Force, The three Tremors, ExRiot, ExBallistic) “Scarlet dawn”, el tema de corte más clásico. Retoman la senda destructiva, machacona e insistente con las tremendas “The man in the mirror” y “Exhaling fear”. Se sacan un tema antológico con “Ghost of wayward God”, con unos estribillos que creo le hubieran ido a Conklin mucho mejor que el tema donde colabora, son puro Jag Panzer, es un tema cruce entre unos Riffs estilo Grave Digger y los norteamericanos. Magnífica la parte instrumental con unos punteos muy melancólicos y gran sólo de guitarra.
Intentan relajarnos con “Black Monday”. Medio tiempo de corte clásico, inicio acústico con el contraste de la voz desgarrada de Michael Rinakakis y la suavidad de la música. Por primera vez y única, hay un apoyo de teclados de la mano de Bob Katsionisy, músico multi- instrumentista griego que está en mil bandas, entre ellas ha estado en Firewind, Outloud y actualmente en Stray Gods. Cambio de ritmo a mitad del tema habitual para terminar de forma típica en estas composiciones a medio tiempo. Único momento del trabajo que mi excitación baja y la adrenalina deja de fluir… descansemos. Pero pronto, se recupera con la poderosa y rítmica “Nuances of life” y nos regalan como extra en la edición limitada “Defy of the headhunters”, tema que me vuelve a recordar a los Digger en sus buenos tiempos y “Harvested of souls (2021 version)” que remarca la tremenda diferencia en la producción en apenas dos años. Dejando una buena composición sin la pegada e impacto que tienen las que hemos escuchado, teniendo las mismas características.
Producción que corre a cargo de Fotis Benardo (Nightfall, Septicflesh, Melechesh) y masterizado por George Nerantzis (Pain Of Salvation, Abbath, Nightrage) en los Devasoundz Studios en Atenas, que le ha dado el cuerpo necesario para que las composiciones me hayan impactado a tal nivel.
Estoy llegando a casa, mi caminata ha sido un viaje revitalizante, mi piel vuelve a su estado normal, mis piernas empiezan a bajar el ritmo y suenan los últimos segundos del “Nounces of life”, apago el Mp3, mi mente sigue teniendo los ecos de todo lo escuchado. Me siento bien, los problemas han desaparecido, todo lo que me queda por hacer ya no me parece tanta tarea y sonrío. Subo a casa y voy directamente a la estantería a dejar un hueco que ocupará en un futuro cercano éste trabajo de los THE SILENT RAGE, al lado de los que siempre utilizo cuando estoy ofuscado, cansado o no sé qué escuchar. Grupos como Rebellion, Nightmare, Cage, Ballistic, Huntress y algunos más, que serán compañeros perfectos para el nuevo inquilino de nuestra casa.
Bienvenido a casa THE SILENT RAGE!!!

2 comentarios sobre “Grupo: THE SILENT RAGE. Disco:“Nuances of Life”. Sello:Scarlet Records. Año:2023.”