Por Sammael F.H.
The Chamberlain es, quizás, la formación mas reciente de Black Metal proveniente de Finlandia, implicando con ello, haber tenido que sobreponerse a una competencia feroz para hacerse notar. Más incluso que la que pueda haber en tierras noruegas o suecas. Generalmente el Black Metal finlandés tiene una tendencia a ser mas áspero, crudo y directo en comparación con otros paises nórdicos, aunque eso no quita que haya grupos ciertamente mas melódicos como, por ejemplo, los inolvidables COSMIC CHURCH que tanto se echan de menos. Sin embargo y a pesar de este parentesco, quizás algo forzado por mi parte, The Chamberlain posee otro tipo de juego, al menos según muestra este primer EP de presentación «Dominus Noctis». La formación compuesta por Magister Lucifugus (quien se encarga de TODA la parte vocal y composición, amen de guitarras adicionales y teclados), Nachash (guitarras), J. Antichrist (batería) y Lord Valtörr (bajo y voces adicionales) no es precisamente novel con todo. Tanto Nachash como J. Antichrist llevan ya unos 6 años de carrera bajo la bandera de AESTHUS haciendo el mismo papel que aquí. Y Lord Valtörr está aún más pluriempleado en bandas tales como NORHEM, MALUM e INFERNARIUM. Mi intuición me quiere decir que todos ellos han hecho piña para dar salida a las ideas de Magister Lucifugus, el cual es el único que no posee currículum en bandas adicionales. Aunque también estamos tratando en conjunto de músicos relativamente jovenes dada la longevidad de sus carreras, entre 6, 7 años el que más.


Comenzando con la disección en si del trabajo que tenemos entre manos, lo primero que vemos es un total de 5 temas para poco mas de 19 minutos. Siendo el primero de ellos una intro de casi minuto y medio muy reminiscente en cuanto a sonido a los buenos primeros trabajos de LIMBONIC ART, cerrando con unos siguientes versos en latín que concluyen de esta manera: «Ergo sum, Dominus Noctis». Ambientación acertada para ponernos en situación de lo que vamos a encontrar a continuación en el primer tema propio. «Army in Shadows» planta ante nosotros un Black Metal bastante melódico, muy comparable a unos SATANIC WARMASTER algo rebajados en tono y con mayor presencia en teclados. Situación similar se deja oir en «Moonlight Countess», siguiente tema del EP. Temas compuestos y grabados casi diría bajo un mismo patrón tanto en acordes como en teclados acompañando a guitarras y bajo. Sin embargo, la cosa cambia bastante en los dos siguientes temas. «Succubus in Habitus» comienza a meter más atmósfera a la ecuación sin perder fuerza más allá de lo mostrado, amén de un pasaje instrumental en el que un teclado sencillo pero efectivo deja una gélida sensación momentos antes del final. Mientras que «From Pestilence I Rise», tema final, ahonda aún más si cabe dentro de los elementos melódicos sonando bastante distinto y más oscuro al resto del EP. Con Magister Lucifugus notándose más suelto a la hora incluso de atreverse con algún alarido (aún con todo algo firme). Es como si de repente, en la ultima mitad, la banda se encontrase más a gusto o simplemente hubiera dejado las mejores composiciones para el final. Aquellas en las que han puesto toda la carne en el asador y las que más definen un estilo algo más propio y personal. En dos lanzamientos recientes que he reseñado últimamente estoy empezando a ver ese hecho como una posible tendencia. Y, personal y sinceramente, no me hace ni la mas mínima gracia. Habitualmente, en cualquier trabajo de una banda suele haber distintos tipos de temas, unos mejores, habitualmente los mas recordados y que acaban definiéndolos en el imaginario colectivo de la escena. Otros que simplemente están ahí por complementar y completar el lanzamiento, los conocidos como «fillers». Y, a veces ocurre, temas que son malos e infumables, sea por el motivo que sea. Quiero entender que, hilando con lo mencionado en el párrafo anterior, supongo que la idea consiste en meter temas de composición más clásica, más rígidos, al comienzo de un lanzamiento. Para, así, darle a quien escucha una cierta confianza con respecto a que es lo que está escuchando, para que diga esto es X y no Y, dejando temas más abiertos, más desatados en lo que es la parte final, una vez que ya está mas afianzada la confianza en la banda, a modo de Grande Finale.

Quizá a otros les guste la idea de que un grupo se dé a conocer convenciendo que suenan a grupos clásicos de cierto genero para luego mostrar cuan originales pueden llegar a ser, pero a mi no. A mi cada banda me convence y se graba en mi corazón petreo precisamente mostrando que únicos y originales son en base a una influencia dada desde un comienzo. Para oír clásicos escucho dichos clásicos directamente. Esta reseña sin más se me ha atascado precisamente durante semanas por esto mismo, porque The Chamberlain no es precisamente una mala banda, al contrario. El final de este «Dominus Noctis», los dos últimos temas, es sin duda lo que esperaba oír dentro de una banda nueva que quiere darse a conocer dentro del Black Metal más melódico y atmosférico. Pero es una verdadera lastima que, sobre todo a proyectos noveles, a sangre fresca, se les intente amoldar por A o por B dentro de ciertos patrones que les pueden hacer daño de cara a un futuro cuando es evidente que tienen una confianza y un saber hacer desde el primer momento. Veremos si en siguientes trabajos se desquitan y convencen sobradamente desde el primer acorde, como sin duda han demostrado ser capaces de hacer conforme avanza este EP.
