50 aniversario de EL EXORCISTA (DEP William Friedkin)

Por Elros Alcarín

Hoy en día los cincuenta, son los nuevos ¿40?. La esperanza de vida es mayor y nos mantenemos jóvenes aunque como dicen algunos “ya le hayamos dado la vuelta al jamón”. O quizá es lo que queremos creer los que ya hemos entrado en el quinto ciclo de nuestra vida. Pero hay ocasiones en las que cincuenta años no son nada. Lo vemos en la música. Discos que se publicaron en el 73 y que siguen estando muy vivos como “Dark Side of The Moon” de Pink Floyd o “House of the Holy” de mis adorados Zeppelin, suenan hoy en día y te das cuenta de que los años han pasado por ellos con cierta benevolencia. Podríamos decir, tirando de clichés, que son “referentes”.

Lo mismo pasa en el cine, y es que si hay una peli para la que las cinco décadas no han pasado es “El Exorcista” de William Friedkin. La cinta es y ha sido en estos años icono del terror más atávico. A mi modo de ver, cambió la historia del cine para siempre. Fue una película pionera que ha servido de base para todas las “posesiones” posteriores en el mundo del cine. Recaudó cuatrocientos millones de dólares, con una inversión de diez y a día de hoy sigue siendo una de las más taquilleras del género. El libro en el que se basa la película, escrito por William Peter Blatty, también fue un éxito de ventas. Solo en Estados Unidos logró cerca de trece millones de ejemplares y aún así tanto Blatty como Friedkin encontraron problemas para distribuir la cinta. Pero todo esto son datos. Lo verdaderamente llamativo es que Blatty explicó en su momento que la historia está basada en un hecho verídico. Un supuesto exorcismo del que informó The Washington Post en el año 49. En el caso real, el supuesto poseído fue un niño llamado Ronald Edwin Hunkeler, que más tarde tuvo un destacado papel en el éxito de la misión del Apolo 11 y su aterrizaje en la Luna. El rodaje estuvo lleno de imprevistos y dificultades. El set se quemó y algunos actores sufrieron quemaduras y daños de diversa consideración, se velaron rollos sin motivo aparente, la iglesia católica reprobó algunos pasajes del guión por su tono blasfemo, los círculos satanistas presionaron al realizador para que abandonara el proyecto, se produjeron una serie de accidentes laborales con técnicos del rodaje y por si fuera poco se sucedieron las muerte de varias personas del entorno familiar de los protagonistas y también de varios de los actores secundarios. Todos estos son hechos contrastables, más allá del marketing en los estrenos de las ambulancias y camilleros y también el hecho de que algunos espectadores abandonaron la sala no pudiendo soportar las escenas tremendamente realistas, por los métodos utilizados en el rodaje, presas de ataques de pánico. Yo os confieso que descubrí el libro y la peli en los años ochenta y que jamás una película me ha dado tantísimo miedo como esta. Leí el libro y he visto la cinta muchas, muchas veces y siempre he sentido un terror más allá de mis posibilidades. Incluso a día de hoy reconozco que si escucho “Tubular Bells” se me pone la piel de gallina y recuerdo la sombra del padre del padre Merrin recortada en el resplandor brumoso de la noche frente a la residencia de los MacNeil, porque sí, para el terror, cincuenta años tampoco son muchos.

La visión de Bea Bathory

Cuando el amigo César «Scheitan» comentó que el gran Elros (La Muerte Puede Bailar, La Puerta de la Noche, etc…) iba a homenajear en forma de articulo los 50 años, nada más y nada menos, de una de las mejores películas que ha dado el séptimo arte, en concreto el género de terror y que la película en sí era el “El Exorcista”, sentí que un escalofrío recorría mi cuerpo y en ese momento me detuve. Quizá, por todo lo vivido de niña con esa película o por esas escenas (Director ´s Cut) que me impactaron totalmente. Había que volver a recordar y quise dejarlo plasmado en unas cuantas palabras.
La visita de “El Exorcista” de 1973 se produjo a la temprana edad de 7/8 años, no lo recuerdo exactamente. Esta película la vi en la televisión junto a mi hermana pequeña y se puede decir que me originó un shock, un trauma. Sucesivas noches estuve sin dormir mirando al techo un día y otro con la luz encendida. El terror psicológico se había apoderado de mí y sobre todo cuando mi madre dijo que estaba basada en hechos reales. Muchos años después, invierto mi tiempo libre en el cine de terror de todo género; películas, libros, documentales… Pero, “El Exorcista” es la película que más pavor y terror me da. De adulta, comprendes cosas y analizas escenas que por entonces no pude.

Con un más que moderado presupuesto, realizó William Friedkin una obra maestra. Una caracterización de la actriz Linda Blair, que por aquel entonces no estaba vista. Y es que esa época adorada de los 70 se realizaron auténticas obras maestras como The Texas Chainsaw Massacre (1974). Pero para mí, la que hoy en día sigue siendo el culmen del cine de horror es “El Exorcista”. ¿Quién no recuerda esas largas escaleras traseras de la casa de la actriz Ellen Burstyn donde Jason Miller fallecía?. O ¿Quién no recuerda la figura mitológica del demonio Pazuzu (aunque se le empieza a nombrar en “El Exorcista” II: El Hereje de 1977) y su conexión con Regan?. ¿Ese giro de la cabeza de 180 grados de Regan con ese vomito que entonces produjo gran repugnancia? Ninguna de tus secuelas pudo contigo, amiga mía. Muchos recuerdos y sentimientos hacia una de las películas con la que crecí y que, seguramente siendo tan niña, hizo que desarrollase esa adoración por todo lo que tiene que ver con el terror y ocultismo. Siempre te tendré el máximo respeto y serás mi número uno del terror. Porque, hoy es un buen día para realizar un exorcismo.


Al término de mi humilde opinión y artículo sale en la pantalla de mi ordenador el reciente fallecimiento de su director- D.E.P. William Friedkin (7/8/23).

La opinión de Kikemaiden.

La profecía , La semilla del Diablo y la que nos ocupa, fueron películas no sólo importantes para nuestro amado género terrorífico, también supusieron que el terror entrara en el mundo mainstream. Pasamos de ser un género minoritario a ser alabado por la crítica más académica. Dejó de ser entretenimiento fácil para jóvenes en cines de verano o sesiones continuas a horas intempestivas, a ser algo respetado que se colaba en grandes festivales para robar algún que otro premio a las películas del momento.

Hablando en este aspecto, La profecía es quizás, la más importante y la que utilizó el marketing más allá que ninguna hasta ese momento. Una historia que es de sobras conocida y que no hace falta que os cuente.

En lo que respecta a nivel personal, siempre ha sido una película impactante, con un guión absorbente, magnifico ritmo y escenas espeluznantes. Sin embargo no ha causado en mí una predilección cómo si lo han hecho otras. Evil Dead, La Cosa, La matanza de Texas, Pesadilla en Elm street, Alien o La Profecía han sido mucho más importantes en mi vida. Los motivos…es difícil saberlos. Sin embargo tengo que reconocer que El exorcista siempre la he tenido cómo la película de terror por excelencia. La película que todos deberían ver para saber y entender el terror en su estado natural o mejor dicho, sobrenatural.

Y que cojones, es una película que al contrario que algunas citadas anteriormente, el tiempo no pasa por ella y continua teniendo la misma esencia desde el primer día.

Y decir esto de una película que cumple 50 años, es decir mucho. Gracias Friedkin. D. E. P.

La influencia de El Exorcista en el rock.

Como pasa en muchas películas de terror desde el nacimiento del Heavy metal, estas han servido de inspiración para creación de nombres de bandas, discos o temas. Ya hemos hecho artículos como el dedicado a Evil dead o Stephen King para esta temática. No podía ser menos utilizar este clásico del terror en su cincuenta aniversario, para dedicarle alguna referencia nacional e internacional.

POSSESSED: THE EXORCIST.

Un clásico con el que los padres del Death Metal homenajearon la película dentro del antológico «Seven Churches» (1985).

UNDEAD BREED: REAGAN.

Undead Breed recoge el testigo de una de las bandas clásicas del metal extremo nacional, Mistweaver. Utilizan el nombre de la niña poseida para tratar esta peli en un trabajo lleno de referencias al genero del terror.

EXORCISM: NIGHTMARE THEATRE.

Un caso extraño de banda. Creada por David De Feis para pagar sus deudas con su sello de su banda madre Virgin steel. Utiliza de alguna forma este nombre para hacer un trabajo con gran influencia del mundo del terror. El exorcista forma parte de ello.

LOS CARNICEROS DEL NORTE: CAPITAN HOWDY.

Estos locos punks encabezados por Txarly Usher cogen el nombre del espíritu inicial que toma contacto la niña (Reagan) mediante el tablero Ouija en la película. Otra muestra de esta magnífica banda tan adscrita al genero del terror.

DISGUST: ALL OVER CLOD.

Estos alemanes utilizan para su album la portada de una imagen de la película.

Estos son sólo unos cuantos ejemplos que sirven para que tú, lector, sigas buscando ejemplos de este género tan maravilloso que es el terror y la música rock.

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