PASIÓN POR EL RUIDO. Black Templar Extreme Metal Fest.

Por Carlos Citoler

Y no podíamos finalizar este extenso repaso a todos los actores del primer Black Templar Extreme Metal Fest sin incluir a la pieza clave de todo esté gran engranaje.

No recibirán aplausos tras su participación en el mismo, ni reconocimiento alguno, por desgracia. Muy al contrario, si por desgracia algo sale mal, todos nos acordemos de ellos. Así de ingrato es este mundillo, fiel reflejo de nuestra sociedad, y por eso merecen más que una mención en cuatro líneas mal escritas, pero es lo único que desde REA podemos ofrecer.

La historia «oficial» de Pasión por el Ruido no es extensa, escasos meses han pasado desde que «los de siempre», hartos de todas las trabas que la creciente burocracia iba creando para hacer más difícil acercar la MÚSICA a sus vecinos, decidieron reunirse, organizarse, para luchar contra esa misma tela de araña legal con sus propias armas. Siempre ha habido gente inquieta que se ha movido e invertido su tiempo y esfuerzos en acercarte a ti, plácido escuchante, a la puerta de tu propia casa, propuestas y oportunidades de disfrutar una oferta musical a la que difícilmente tendrías acceso de otra forma.

Los que nos leáis desde la España Vaciada seguramente sepáis de lo que hablamos, de la escasez de propuestas musicales y culturales en general de la que, en este aspecto también, ciertas partes de nuestro territorio adolece. Si os paráis a pensar, tal vez a la vuelta de la esquina, o en la calle de al lado, tengáis alguna asociación, colectivo o llámalo «X», como lo es Pasión por el Ruido, a la que igual a partir de ahora veis con otros ojos. Por contra, desde las grandes ciudades, tal vez tras conocer a esta asociación montisonense, echáis de menos que su filosofía y altruista forma de trabajar no cale en vuestros territorios. La cuestión es no estar nunca contento,…

Pasión por el Ruido, asociación SIN ANIMO DE LUCRO, y merece la pena remarcarlo en mayúsculas, nace con la intención de promover todo tipo de actividades musicales en Monzón y comarcas cercanas, como una herramienta de difusión de bandas locales y un apoyo a las mismas en la lucha de estas por abrirse camino y que toda la maraña de trabas legales a las que se enfrentan no acaben por matar su sueño. Así de simple, y a la vez, así de complicado, como bien puedes comprobar en el podcast que nuestro capitán Kike compartió con Sergio, integrante de la asociación, y Midgrad, voz de Ouija. Una intención que a sus integrantes no pilla de nuevo, ya que echando la vista atrás, los oriundos del lugar podemos echarnos las manos a la cabeza de la cantidad de bandas que han pasado por la zona, reconocidas muchas y en sus inicios otras, gracias a la labor oscura y en la sombra de muchos de los que hoy en día forman parte de Pasión por el Ruido.

Los tiempos cambian, las necesidades y requisitos también, y hace escasos meses todos esos «hombres de negro» decidieron unir fuerzas para que, como dice aquel, la maquinaria no parase. Que Monzón, y su zona de actuación, sea una tierra eminentemente rockera no es flor de la casualidad, no tenemos un ADN diferente al resto. Pero si algo lo mamas desde pequeño, siempre queda poso. Y esta gente siempre han ordeñado la baca a las mil maravillas,… Podríamos hablar de su implicación en Gramola, feria de la música aragonesa, del acierto de traer hasta Monzón nombres como La Ronda de Boltaña, uniendo en tormo al folclore regional a familias enteras y demostrando que la música de calidad no entiende de edades, o de la barbaridad que se han sacado de la manga con esta primera edición del Black Templar Extreme Metal Fest.

Pero queríamos centrarnos en su última aportación a la vida musical de su Monzón natal, como es, o será, el IX Rock in Monzón (sí, lees bien, novena edición,…). Encuadrado en plenas fiestas mayores de la localidad, una alternativa a los macro conciertos organizados desde las instituciones públicas, un punto de encuentro para tomar algo e incluso meter algo sólido en los castigados estómagos en días de fiesta, la Plaza de San Juan, como siempre, será el escenario desde el que, cuando el sol se esconda, la música menos mainstream tenga su hueco.

Me hizo mucha gracia uno de los comentarios vertidos en redes de uno de los integrantes de la asociación, en respuesta a una felicitación de otro usuario de esa misma red, dirigida al cartel de este IX Rock in Monzón. «Con lo que tenemos, hacemos maravillas», creo recordar que fue la contestación, y no puede resumir mejor la actividad de Pasión por el Ruido y de sus miembros por separado.

Maravillas con poco, o casi nada, sacando petróleo de esta árida tierra y ofreciendo, gratuitamente, tardes-noches de buena música, mejor ambiente y una más que apetecible alternativa a la clásica fiesta oficial. No nos vamos a poner a desgranar el cartel, que incluye los clásicos tributos, eternos de la escena local que siguen al pie del cañón con sus incendiarios directos, DJs que caldeen el ambiente antes de la música en directo y auténticas joyas escondidas que prometen diversión a quienes nos acerquemos por la icónica plaza. Aprovechar para descubrir nombres que desconocías, volver a disfrutar del sabor añejo del mejor rock con raíces de la zona (perdonad la licencia, pero he de reconocer que Lizzy la Larga me tienen robado el corazón desde que los riffs iniciales de Inexplicable Valor empezaron a atronar por los altavoces del equipo de música), o presenciar la puesta de largo de un nuevo e ilusionante proyecto local es algo que bien merece un paseo al corazón del Monzón templario, más si cabe sabiendo que el suministro de agua bendita que refresque la noche está más que asegurado de la mano del mítico One.

En fin, que seguramente, y ojalá así sea, la mañana del domingo 17 de Septiembre, tras haber disfrutado de una noche para el recuerdo en el primer Black Templar Extreme Metal Fest, sin ningún tipo de problemas ni incidentes, y con una organización de diez, tal vez nadie recuerde el nombre de la asociación Pasión por el Ruido. O, tal vez, tras esa misma noche, todos los que hayamos disfrutado de ella, deseemos tener Pasión por el Ruido en cada pueblo y ciudad del país.

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