Por Bea Bathory

Me ha explotado la cabeza. Literal. ¿La razón? El nuevo álbum de los finlandeses que más pegan en este preciso momento, MORS SUBITA. Para nada se trata de una banda desconocida. Su trayectoria desde sus comienzos allá por 1999 ha sido sinceramente poco valorada. Es verdad que sigo desde hace años a este quinteto, pero lo que hoy se nos viene encima es una salvaje masterpiece. ¿ Su mejor álbum? Sin duda. Puede que la mano de Tue Madsen – mezclador (causante de dejarnos sin habla con los alemanes Heaven Shall Burn y The Black Daliah Murder) tenga la culpa o simplemente, la evolución más que evidente de un death metal melódico, con tintes ligados a una música extrema decorando suavemente sonidos que atraviesan tu corteza cerebral. Me gustan las fusiones, me gusta que una banda se reinvente pero que suene bestia, me gusta todo lo relacionado con música salvaje y animal. He aquí un claro ejemplo.

Luchas personales y muerte se entrelazan en todos los temas y comenzamos con la habitual intro con la que la mayoría de las bandas dejan caer sus melodías, sinfonías o solos de guitarra como “Into The Flame”. Este disco nada tiene que ver con sus predecesores. Aquí hay visceralidad, hay una potencia inusual en ellos, es destructiva y sanguinaria. Temas como “Fire, Walk With Me”, “Blackout” con una rapidez extrema es el paso hacia el ¿deathcore?, ¿Incipiente Metalcore? Amen, si así es y bienvenidas todas las fusiones e incorporaciones nuevas. Son pura brutalidad calificada por ellos como grindcore o deathgrind, sin dejar esos sonidos nórdicos en el que hay un atisbo de programación final.
Rigidez de nuca con el tema “Blood Eagle”, referencia literaria para aquellos amantes de los nórdicos y ese método de tortura y ejecución como rito de sacrificio humano, mencionado en textos de poesía escáldica. Con un comienzo realmente bello, limpio, una voz femenina que va in crescendo a medida que pasan los segundos para desembocar en un tornado. Me acaban de llevar al maldito inframundo levitando con su música en este preciso momento. Bestialidad hermosa vocal de Eemeli Bodde cuya participación desde 2014 ha sido tremenda. El video se sale.
Que no se retiren todos esos amantes del death metal melódico de las regiones escandinavas, que llegan las guitarras virtuosas en “Tranquility” y “Walk Alone”. Apego por ese power metal inicial en aquellos años 90 cuando los nórdicos europeos demostraban quienes mandaban. Cierro este álbum y sus 44 minutos de riffs potentes y vibrantes con su tema final al estilo finlandés en “The Killing Trend”. La cultura europea y americana estrechan lazos en este tema.
Demostrado queda que la actividad eléctrica caótica del corazón, desemboca en una fibrilación ventricular de carácter impulsivo y violento: Diagnostico: MORS SUBITA.
