La historia del metal en gallego Pt.3 (2000-04)

Artículo original publicado en Rouco Son y cedido para traducción al castellano por Jacobo Mouro (DIOIVO).

Tercera parte de la historia del metal en gallego, que solemos publicar haciendo coincidir con la actualidad de alguna de las bandas de tan rica zona. En esta ocasión, celebramos la primera visita del dúo vigués Dioivo a la capital, como parada de su gira presentación de su último trabajo «Cara os Ceios Incrementes«, junto a los locales Helix Nebula y Southgate.

Con la llegada del nuevo milenio, el metal hecho en gallego comenzó a expandirse considerablemente, alcanzando por primera vez muchos subgéneros nuevos. Son los años, por ejemplo, en los que el black metal empieza a florecer en Galicia, y bandas como Inmacula Mortem, Alendalúa o Xerión (y su banda precursora Regnvm Irae) utilizaron el gallego en varias obras que fueron fundamentales para el desarrollo del estilo en Galicia. El death metal, por otro lado, ya tenía muchos exponentes aquí desde hacía una década, pero es ahora que bandas como Wisdom y Glut! comienzan a utilizar el lenguaje en este estilo. Es también la época dorada de un estilo tan afín al metal como el crust punk en la ciudad de A Coruña, con Madame Germen como principal exponente de la escena que utilizaba la lengua gallega en su música. Y también encontramos canciones en gallego de los grupos de heavy metal Orfos, los power metaleros Trashnos, los de nu metal Meninhos da Rúa… Incluso grupos tan famosos como Los Suaves, o incluso los madrileños Mägo de Oz, coquetean con nuestra lengua, demostrando su potencial.

Glut!

Empecemos, entonces, por el caso del black metal. A finales de los noventa, este estilo, nacido como tal menos de una década antes, supuso la novedad en la escena extrema gallega, dominada hasta entonces por el death metal y el hardcore. Por eso cobró especial relevancia que, desde sus inicios, varias de sus principales bandas utilizaran el gallego para su música, tendencia que aún hoy se mantiene fuerte. El ourensano Regnvm Irae, que combinaba canciones en gallego con otras en castellano o incluso en latín, fue uno de los principales precursores, y su miembro fundador Nocturno dio un paso adelante que fue clave con la fundación en el año 2000 del sello Nigra Mors. El sello discográfico empezó a publicar varias bandas internacionales, y también gallegas, como Alendalúa, que incluyó varias canciones en gallego en sus obras Orfeo (2000) y No Solpor da Innocencia (2002), o los ya casi exclusivamente gallegoparlantes Xerión.

Xerión, fue inicialmente una banda formada únicamente por Nocturno, un tipo de formación habitual en el black metal desde sus inicios. Con esta formación salieron dos maquetas muy influyentes: O Espírito da Fraga (2001) y O Trono de Breogán (2002), además de un disco compartido con la legendaria banda catalana de black metal Foscor. De hecho, en este último, titulado Xerión vs. Foscor (2003), la versión catalana, manteniendo su lengua original, «Na noite dos tempos», mientras que Xerion hizo lo mismo con «Guerrers de la foscor». Pronto, Nocturno sumaría al proyecto al teclista Daga, con el que aún continúa en la formación, y varios integrantes más con los que publicaría un gran número de trabajos de gran calidad hasta el día de hoy, convirtiéndose en una de las bandas gallegas más prolíficas.

Regnvm Irae

Por otra parte, el black metal no sólo brotó en estos años en Ourense. También lo hizo en Lugo, en Palas de Rei, en A Coruña, en Compostela, en Vigo… Y en Soutomaior, donde Inmacula Mortem editó su maqueta en CD Mencer (2001), con letra en gallego, hoy un formato casi imposible. pieza de coleccionista para encontrar La banda se disolvería en 2003, y de sus cenizas, Balc y Virus crearían una de las bandas más singulares y veteranas del black metal gallego, Balmog, con la incorporación del bajista Morg (de Mydgard).

Balmog

No hay que olvidar, en cualquier caso, que el black metal es un estilo en el que, desde sus orígenes, especialmente en Escandinavia, era especialmente habitual que las bandas utilizaran sus propios lenguajes. Este elemento como unión con raíces tan comunes en el black metal, como se sabe, fue llevado en algunos casos a extremos inaceptables por un grupo de bandas de ideología fascista que, lamentablemente, lograron una sobredimensionada proyección mediática; pero en la mayoría de los casos simplemente sirvió para animar a muchas bandas ajenas a esas derivas a cantar en idiomas que no necesariamente eran el inglés, y así fue también en Galicia.

Hablando de death metal en gallego, no se puede dejar de hablar de los ferrolanos Wisdom. Esta banda pasó por buena parte de las etapas históricas del metal extremo gallego: a principios de los 90 practicaron un thrash metal que les convirtió en contemporáneos de Xudef Klas, Scum o Hatred; luego entraron de lleno en la escena del death metal y grindcore gallego noventero; y en 2003, con la publicación del CD Que te Confunda o Demo, llevaron a la lengua gallega su death/grind, clásico y a una velocidad de infarto. Los sugerentes títulos de canciones tan característicos de este estilo musical nunca habían sonado tan potentes. La continuación de este disco no llegaría hasta 2011 con el disco Podre, también un discazo en toda regla. A partir de ese momento, el grupo también tocaría bajo el nombre de Os Podres, lanzando un EP con ese nombre en 2014.

Glut!, de Camariñas y fundado en 2001, también empezaría a hacer death metal en gallego, a partir de la maqueta Morto (2004). En este caso estamos ante un grupo de brutal death metal, también con elementos de grindcore: difícilmente puede haber algo más extremo que esto. De hecho, hablar de letras en gallego en estos casos puede ser discutible, ya que muchas veces los gritos no siguen ningún lenguaje real, y se incluyen en el libreto letras realizadas posteriormente más por añadir impacto y estética general que por una necesidad de cantar oraciones reales. Los blast beats casi constantes, las afinaciones bajas, los guturales profundos y las atmósferas de película gore son los verdaderos protagonistas de esta música. En los años siguientes, Glut! editaría los discos Origen da Tragedia (2006) y Trastorno Depresivo Perpetuo (2009), tras los cuales la banda cesaría su actividad, aunque varios de sus integrantes pasarían a formar parte de otras bandas, varias de ellas también en gallego.

Madame Germen

El crust punk, por otro lado, puede parecer algo muy alejado del metal, pero nada más lejos de la realidad. Este estilo, que floreció en estos años tanto en A Coruña como en otras ciudades y pueblos gallegos, tuvo desde sus orígenes en los años ochenta una importante conexión con el metal, especialmente con estilos extremos como el thrash y el black. Este es también el caso de una de sus bandas gallegas más destacadas, y la principal en utilizar el gallego en su estilo: Madame Germen, en la que también podemos encontrar varios integrantes que también pertenecerían a otras bandas de metal. Este grupo tuvo una vida relativamente corta, pero a lo largo de ella produjo tres obras de gran calidad: Las cicatrices del paraíso (2003), Madame Germen (2004) e Invocación a la muerte (2005). Tres platos que condensan a la perfección el porqué del estatus mítico de la corteza coruñesa, con el añadido de estar elaborada en nuestra lengua.

Orfos

Eso sí, no todo fue extremo en el metal gallego estos años. El grupo de heavy metal vigués Orfos, que inició su andadura en los años noventa, teniendo antes el nombre de Pantokrator, combinaba español y gallego. Lanzó dos demos tituladas Orfos en 2000 (todavía con el antiguo nombre) y 2004, y luego lanzó dos álbumes, Naialma y Noctarium, antes de disolverse en 2010. Meninhos da Rúa, por otro lado, cayó bajo el paraguas de lo que se llamó nu metal, nombre utilizado para agrupar bandas que mezclaban rock alternativo, hardcore, hip hop y metal en diferentes compases. Editaron su único trabajo, el disco Negativo, en 2001. En este estilo también encontramos Presencia Zero de Cerceda, formado en 2003. También hay que mencionar al grupo de power metal Trashnos, que incluyeron la balada «Alén» en su disco de 2004 del mismo nombre.

Y, por supuesto, no podía faltar en este reportaje la banda más mítica del hard rock y heavy metal gallego: Los Suaves. Aunque este grupo hizo la gran mayor parte de su carrera en español, muchas veces hicieron bandera de sus raíces gallegas, como muestra por ejemplo «O afiador»: una versión en gallego de una canción que ya apareció en su disco Santa Compaña de 1994, que vio la luz en el año 2002 en el recopilatorio Un Paso Atrás en el Tiempo. Que una banda tan legendaria como Los Suaves se animara a hacer una canción en gallego era sintomático de la creciente aceptación que tenía nuestra lengua como vehículo válido para cualquier tipo de expresión artística, incluida, por supuesto, la música heavy.

Sin embargo, Los Suaves no es el único gran nombre del metal más popular que falta escribir en la historia del metal gallego estos años. Especialmente destacable es el coqueteo con nuestro idioma por parte de una de las bandas de metal españolas más famosas de todos los tiempos, los madrileños Mägo de Oz. La mezcla entre folk y power metal de este conocido grupo tiene un vínculo necesario con la música celta y la tradición musical gallega, hasta el punto de que, pese a proceder de fuera de nuestras fronteras, han declarado en varias entrevistas que más de una vez se piensa que son un grupo gallego. Tras varios trabajos de éxito creciente, este vínculo con Galicia alcanzó su máxima expresión con su cuarto álbum de estudio, Finisterra (2000). Este disco fue el que catapultó definitivamente a la banda a la fama, y ​​desde su propio título, haciendo referencia a Fisterra, se desprende que estamos ante un disco inspirado en nuestra tierra, como también se puede comprobar en su portada. Y el disco se llena de alusiones a Compostela, al Camino o al Apóstol Santiago. En Finisterra, un disco conceptual ambientado en un futuro distópico, encontramos dos temas titulados en gallego: el instrumental «A Costa da Morte» y «Conxuro», que incluye un recitado del mítico conjuro de la quema, en gallego, sobre la música folk metal del grupo. Aunque se trata de canciones instrumentales o con recitados y no canciones cantadas por el vocalista de la banda, no deja de ser un caso significativo. En 2003 el grupo editaría el DVD en directo grabado en Cedeira A Costa da Rock, y los guiños a nuestra tierra continuarían durante el resto de su carrera. De hecho, formarían parte de la banda varios músicos residentes en Galicia o de origen gallego, como el guitarrista afincado en A Coruña Manuel Seoane o el guitarrista berciano Víctor de Andrés, que también estuvo en bandas gallegas como Megara o Pacho Brea. Al igual que teclista de Ares, Manuel Ramil.

A todas las bandas mencionadas anteriormente hay que sumar, por supuesto, la continuidad de bandas de las que ya hemos hablado en capítulos anteriores de esta serie de reportajes, como Astarot, Túzaros o Zënzar. El desarrollo y expansión del metal en Galicia era ya imparable, y estos procesos continuaron a lo largo de los años siguientes. Pero eso corresponderá al próximo capítulo…

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