Reseña de Kikemaiden

The 69 Eyes tienen una carrera muy curiosa. Nacidos a primeros de los 90 en Helsinki (Finlandia), se erigen como una de las bandas sucesoras de los tristemente desaparecidos Hanoi Rocks, tras el fallecimiento de Razzle (Recordemos que fue en accidente de coche con su amigo Vince Neil de Motley Cruey ), y su posterior decadencia musical como banda al no superar la muerte del mítico batería. Tras la edición de cuatro trabajos de buen Sleazy/Glam Rock, sufren una transformación a un sonido mucho más duro y oscuro con la edición de Wasting the dawn en el 99. Su Glam Rock inocente y colorista pasa a tener una influencia de las bandas claves del género gótico como The Sisters of Mercy, The Cult, The Mission, Nosferatu o Love Like Bloods. Alcanzan su cenit y llaman la atención a nivel mundial entre los años 2000 y 2004 con la tripleta de discos Blessed be, Paris kills y Devils, maravillosas obras de buen Hard Rock gótico que les ponen como referencia en Europa dentro del estilo oscuro y les hace girar por EEUU con bastante éxito. Momentos en los que se autodenominan Los vampiros de Helsinki, y lo hacen saber en su DVD editado en el 2002 con ese titulo, Helsinki Vampires. En esos momentos se colocan como abanderados del movimiento oscuro europeo junto a otros grandes del estilo como HIM o To die for. A partir de ahí y tras Angels en 2007, su Hard Rock se vuelve más comercial y pierde gran parte de su toque gótico volviéndose más típico del sonido americano, con siempre la voz grave y susurrante de Jirky 69 al frente comandando la banda. Sus obras hasta hoy, van variando un poco entre los estilos comentados anteriormente destacando el Back in Blood del 2009 y Universal Monsters del 2016.
Todo este resumen, así en poco espacio, es para dejar claro que The 69 Eyes hoy en día, es un grupo para todos los públicos. A pesar de mantener cierta esencia del Gótico, ha dejado de ser una banda exclusiva de este estilo. Sus últimas obras se han llenado de composiciones muy variopintas alcanzando distintos géneros haciendo más accesible su sonido. Y Death of Darkness no iba a ser diferente.

Y no lo puedo negar, a pesar de que sus temas estan endulzados y suavizados con una producción elegante y cristalina, me siguen enganchando. «Death of Darkness», «Drive», «California» o «Something real» siguen teniendo las características que les han hecho grandes dentro del estilo y que a mí tanto me enamoraron. Aunque las guitarras estén casi en un segundo plano, predominando muchas veces los teclados por encima de ellos, pero es que la voz de Jirky grave y profunda llena tanto, que le da suficiente atmósfera oscura al amante del rock gótico, que te produce cómo una especie de hipnosis musical, quedando prendado de las composiciones creadas por los The 69 Eyes.
Por otro lado tenemos los temas más accesibles, casi a veces rozando el Pop y el Funk con «Gotta Rock», una versión muy personal por parte de los vampiros de Helsinki de la banda de Rock finlandesa de finales 80 Boycott, que casi te altera el corazon al iniciar con un ritmo con el bajo sacado de un tema del Rey del Pop, si como lo lees, de Michael Jackson. Pero rápidamente se convierte en un Hit Rockero, directo y cómo dirían los Argentinos, ganchero o «Dying in the night», con el mismo estilo que la anterior pero con un ritmo mucho más cercano a Queen. Sin embargo «This murder takes two» es un medio tiempo de toques blueseros y countries. Tema que cuenta con la colaboración de Kat Von D, la multifacetica artista mexicana. La ex Satanista, tatuadora, cantante, presentadora, etc… presta su voz para darle un toque más exótico y esotérico a este embriagador tema. «Sundown» es un homenaje en toda regla a los británicos The Cult etapa Sonic temple. Con ese riff marca Billy Duffy y con bastante similitud con temas como «Sweet soul sister» o «Eddie (Ciao baby)». Acabamos el viaje de forma calmada junto a los vampiros con el medio tiempo «Outlaws», de nuevo un tema embriagador y bastante atmosférico.
Los Vampiros de Helsinki siguen enamorando y embelesando a sus seguidores, a pesar de que sus mordeduras son cada vez más inofensivas y la luz del sol les afecte menos. Pero nosotros, esos seguidores fieles a su sonido, ponemos nuestros cuellos a su disposición para que nos lo muerdan plácidamente…
