
Reseña de F.
Si sois asiduos a Rock entre amigos, pudisteis leer no hace mucho la entrevista que mantuvimos con César y Xavier (CesarCold y Ghorth) de la banda Decapitated Christ en la que repasamos la actualidad de la banda y su más reciente trabajo editado el pasado mes de octubre de 2023 titulado “Glorious Tyrannizing of Human Rats”. Una charla bastante interesante con dos músicos bien fogueados en el Death Metal y conocedores del estilo como pocos, y que sin pelos en la lengua y con sinceridad absoluta, dispararon sin compasión alguna con total franqueza a cada pregunta realizada. Y como os digo, entre varios asuntos, estuvimos hablando de su reciente disco, del cual no habíamos tenido la oportunidad de ofreceros aún una reseña en Rock Entre Amigos. Por tanto, creímos que era el momento idóneo para ofreceros una adecuada disección del magnífico “Glorious Tyrannizing of Human Rats”, y he aquí dicha autopsia.
Todos los que conocen los pasos dados por Decapitated Christ desde que echaron a andar allá por 2005, sabrán que estos barceloneses tienen una idea bastante marcada dentro de la música que practican, haciendo totalmente inaccesible cualquier nueva modificación en su estándar musical impuesto desde su creación. Con esto os queremos decir, que la banda catalana tiene bastante claro por dónde ha de nadar, y ese no es otro que por el extenso océano del Underground Extremo. No existe intención alguna de abandonarlo y todo porque simplemente creen y disfrutan con lo que hacen, y si eso les perpetúa a las profundidades del Underground más oscuro, su disfrute será eterno. Jamás venderán su sello, permitiendo con ello violar sus creencias. Su compromiso hacia el estilo sigue siendo leal.

Este último trabajo de Decapitated Christ vuelve nuevamente a ofrecer un producto engendrado en las mismísimas entrañas de lo extremo, en la oscuridad más podrida, en el pleno odio, y siendo fieles, como decimos, a sus creencias. Un disco sin fisuras por el que penetrar un atisbo de luz, de cambio o dirección, que haga vulnerable esa gloriosa tiranía hacia las ratas humanas. Como era de esperar, este nuevo trabajo es un disco creado para los amantes más fanáticos del sonido primigenio del Underground más extremo y primitivo en su vertiente del Death Metal. “Glorious Tyrannizing of Human Rats” suena como debe sonar una pieza de culto dentro del Death Metal más oscuro, putrefacto y abominable. Una grabación no apta para quienes aún titubean con encajar nuevas fórmulas que den mayor diversidad al Death Metal, trastocando por ello la fórmula inicial que hizo del Death Metal un estilo único e incomparable, aguantando con ello el desprecio absoluto de quienes no quisieron ver en este estilo un sentimiento que solo los más fanáticos entenderían.
Para ello, Decapitated Christ ha puesto toda la carne en el asador, y han sabido pulir ciertos aspectos anteriores que quizá, como se ha comprobado en este nuevo disco, tuviesen que ser levemente modificados para llegar con mayor decisión a quienes aún desconfiaban de las maneras de esta banda. Por un lado, el sonido del disco para este trabajo es impecable y, por otro, las composiciones ofrecidas han sido conseguidas con mayor acierto que en antaño. Son con estos dos aspectos, donde la banda ha crecido enormemente, consiguiendo un trabajo muy profesional y maduro. Sin lugar a dudas podemos decir que estamos ante el mejor trabajo de la banda, que aun sonando menos putrefactos y primarios que antes, han sabido darle la chispa necesaria para poder conseguir un bloque sólido de mayor fortaleza. Suenan más densos y malvados, con una pesadez que ensalza la potencia que imprimen en sus nuevas composiciones. Grabado en los Moontower por Javi Felez, y masterizado por Dan Swano, nos indica que dicho trabajo tiene que sonar como una apisonadora, y os puedo asegurar que es así, porque suena, además de idóneo para el estilo que practican, potente, destructivo y feroz.
Gracias al sonido conseguido, los nuevos temas han adquirido una fuerza, oscuridad y maldad aún mayor que la que conservan desde sus inicios. Ha de decirse que son más pegadizos, son composiciones que se te adhieren con facilidad alojándose en tu interior para sacudirte y golpearte sin parar a golpe de martillo. Y es que me gustaría resaltar la enorme y acertada eficacia del sonido Bolt Thrower para este disco. Impecables cuando la banda utiliza estas líneas compositivas (muy expuestas durante todo el disco) creadas por los ingleses, ya que consiguen con ello aplastar sin concesiones a quien se ose ponerse delante. Esos ritmos pesados tan característicos le dan un punto de mayor fuerza, convencimiento, y fácil asimilación, para los menos cercanos a la banda, y para los amantes del violento headbanging, como no. Una propuesta que convierten al grupo en una formación más solvente y decidida.
Ha de decirse que el producto, en todas sus vertientes, es un producto para darle una notificación elevada, ya que así lo merece. Decapitated Christ, que sabe qué ofrecer dentro del Death Metal, nos ofrece un trabajo, que desde su magnífica portada, creada por el fenomenal artista, y bajista de la banda, César Valladares (CesarCold), hasta la última nota que termina sonando en “Glorious Tyrannizing of Human Rats”, pasando por la impecable ejecución de la banda, nos brindan un producto como deben hacer los más destacados del estilo.
Han pasado casi nueve años desde que la banda editase “Arcane Impurity Ceremonies”, último trabajo antes de editar este nuevo disco del que os hablamos. Bastante tiempo que hizo pensar a muchos en la extinción de la banda. Un tiempo bastante largo en el que aparentemente estuvieron en una situación de ausencia, pero que debemos perdonarles tras escuchar este nuevo trabajo editado. Merece la pena cuando un grupo está tanto tiempo parado y de repente llega y te planta un material de estas características en la cara. Otros que presumen de mayor status o se consideran unos imprescindibles, llegan con una basura entre las manos y por el simple hecho de creer ser quienes creen que son, piensan que debe ser tratado como una obra maestra. Y no es así. Para estas bandas que están en el ostracismo, o en estado latente durante largo periodo de tiempo, y quieren volver de manera triunfal, ha de hacerse como hicieron Decapitated Christ, con un disco para destruir, para plantarse frente al altar del Mal y ofrecer sus reverencias con sones como los aquí ejecutados.
Odio y mal en estado puro. Death Metal en estado natural. Deacapitated Christ vitales en la tiranía.
