Crónica SUFFOCATION + ENTERPRISE EARTH + SANGUISUGABOGG + ORGANECTOMY (30-01-2024, Sala MON, Madrid)

Martes 30 de enero, 18:30. Tal que fuera el conejo proactivo del cuento “Alice in Wonderland”, revisaba la hora en el móvil con ansiedad. “No llego, no llego…”. Día de labor y de concierto es una combinación arriesgada. Ya sabéis. Hay que ajustar mucho para que 4 bandas toquen su set y aún, se salga a una hora temprana que venga bien a todos. No me quejo. Te permite llegar al hogar a una hora prudencial, pero las carreras para no perderte a quienes abran la velada ¡no te las quita nadie! Hubo suerte y la cosa se dió bien. ORGANECTOMY, SANGUISUGABOGG, ENTERPRISE EARTH y SUFFOCATION actuaban en la Sala MON ¡Había que estar allí y llegué a tiempo!

Cómo decía con anterioridad, el martes resulta un día complejo para programar conciertos. No todo el que desea ir tiene opción de llegar, pero en este caso, Madness Live había programado una noche intensa e interesante. Cuatro grandes bandas comparten una completa gira europea y hoy es el día que paran en Madrid. Al llegar, lo primero que  pude apreciar es que había bastante gente revoloteando por la puerta. Una vez dentro, compruebo que hay mucha más. Otro detalle del que me percato, es que un porcentaje muy importante del aforo son jovenzuelos y jovenzuelas. Es un punto importante, porque eso demuestra que la escena cuenta con un relevo generacional imprescindible.

Como he llegado muy justo, no pierdo tiempo y corro la banda derecha de la sala, por la parte en que suben los músicos, dónde esta noche está situado el merchand y cuando llego al fondo; no, no hago un pase al área chica; chupo bola y me sitúo lo más próximo que puedo al escenario. Es una labor árdua. Ya en los primeros temas de la primera banda hay un mar de aficionados que dejan poco hueco.

Sobre las tablas ha saltado ya ORGANECTOMY. Siendo los primeros en discordia, suenan realmente bien. Pesados pero definidos, dentro de lo que ofrece, habitualmente, la sala. Con esa voz profunda, cavernosa y esas guitarras disonantes que como martillos pilones golpean tus oídos y tu pecho de manera inhumana. No son unos recién llegados. Desde que la banda se completara alrededor de Tyler Jordan ha llovido y mucho. Ésta es una banda de Brutal Death con una calidad indiscutible que, además, está en un momento dulce de su carrera. Combinan esa brutalidad extrema propia de BDM con fases muy técnicas que no se exceden en su protagonismo; riffs espeluznantes y una batería que puede considerarse maquinaria de precisión. Lo mejor del clasicismo y las nuevas corrientes aunadas en estos señores que abrieron magníficamente la velada.

Tiempo para reponer fuerzas, porque la sala ha sudado lo suyo y sin más dilación saltan los segundo de la noche, los innombrables SANGUISUGABOGG. Los de Ohio comienzan una demostración de cuán oscuro y pesado puede llegar a ser el Death Metal. Con una simplicidad plausible, sin pretensiones descabelladas, hacen un death de “quintal y medio” basado en ritmos medios, una voz salida del más profundo anillo del Infierno y un ritmo que sabe navegar entre aguas de diferentes velocidades, todas perfectamente manejadas. Proveen suficientes espacios para que respiren los temas, lo que les da, a su propuesta, una frescura y facilidad de absorción por parte de tus orejas, realmente envidiable. Para esta ocasión, prepararon un setlist basado en su último trabajo el “Homicidal Ecstasy”, pero reservaron los dos temas finales para honrar a su primer “larga duración”, “Tortured Whole”. Todo un lujo poder disfrutar de esta banda, en directo. Una actuación excepcional.

Nueva parada técnica para recobrar el aliento y disponer el escenario debidamente, porque ENTERPRISE EARTH eran los siguientes en redundar, en la rutilante muestra de metal pesado que disfrutábamos ya desde hacía casi un par de horas. Una banda ésta, que se formara en 2014 y que ha renovado absolutamente su formación. Era la apuesta más moderna y ecléctica de la sesión. Banda muy enfocada en gustos que corren con los tiempos. Atesoran múltiples influencias que se muestran perfectamente en su directo. Deathcore, Deathcore Técnico, Death Metal Melódico, guitarras con un aire Djent. Incluso pinceladas de Metalcore corren por sus venas metálicas, en esas voces melódicas y esas melodías menos bárbaras e incluso un pelín góticas.

A mí, personalmente me impactaron algunas fases de guitarras melódicas que me pusieron los pelos (de la barba), punta, aunque tampoco los prodigaron en exceso. Su oferta era muy abierta y había tantos estilos y aproximaciones a estilos que su set fue una montaña rusa. Se centraron especialmente en su quinto álbum de nombre “Death: An Antology”, aunque por supuesto hubo tiempo para re-visitar “The Chosen”, punto de inflexión en la historia de la banda con una joyita como su quinto corte “The Tower” y el disco “Luciferous” del que nos dedicaron «He Exists«. Finalizaron su actuación con “Casket Of Rust”, procedente de su última entrega.

Hasta aquí, había sido un gran concierto. Bandas que venían de un lado y del otro del océano, Nueva Zelanda, E.E.U.U. Estilos muy oscuros y brutales con el aderezo de ENTERPRISE EARTH que se salían algo de la línea y que ofrecían otra forma de aproximarse al metal, muy del gusto de lo que se mueve en la actualidad. Buena combinación que anima a abrir los oídos y que a mí me parece todo un acierto, pero esto no había hecho nada más que empezar, porque el ambiente caldeado, más bien ardiente traía una intención muy clara, que no era otra que preparar el terreno para que unos, ya clásicos SUFFOCATION hicieran saltar la Sala MON en pedazos.

A estas alturas, el local estaba repleto. Ciertamente no hubo Sold Out, pero considerando que era martes, la entrada fue muy buena. Tanto, que costaba un triunfo salir de los pies del escenario. El cartel lo merecía, indudablemente. Aparecieron los miembros de SUFFOCATION , y la locura se desató. Los pogos y los circle pit no pararon ni un segundo. Fueron salvajes y demostraron que el dicho aquel de “el roce hace el cariño”, no es aplicable, siempre. La gente volaba por encima de las cabezas, extasiada. Las subidas y bajadas del escenario eran constantes mientras SUFFOCATION, impasibles, continuaban con su labor de suministrar energía de alto octanaje a sus incondicionales. La Sala MON era un clamor, un campo de batalla y un parque temático además de un recinto de espectáculos musicales. Todo el mundo se divirtió, con un espectáculo apabullante.

Claro que hubo las discusiones típicas y tópicas sobre las épocas de SUFFOCATION. ¿Antes, ahora, siempre, nunca…? Ningún tiempo pasado fue mejor, pero la frescura con que nace una banda es muy complicado, por no decir imposible mantenerla a través de los años y las formaciones. Las circunstancias de la vida nos distancian y sitúan en sendas que no se deben volver a recorrer; una vez te llevan, a dónde te lleven. Centrando el tema del discurso, en la historia de SUFFOCATION, lo único real es, a día de hoy, el legado musical del tiempo, a través de sus registros y el ahora. Algo también tangible.

…Y lo tangible, a día de hoy es con una banda soberbia que se ha marcado un gran disco “Hymns from the Apocrypha”, con un material humano renovado, joven capaz que tiene fuerza, ganas, calidad y que dió una lección de BDM técnico y asesino. Las guitarras perfectamente balanceadas y coordinadas, una batería poderosa, magnífica y empujando desde el fondo del escenario a grupo y público, una voz oscura, profunda, cavernosa y genial que descerrajó los temas del set con insultante  suficiencia, dejando un regusto sabroso al recordar la actuación.

Con una release tan reciente (noviembre de 2023), como es “Hymns from the Apocrypha”, era de esperar que cayeran bastantes temas del mismo. Ciertamente; “Seraphim Enslavement”, “Dim Veil of Obscurity”, “Perpetual Deception” y el homónimo “Hymns From the Apocrypha” fueron interpretados esta noche, pero con un historial de éxitos como el que luce SUFFOCATION no podía ser de otra manera… Hicieron un recorrido por su discografía, con especial dedicación al año de sus dos primeros trabajos, el EP “Human Waste” y su primer LP “Effigy of the Forgotten”. Cómo no, cayó “Catatonia” que trajo a más de uno viejos recuerdos y emociones. Cayeron “Effigy of the Forgotten”, “Infecting the Crypts” y faltando dos temas para la finalización del bolo, se marcaron un primoroso “Liege of Inveracity”, con Devin Swank, vocalista de SANGUISUGABOGG que,ataviado con un pasamontañas rojo brilló con luz propia junto a una banda mítica. 

Fue un bonito gesto, que además quedó espectacular, porque ambos son dos fuerzas de la naturaleza. La noche exhalaba sus últimos estertores antes de morir. Nadie quería moverse de allí. SUFFOCATION era reiteradamente aclamados y tras completar su show, volvieron, como por otro lado es habitual, a regalarnos un nuevo diamante pulido como es “Clarity Through Deprivation”. con él, cerraron su paso por Madrid. La fiesta terminó en la sala, pero continuó fuera. La gran mayoría, perezosos de volver al hogar, permanecieron en grupitos departiendo sobre lo divino y lo humano.

Fue una noche brutal en todos los sentidos. Grandes bandas, unas más noveles, otras menos, pero todas con una calidad fuera de toda duda. Mucha gente, entre ellos, casi todos los “sospechosos habituales”. Momento de compartir experiencias, comentarios, hacer conexiones. En definitiva, esos momentos que nos ayudan a soportar la semana y que nos “cargan las pilas”, hasta la próxima cita ¿Cuál será la tuya?

Texto y fotografías: Juan Carlos López Aguilar.

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