Entrevista realizada por Kikemaiden.

El panorama nacional dentro de la escena metalera, siempre ha estado copada por nombres de la zona del centro desde sus inicios; pocos grupos fuera de ese entorno han sido relevantes. Y no porque hubieran motivos de peso, en absoluto, el único motivo era el lugar de donde procedían y quizás, pequeñas envidias para que unos no le quitaran el sitio a otros. Exceptuando el País Vasco en el aspecto más radical y punk de nuestro estilo y Cataluña, sobre todo por el Thrash metal, pocos más han destacado. Aquí quitemos a Angelus Apatrida y en parte también a Warcry y los dejamos como algo extraño, bueno si, Extremoduro y Los Suaves…pero me entendéis. Por eso, cuando nombres como Zarpa o Pedro Botero no reciben el mérito que merecen, pequeños medios como el nuestro intentamos de alguna manera recuperar un poco ese respeto que nunca o pocas veces han tenido. Es el caso de Total Death, banda precursora del Thrash metal en valencia y que están celebrando 35 años de existencia. Por este motivo realmente importante se pasan por nuestras páginas virtuales con Jorge Vila a la cabeza.
REA – Como siempre empezamos, un placer paséis por esta pequeña y humilde página web.
Un placer para nosotros poder participar y colaborar con los medios que apoyan a los grupos sin más interés que la propia afición al género, como es REA. Enhorabuena por el curro que os pegáis.
REA- Empecemos fuerte. 35 años de existencia. ¿Que pensáis ahora mismo de estos 35 años? Con toda la sinceridad del mundo. ¿Ha valido la pena tanta dedicación, sacrificio y tiempo, para el resultado final que tenéis en la actualidad?
Sí, en realidad nuestra única aspiración es poder expresarnos, tanto en los discos como en los conciertos. Es lo que nos llena, y por lo tanto, nuestro mayor objetivo. Además, en el proceso vas conociendo a lo largo de los años a gente de puta madre, con la que compartes intereses, compartes escenario, grabaciones, entrevistas o una cerveza de vez en cuando. Por eso grabamos tantos discos (y por las cervezas). Mientras nos llene y podamos seguiremos.
REA – Sois una de las primeras bandas que pusisteis a la vista el metal extremo seguro en la zona de levante y casi en España. Thrash metal, death metal e incluso algo de grindcore se podía entrever en vuestras primeras composiciones. ¿Cuando se funda Total Death, como era la escena que había en vuestra zona por aquella época? Recordemos que eso sería a finales de la década de los 80. ¿Y que os impulsa a fundar una banda como Total Death? ¿Qué bandas os estaban influyendo por esa época?
En aquel momento había muy poco de música ruidosa que conociéramos a nivel estatal. Aquí en Valencia estaba Aggressor, que fueron pioneros del Thrash, pero no duraron mucho. De Death o Grindcore nada. Escuchábamos a grupos extranjeros que con el tiempo se harían gigantes como Napalm Death, Death, Sepultura, Slayer, Kreator… y a finales de los 80 no había nada de eso aquí. Por suerte, el hecho de ser pioneros en el estilo nos llevó, a través de fanzines y correo (la comunicación no era como ahora), a encontrar otras bandas del resto del país que tenían nuestras mismas inquietudes y se realizaron varios recopilatorios con las pocas grabaciones que existían (incluyendo bandas que empezaban en Europa como Dismember) a través de sellos como Semaphore o Drowned muy a principios de los 90, lo que llevó, poco a poco, a consolidar una escena. Pero nuestros primeros conciertos fueron en solitario o compartiendo cartel con grupos de otros estilos (punk, rock, heavy metal), porque casi no habían grupos como nosotros. Ya en los 90, Obscure o Chococrispis fueron haciendo crecer la escena más Death en Valencia y acabó habiendo aquí un verdadero circuito; pequeño, pero propio.

REA – Empezáis con el inglés y prácticamente estáis los primeros años, hasta la edición de vuestro debut oficial en el año 98 que cambiáis al castellano. ¿Fue una cuestión casi obligada para poder debutar con un sello que cambiasteis el idioma? ¿Cuando decidís dar este paso?.
Las primeras grabaciones, en 1989 y 1990, fueron en castellano, pero con el segundo cambio de cantante, y viendo como se estaba moviendo esta música en el resto de Europa y América del Norte, decidimos hacer los temas en inglés a partir de 1991. Hicimos 5 grabaciones de estudio y un directo entre 1991 y 1996, pero no conseguíamos salir del circuito underground porque ninguna discográfica nacional estaba interesada en editarnos, así que seguimos con pequeños sellos DIY (hazlo tú mismo) y distribución a través de colectivos, kasales okupas y fanzines, incluso a nivel internacional. Aquí en España empezaban a editar con sellos convencionales bandas de nuestra generación y estilos similares como SA, Ktulu… y nos surgió la oportunidad de editar a nivel nacional y tener una distribución con Locomotive en 1997. Como la edición sería sólo a nivel nacional decidimos grabar en castellano y a partir de ahí (con alguna excepción como el vinilo «Slaughter City» de 2014 o el maxi-single digital «The Call») las letras pasaron a estar en castellano.
REA – Diez años a base supongo que de girar, grabar demos, e ir mostrando a distintos sellos lo que teníais en las manos. Y a la vez, también son diez años donde el metal cambió mucho desde que os formasteis hasta el debut. ¿Que recuerdos tenéis de esos diez años? ¿Como os afectó ese cambio de tendencias dentro del metal de la llamada escena clásica, a una de influencias más alternativas y muy diversa? ¿Recordáis con que bandas tuvisteis mejor relación e hicisteis buenas migas?
Realmente no nos afectó demasiado, porque ya hacíamos algo poco comercial. En la segunda mitad de los 90 hubo una gran extinción de bandas, los grupos que tuvieron éxito en los 80 con un heavy metal más clásico en España fueron despareciendo y la escena se fue diversificando en grupos más próximos al Death o al Thrash (donde, en realidad ya estábamos), otros más cerca del Hard Rock o el AOR, y los nuevos estilos, algunos muy alejados del metal («Grunge» y esas cosas). Hasta más o menos los 2000 no volvieron a reunirse muchas de las bandas clásicas, con una especie de «remember», que les devolvió a la escena.
En los 90 tuvimos mucha relación con Aggressor y Obscure mientras estuvieron activos, Nocivo (más hacia el Punk/Hardcore), Skela, Tanatorium, Transfer (más hacia el rock urbano), prácticamente con grupos de casi todo tipo de estilos dentro de la escena más amplia de rock en Valencia.
REA – En esta web y en el podcast hemos tenido la oportunidad de hablar con algunas bandas que se formaron en esos años (Mordor, Dormath ,Golgotha…) y nos comentaron que a pesar de ser momentos duros, incluso sin tener nada editado oficialmente, la mayoría de salas te trataban bien y las condiciones para tocar eran suficientes para ganar algo de dinero, y que valiera la pena salir a tocar. ¿En vuestro caso fue igual? Y que diferente a la actualidad que a las bandas casi ni se les respeta y se abusa de ellas la mayoría de la veces…
Hay que tener en cuenta que había menos conciertos, y el público se concentraba en ellos. También la media de edad, tanto de bandas como de público, era mucho menor, la gente salía más. Al ser el público más joven, también estaba más receptivo a nuevas ideas, temas nuevos, estilos diferentes. Ahora, con un público más mayor, las ganas de escuchar a grupos no muy conocidos son menores. La cantidad de conciertos que hay en una ciudad como Valencia un fin de semana es muy grande y la gente se diversifica. Si unimos a esto la cultura verbenera de los tributos, donde la gente sólo quiere escuchar lo que ya conoce, las condiciones para los grupos que nos son de masas son peores, porque las salas también necesitan ganar dinero.
En 1990 un grupo de tributos hubiera sido recibido a botellazos.
El problema de que valga la pena salir a tocar es más conseguir atraer a una cantidad suficiente de público que las salas en sí mismas. Si no hay público para nueva música en estos estilos, el estilo va muriendo. Ya ha pasado con otros estilos.
Nuestro estilo, poco comercial, siempre ha sido duro en ese sentido. Es lo que hay, no lo hacemos por dinero y no lo sacrificaríamos todo por formar parte del tinglado de la industria musical, como Rosalía, Madonna o toda esa gente que ves que no disfruta con lo que hace, sólo lo hace por dinero siguiendo directrices comerciales. Nosotros estamos en otro universo. Queremos pasarlo bien y sentirnos realizados haciendo la música que nos gusta, no queremos depender del dinero.
REA – ¿Y dentro de esos diez años que estáis intentando sacar la cabeza os disteis cuenta, como nos han contado tantos, que si no eras de Madrid, o quizás de la zona de Barcelona, era todo mucho más complicado?
Eso pasa en muchos otros ámbitos, en lo audiovisual concretamente todo se mueve desde Madrid. Si ya estás en Madrid es más fácil conocer a la gente de los medios, discográficas, distribuidoras… pero si eres independiente todo eso te da igual, más con la globalización actual, internet, redes sociales, etc, puedes conseguir tu propio público; poco pero aguerrido. Mucha gente ha ido a Madrid para que les hicieran caso, pero esto es un negocio en su ámbito de industria musical (festivales incluidos) y no sólo tienes que conocer a la gente adecuada para que te coloquen, también se paga (con dinero me refiero). A nivel local también ocurre cuando se mueve dinero público, representantes, discográficas… al final el grupo solo es un actor más. Pero si estás fuera de la industria y eres independiente de verdad, como la mayoría en nuestro estilo, todo eso te da igual, porque ni han contado contigo nunca ni lo harán jamás. No interesas como producto de marketing.
REA – En 1998 editáis por fin vuestro debut en largo. «El lado oscuro» nos muestra unos Total Death que han cambiado mucho con el tiempo y, que tienen muchas influencias de lo que ha pasado durante esos años. ¿Creéis que lo que estaba pasando sobre todo de bandas que venían del País Vasco como S. A o algunas otras como podría ser KTULU en Barna, Hamlet en Madrid, Koma en Navarra y a nivel internacional unos Sepultura o Pantera de principios y mitades 90s os influyo mucho en esa dirección musical que tomasteis?
Supongo que algo sí, pero lo que realmente va cambiando tu música es la entrada de nuevos músicos, que influyen mucho, tanto en composiciones de temas como de arreglos. Por aquella época sólo quedaban el bajista y el baterista de la formación original, y ya habían pasado por el grupo 3 cantantes y 9 guitarristas. Aunque los principios sean los mismos, el estilo de cada músico influye en el conjunto.
REA – ¿Cómo fue para vosotros el por fin ver plasmado el trabajo de tantos años en un disco oficial? ¿Cambió algo para vosotros? ¿Realmente marcó un antes y después para la banda?
Podría haber sido así, más bien por entrar en el circuito de distribución más convencional y llegar a más público, pero ya teníamos cierto cartel por las grabaciones anteriores, que costaron y se trabajaron lo mismo o más que las ediciones posteriores en CD. Además, la distribuidora perdió los discos y no vimos un duro de los que se fueron hacia Madrid. Podríamos decir que nos dio algo más de visualización a nivel nacional, pero a un coste económico inesperadamente alto. Otra experiencia más al final.
REA – A partir de ahí, habéis tenido una carrera bastante intensa en cuanto a sacar material a la luz. Sin embargo, si exceptuamos «La muerte os hará libres…» editado por Producciones Malditas, el resto ha sido sacado por medios muy precarios y con distribución y promoción limitada y con Producciones Malditas tampoco es que digamos era un sello con medios para dar un gran salto. ¿Que podríais contarnos sobre la relación de Total Death y los sellos, parece que ha sido algo bastante maldito para vosotros?
En parte sí. Después de la experiencia con «El Lado Oscuro» tuvimos la oportunidad de editar el siguiente disco, «Secreto de Estado» en Argentina, a través del sello MBM en 2002. La cosa iba bien hasta que llegó la crisis argentina y no se consiguió un distribuidor para España. Mala suerte. Por en medio habíamos editado una grabación en directo de 1994 en CD, por internet (primer contacto con la edición digital) a través de la versión alemana de Vitaminic (vitaminic.de) en 2000, con poca repercusión, pero algunas ventas. El siguiente disco, «Demonios» en 2004, lo editamos con el sello salmantino Akeloo, que tenía distribución nacional a través de Avispa y logramos de nuevo estar en las tiendas de discos. Esta vez no se perdieron los discos. Aprovechamos para lanzar el directo «Unpoyed», de 2006, con una tirada pequeña y autoeditado, se vendieron en nada. Para el siguiente disco, «La Muerte Os Hará Libres…» buscamos una compañía valenciana, Producciones Malditas, intentando tener alguna opción de entrar a través de Maldito Records otra vez en el mercado nacional, pero no se dió la oportunidad. Y, a partir de ahí, con las redes sociales en constante crecimiento (en myspace teníamos más de 100.000 seguidores) decidimos autoeditar y mover los discos de nuevo autogestionando la distribución a través de nuestras redes sociales y la web. Así lanzamos «Santa Muerte» en 2011, «Ciudad Matadero» y «Slaughter City» en 2014 y «Mundo Macabro» en 2018, acompañados de maxi-singles y singles digitales en bandcamp (https://totaldeath1988.bandcamp.com/) que incluían un tema del disco y alguna grabación inédita o versiones bestias de temas setenteros como «God of Thunder» de Kiss o «Another Brick in the Wall de Pink Floyd. En 2019 pudimos editar una recopilación de grabaciones de 1989 y 1990 en Perú, a través del sello Necronáusea Records, al más puro estilo de finales de los 80-principios de los 90. Actualmente estamos con una distribuidora digital internacional y ya veremos los resultados. Siempre se aprende algo.
REA – Cuando una banda se funda, siempre tienes la ilusión de vivir de ella. Luego la realidad te golpea cruelmente. ¿Cuando os disteis cuenta de que esto, no es lo que pensábamos cuando somos jóvenes, y vivir de ello es simplemente imposible y ni siquiera mal vivir se puede?
En nuestro caso nunca pensamos vivir de esto. Quizá al principio parecía que podía generar cierta rentabilidad, pero nunca para vivir de esto. Sabíamos que el estilo tenía seguidores limitados, no era una música que pudieras comercializar a gran escala. De hecho aún estamos sorprendidos de que a alguien de Canadá o Japón le interese comprarnos un disco. Siempre nos pareció que tener la oportunidad de crear y que alguien se moleste en escucharte era lo más grande que podía pasarle a alguien. Quizá en otro entorno hubiéramos tenido otra perspectiva. Puede que esta sea una de las causas por las que el proyecto ha continuado ininterrumpidamente tanto tiempo, el no esperar nada a cambio.
REA- Hablemos de lo bueno. ¿Si tuviéramos que coger el momento más dulce de la banda, en que momento lo pondrías y el por qué? ¿Y aprovechamos y elígeme algún concierto?
Ha habido muchos. La salida en 1992 del LP compartido «Smash Hits From Hell» que llegó a muchos países (aún nos lo recuerdan), 1994 con la salida de «Bloody Show» (reseñas en todas las revistas especializadas: Heavy Rock, MetalliK.O., Metal Hammer, y hasta El Jueves) y el concierto en Zeppelin Rock con Obscure y Vantroi de ese mismo año, el concierto de 2007 en Repvblicca, el concierto con Onslaught, Angelus Apatrida y Su Ta Gar en 2008, la salida de «Ciudad Matadero» en 2014 y la gira con nuestros amigos de «La Dama Oscura» (épicos conciertos en Cuenca)… creo que cada época ha tenido su clímax. Por la época en que se produjo y como estaba la escena en aquel momento (y porque éramos jóvenes jajaja) me quedaría con el de Zeppelin de 1994. Pero esperamos más momentos de subidón, esto aún no ha terminado.
REA – Pero vamos más a la actualidad de los últimos años. Los dos últimos trabajos editados son «Mundo Macabro» en el 2018 y una recopilación de vuestros primeros días titulado «Origen». Vamos con «Origen». ¿Por qué sacar algo que tiene en la actualidad un sonido tan precario y ya lo teníais editado de alguna forma en otros formatos?
La idea era mostrar otras grabaciones que no tuvieron formato físico en aquella época. «Origen» incluye la grabación «Alcoholic Death» de 1990 que salió en cassette con 4 temas, pero también incluye nuestra primera grabación de estudio de 1989, con 9 temas y dos conciertos también de 1989 para un total de 23 temas en un CD. Ninguno de estos otros 19 temas había estado anteriormente en un cassette, vinilo o CD. La idea fue de Julio, de Necronáusea Records, que estaba reeditando grabaciones antiguas de Death Metal en CD y estaba interesado en sacar material de Total Death de aquella época que no tuviera edición física. Se está moviendo muy bien en los circuitos underground de Grindcore y Death Metal. Tampoco quedan copias de «Alcoholic Death», así que si alguien quiere algo físico de la primera época del grupo, ahora tiene este CD.

REA – Y hablando de «Mundo macabro», vuestro último trabajo en estudio. Seguís con vuestras temáticas apocalípticas, sangrienta, con un componente de crítica social y sin cortaros un pelo. A la vez musicalmente, continua siendo una progresión de todos lo años anteriores sin variar casi el estilo. Sólo algunos detalles y la producción. ¿Que supuso para Total Death la edición de este trabajo y que repercusión tuvo respecto a los anteriores? Y desde vuestro punto de vista. ¿Cómo ha sido la evolución musical de Total Death hasta «Mundo Macabro»?
En «Mundo Macabro» intentamos complicar la estructura de los temas, porque mejorar los arreglos y detalles de «Ciudad Matadero» era muy complicado. Hicimos los temas con mayor número de riffs, repitiendo en cada tema muy pocas veces las melodías y ritmos y mejorando y complicando las diferentes armonías. Aunque tuvo menos publicidad que «Ciudad Matadero», el resultado para nosotros fue más que satisfactorio.
La evolución de la música del grupo ha sido lineal en los periodos de mayor estabilidad, cuando los músicos no han variado, y más abrupta con los cambios de formación. Podemos decir que entre 1988 y 1990 hubo una evolución lenta, en 1991 un cambio importante que fue variando más rápido hasta 1998 más o menos; luego otra evolución lenta entre 1999 y 2009, en 2010 otra variación importante que fue evolucionando hasta 2021 y actualmente estamos en otro cambio importante que se verá reflejado en el próximo disco para el que ya estamos trabajando con 8 temas nuevos. La esencia de velocidades altas, melodías oscuras y letras macabras no ha cambiado, pero sí la ejecución, que acaba afectando a la sensación final de los temas. También hay que decir que cuando tienes más de 150 temas compuestos en 35 años, con cerca de 30 músicos distintos, es muy difícil que todos sean parecidos, hay hasta temas acústicos o instrumentales como excepciones a la norma general.
REA – Tristemente tras «Mundo Macabro» perdéis a algunos miembros pero entre ellos a Cesar Soriano, cantante de casi toda la vida de la banda. ¿Cómo afectó a Total Death la perdida de estos miembros y, cual fue vuestra reacción al cabo del tiempo? ¿Hubo peligro de que Total Death llegase a su fin?
No, no estamos aún pensando en dejarlo. César ha estado 26 años en el grupo, en 3 etapas diferentes. Aunque está en casi todos los discos, lo cierto es que en Total Death han habido 6 cantantes, algunos antes y otros después de César en cada etapa. Es una baja sensible, pero ya hemos vivido esta situación con anterioridad y hemos salido adelante. Es normal que la gente se canse cada cierto tiempo, ya que la recompensa está en el día a día y en objetivos a medio plazo. No pagamos a nadie por estar en el grupo, así que cuando alguien no quiere estar, por los motivos que sean, está en su derecho de irse. A veces está bien renovarse, y estamos acostumbrados. Cuando son varios miembros los que lo dejan cuesta más reconstruirse, pero en este caso ha llegado gente que ya había estado más de una década en el grupo, por lo que ha sido más fácil integrarlos en la dinámica de ensayos y composiciones.
REA – Y toca volver a formar la banda. Curiosamente vuelven algunos viejos miembros de la banda a la vez que cumplís los 35 años como banda. ¿Cómo surge esa reunión con viejos miembros, e intentar reactivar con fuerza a Total Death para este año tan importante para vosotros? ¿Quién forma actualmente la banda?
En el caso de Paco, nunca hemos perdido el contacto. Cuando vio que surgía la posibilidad de volver a Total Death no se lo pensó dos veces. En el caso de Rafa, llevaba tiempo sin tocar metal y, ya se sabe, la cabra tira al monte, tampoco tardamos mucho en liarle.
En este momento el grupo lo formamos: Rafa Antonio a la batería, Paco Ramos y Gabo Escribano a las guitarras y ayudando en las voces y Jorge Vila al bajo y las voces.
Al margen de mí, tanto Paco como Rafa como Gabo llevan 15 años en el grupo cada uno en diferentes etapas. No habían coincidido los 3 a la vez nunca, pero conmigo sí, y creo que es una formación que puede dar mucho.





REA – Sé que ha sido duro el no poder encontrar un cantante y que Jorge se haya tenido que poner a las voces, pero hay que seguir. ¿Seguís buscando vocalista para la banda? ¿En que situación está actualmente Total Death para encarar el futuro?
Esta vez ha sido difícil encontrar un cantante que encajara, así que decidimos, después de probar 6 cantantes, que intentaríamos hacerlo nosotros mismos. Yo nunca he tenido ninguna ilusión por cantar, prefiero tocar el bajo y poder moverme en el escenario, pero alguien tiene que hacerlo, así que no hay mucho que pensar.
No estamos buscando cantante de forma activa, pero si apareciera alguien que encajara sería bienvenido (o bienvenida).
En principio, salvo sorpresa inesperada, vamos a afrontar la actual etapa de Total Death nosotros cuatro, es decir, proyecto a medio plazo con disco nuevo y conciertos, en aproximadamente 2-4 años. Y a partir de ahí pues ya veremos.
REA – Y ya acabando, como hemos dicho, 35 años se cumplen. ¿Estáis intentando conseguir la máxima cantidad de conciertos posibles o cogéis la calma por bandera y lo que surja?
De momento queríamos probarnos en directo, celebrando los 35 años en activo, y algún otro concierto como el del 9 de Marzo en Darkness (Sedaví) con nuestros amigos de «La Dama Oscura», que presentan nuevo disco, en lo que será la segunda parte del concierto macabro de noviembre. Es probable que hagamos algún concierto más antes de centrarnos en los temas nuevos, preferiblemente fuera de Valencia. Por cierto, en Darkness es casi seguro que estrenaremos un tema nuevo.
Cuando tengamos el disco nuevo buscaremos más activamente conciertos. De momento con calma.
REA – ¿Habrá nuevo trabajo pronto o es otro aspecto que en estos momentos no lo tenéis como prioridad?
Sí, seguro que habrá nuevo disco. Es una prioridad para nosotros. Tenemos 8 demos y estamos trabajando en ellas. Para Total Death la composición, grabación y edición de temas nuevos es el eje del proyecto, es de lo que más disfrutamos. Si no haces cosas nuevas te acabas aburriendo y eso es la muerte de un grupo.

REA -Última pregunta. A la edad que tenéis y cumpliendo 35 años de carrera. ¿Que es lo que Total Death todavía nos puede ofrecer y que sería en parte cumplir un sueño como banda? Y no me digáis tocar en Wacken o que en un concierto sea Metallica vuestra banda soporter…jajaja.
Jajaja, en realidad ya es un sueño poder ir al ensayo todas las semanas durante 35 años y pasártelo de puta madre. Que te dejen tocar en algún sitio y encima vaya alguien a verte. Otro sueño es haber podido componer, grabar y editar los discos que tenemos. No estaría mal tocar en algún gran festival (Wacken no, que está muy lejos y somos mayores jajaja), pero tampoco es que sea un objetivo, ni un sueño.
Podemos ofrecer lo que siempre hemos ofrecido: música macabra, darlo todo, diversión y encima hacerlo con ilusión. Somos muy persistentes.
REA – Pues nada, aquí tenéis para decir las últimas palabras.
Pues nada, un saludo a todos vuestros lectores, ha sido un placer contar todas estas cosas, y muchas gracias a REA y a Kike por entrevistarnos y por apoyar a las bandas. Un abrazo!!
