Texto de Sammael F.H. y fotos de Maro Black
Dejando tras de mi temperaturas heladas, proyectos de gripe/catarro y otras hierbas que me impidieron asistir a mas directos de los que quisiera, hice todo lo que tuve en mi mano, en tiempo récord por momentos, por acudir a una de las llamadas mas poderosas cuyos ecos venían resonando desde hace ya varios meses. Darvaza iba a volver a España, o quizás sería mas correcto decir iba a entrar en España por primera vez. Ya que pisar una comunidad autónoma solo hace 5 años como sucedió en aquel entonces, sea la que sea y bajo las circunstancias que fueren, es tan solo mojarse los labios con respecto a toda la riqueza que poseemos y que tanto menospreciamos en tan solo unos cuantos kilómetros cuadrados como
nuestra península entera abarca.

Esta gira consistió de tres fechas en Madrid, Barcelona y Valencia respectivamente. Cada una de ellas con teloneros de cada provincia por lo que, es fácil deducir cada directo fue totalmente distinto. Dadas las limitaciones de este humilde juntaletras solo pude cubrir el primero, el de Madrid. Por lo que la fecha a la que nos vamos a remontar en esta crónica es la del jueves 1 de Febrero a eso de las 20:00 hora zulú (si, quedaría aún mas propio si hubiese cubierto el bolo de Valencia). En una sala archi-conocida para bien o para mal, como es la sala Silikona.
Según la noche se iba tornando cada vez más y más oscura, en un tono mas que apropiado para las fuerzas que se iban a congregar. Los “sospechosos habituales” que casi siempre que podemos nos reunimos cada vez que suena una llamada de este calibre nos comenzamos a congregar a la espera de la apertura de puertas. Apertura que una vez mas se retrasó a algo menos de media hora, no sin antes poder degustar sobradamente una prueba de sonido que sonó mucho mas potente de lo habitual. Signo que, aún sin saberlo con exactitud en ese dicho momento, era un claro antecedente de lo que estaba por venir.






Sætaıǝr comenzó a entonar sus cánticos de llamada con un fuerza demoledora, que sin duda nos pilló por sorpresa para bien tanto a mi como al resto de los asistentes. Esta presentación de su LP “Underworld Oath” no tomó prisionero alguno, iban directamente a arrasar con todo lo que tenían presente. Tal fue así que, después de su ya conocido single “Chaos Serpent”, empezó a haber un pequeño problema con el sonido. Pero no en las lindes que uno cabría esperar, no… ¡Resulta que Labelua estaba pegándole a los parches de su batería con tanta potencia, que las hachas de Endead y Sorath no podían llegar a la altura, quedándose enmudecidas por momentos! ¡Incluso Sanguinem tuvo problemas por momentos para dejarse oír!. Una vez hechos unos pequeños ajustes a nivel personal y, obviando ese pequeño contratiempo mas anecdótico que otra cosa, Sætaıǝr ofreció un espectáculo increíble. Congregando unos niveles de energía y oscuridad inusitados a lo largo y ancho de su descarga. La opinión era mas que unánime. Son una banda cojonuda, funcionando como un puñetero reloj y sin concesión alguna de cara a su propio sonido y la potencia del mismo de principio a fin. Algo increíble teniendo en cuenta que su LP debut está aún por llegar. …Pero mas increíble aún, y me he dejado la mejor parte para el final, es ¡que este era nada más y nada menos que su primer directo! Tras recoger la mandíbula de mi suelo en el momento en el que me confirmaron dicha información, tuve bien claro que esta apertura iba a ser muy difícil de superar. Pero aún quedaba noche por delante.





Los siguientes en este triunvirato de fuerzas oscuras eran Spectrum Mortis. Una banda con un buen grado de veteranía en estas lindes. Hasta el punto de congregar a bastante más gente que Sætaıǝr. Llenándose fácilmente tres cuartas partes del aforo de la Silikona. Había bastantes con todo que se lo tomaron con cierta calma a la hora de entrar pero, dado mi caso y contando humildades personales, era la primera vez que los veía en vivo. Y con todo y con eso tenía un deber pendiente para con vosotros, haciéndome eco de todo lo mas detalladamente posible. Por lo que no perdí ni un segundo en cuanto el olor del incienso y las velas comenzó a anunciar el primer oratorio del ritual oscuro que iba a presenciar. Y es que Spectrum Mortis no escatimó a la hora de hacer gala de su propia presencia. Grandes candelabros de pie iluminados y un gran altar presente frente al escenario (que no dentro de el, cosa curiosa ya que tampoco hubo excesivo movimiento que hiciera peligrar su integridad dentro del mismo) presidian la puesta en escena de Sheram, Aath, Aataa y Ta’ao. Quienes aparecieron ataviados con túnicas negras que dejaban ver lo justo de las entidades encargadas de tan oscuras y contundentes artes. Fueron desgranando tema por tema un set realmente potente. Cayendo temas tanto de su ultimo LP, “Bit Miseri
The Incantation”, como de todos los trabajos anteriores en su dilatada carrera.
No era para menos. Spectrum Mortis se encontraba celebrando, de manera tan solemne y mística como brutal y desgarradora, su décimo aniversario. 10 años desde que su pacto fundacional, forjado a sangre y fuego, desatase todo el caos y la locura pergeñado desde sus orígenes hasta el día de hoy. Todo vomitado a todo lujo de detalle como si la caja de pandora misma fuese abierta a mazazo limpio. En presencia del cónclave reunido aquella noche en la Silikona. Sus letales artes audiales acompañaron a tan oscura atmósfera de principio a fin, entrando todos en una sincronía tal que hizo de este directo algo único, y aún quedaba noche por delante.






Los últimos en entrar fueron Darvaza como cabeza de cartel. Tras dos actuaciones tan buenas como las que ofrecieron sus acompañantes, el listón estaba tan alto que solo cabía esperar aún mas de lo mejor. A nota personal, y pintadme con un marcado tono de decepción al respecto, he de señalar que al poco de acabar Spectrum Mortis, parte del publico decidió marcharse aún sin dar una mas que merecida oportunidad a Darvaza. Tampoco fueron tantos quedando la sala a mitad de aforo, pero personalmente pienso que si vas a un directo, vas a todo. Nada de ir a una u otra banda sin más, te gusten más o te guste menos su estilo.
Al principio todo comenzó de manera extraña, no muy buena que digamos. Por alguna razón les faltaba fuerza a la hora de escupir todo el veneno audial que guardaban para esta noche tan señalada, y por otro lado, cada muy de vez en cuando asomaban unos acoples que hacían sudar la gota fría a toda la formación. En especial a Wraath, quien veía ya toda su labor tirada al traste. Cuando parecía que “El Fantasma de la Silikona” había hecho acto de presencia para quedarse, tanto Wraath como Tumulash lo habían visto claro. Y, a partir de “Derelict of Passion”, el 2o tema que conformaba en su cinta de munición, no se cortaron ni un pelo y gritaron a viva voz “¡Sube el volumen principal!”. Su intuición fue más que correcta, o mas bien su saber hacer. Puesto que una vez atendieron dicha petición desde la mesa de mezclas, el directo marchó como la puñetera seda. A lo largo y ancho de todo el repertorio de caos y destrucción auditiva que Darvaza nos tenía preparados para esta noche. Set que nos traía temas tanto de sus 3 EP’s como de su LP “Ascending into Perdition”, e incluso una cover de Celestial Bloodshed; “Gospel of Hate”. Aunque mas que una cover al uso diría personalmente fue mas todo un sentido homenaje a Steingrim Torson, quien nos dejó allá en el 2009. No mucho tiempo después de trabajar junto con el mismo Wraath en dicho tema.
Con “The Siver Chalice” Darvaza comenzó a echar el cierre de esta tremebunda noche. Noche en la que la tormenta perfecta cayó sobre Madrid, una tormenta llena de oscuridad, lava, odio visceral y muerte. Pero, por encima de todo, un señor bolazo que ha dejado el listón altísimo sin apenas haber cubierto un cuarto de lo que llevamos de año. Esto no quiere decir que sea imposible de superar de cara a lo que podamos ver si no que, será mas difícil lograrlo. Y aún me queda saber que sucedió exactamente en Barcelona y Valencia los días siguientes. De todos modos, no descarto ni lo mas mínimo que la experiencia fuese exactamente igual de brutal para todos.

