Por Nocturno

Año 1989. Éste, es el año que, para la gran mayoría, es considerado crucial en la historia del metal extremo. Es el año en el que el Death Metal despierta y toma el relevo al Thrash Metal situando en la palestra a bandas de EUA como Morbid Angel, Obituary o Deicide. El monstruo había despertado y empezó a diseminar su ponzoña también por Europa de la mano de bandas como Carcass, Bolt Thrower o Napalm Death en Inglaterra o Entombed en Suecia. Aun así, la bestia que estaba sedienta y quería más carnaza, sumando más descarriadas víctimas a su causa, desplegó sus infectas y corrompidas alas sobre Finlandia con Convulse, o en España con Necrophiliac, Obscure, Unbounded Terror o Avulsed, planeando y descendiendo también en Holanda, donde un power trío le jurará la lealtad y el sometimiento más absolutos.

Por aquel entonces, Wannes Gubbels – Bajo, Voz, Mike Verhoeven – Guitarra, y Marc Nelissen a los parches, fraguan lo que en la actualidad, y después de 35 años de intensa carrera (y algunos cambios en su alineación) es una de las bandas más auténticas y honestas dentro del metal extremo, los legendarios Pentacle.
La banda, ya desde sus primeros trabajos, con las aplastantes demos Caressed by Both Sides (1992) y el Winds of The Fall (1993) y sobre todo el fantástico EP Exalted Journey (1995), deja bien clara su impronta compartiendo ADN con sus compatriotas Asphyx y con un poso en su fórmula inicial que visiblemente bebe de Hellhammer/Celtic Frost, sobre todo en las partes más doom con esos medios-tiempos tan oscuros. Con el EP The Fifth Moon (1996) la cosa cambia, amigos, y a la anterior fórmula pergeñada de manera magistral, se le añade un extra de velocidad en la ejecución dando como resultado un huracán infernal de categoría 4, por lo menos. La dupla Mike Verhoeven y Edwin Fölsche en el oscuro solo del tema «Black at Heart» es sencillamente espectacular, todo ello con un bajo cabalgando en primera línea de batalla en todo el trabajo y una voz, la de W.Gubbels que recuerda exageradamente a John Tardy (Obituary).



Con semejante material ya en circulación, le sirvió a la banda para quedar bien situada en el mapa del underground internacional, abanderando la causa sin cuartel y sin traicionarse a sí misma ni a su estilo. El combo, que renueva sus filas con Alex Verhoeven – Guitarra (2022) y Jan Verdonk – Batería (2023), hasta la fecha nos han entregado, cinco EP, y hasta seis Split, además de tres LP, Ride the Moonstorm (1999), Under the Black Cross (2005) y Spectre of the Eight Ropes (2019) todos ellos de una calidad incuestionable exudando una veneración acérrima por los sonidos más extremos y añejos. Así pues, Pentacle con su directo potentísimo y arrollador ideal para romper cuellos y liar una buena masacre a la vieja usanza, pasa a formar parte de un elenco de lujo para este Black Templar Metal Fest II, elevando la calidad de un cartel, de por sí, ya excelso.
Afortunadamente, Monzón no necesitará un DeLorean para viajar al pasado, bastará con Pentacle y su directo aplastante, para sumergirnos en los lodazales de la Tampa Bay de Florida del año 1989. Ah, y “Don’t forget the Ancient Feeling… It still rules»

