Crónica DRIADE + HIPPOTRAKTOR (29.07.24 Wurlitzer Ballroom, Madrid)

Por Bea Bathory

Lunes día 29 de Julio, un calor insoportable de 38 grados en la capital madrileña. Debí de portarme bien en el curro, puesto que me dieron el día libre para que pudiera acudir a una banda que ha sido para mí una grata sorpresa. Que digo grata. Ha sido la hostia. En RRSS, publicitaban un concierto que apenas yo presté atención, porque mis horarios como sanitaria (eso, lo comparto con Jorge “elsolodetransyl” de REA METAL que sabe bien de lo que hablo) hace que muchas veces no pueda asistir a conciertos o eventos. Pero esta vez era distinto, tenía el día libre y quería disfrutarlo y era o yendo a un sitio abandonado practicando el urbexde la que me siento enganchada, haciendo fotografía nocturna de terror, o yendo a un concierto. Y cayó el concierto, por supuesto.

Venia avisada por mis queridos compañeros de REA METAL Juanki y Jorge, que habían asistido el finde anterior al Kanekas Fest, donde habían tocado Hippotraktor. Palabras exactas de ellos: “Espectacular”. Aquí mismo, se dio la noticia de que unos madrileños llamados Driade, debutaban con un single inspirados en el escritor irlandés Oscar Wilde y dicho tema no podía ser otro que “Dorian Grey”. Scheitan vía WhatsApp me comunicaba la mejor noticia del día: acreditación para Bea para cubrir el bolo. Mi dia era inmejorable.

Me habré escuchado «Stasis» el nuevo álbum de los belgas hasta saciarme. El eslógan del sello discográfico Nooirax reza: “Estimulando orejas con sonidos curiosos”, había hecho muy bien su trabajo. Este tipo de sonidos tan eclécticos, con tantas mezclas me fascinan y al igual que me declaré fan de los pioneros del post metal, del post hardcore Project86, de los australianos Northlane por esa parte también progresiva, de muchos grupos progresivos (recordando esa era dorada noventera con NIN y TOOL) ahora me tocaba declararme fan de este quinteto por el que, además de Nooirax, había apostado fuertemente Violence in the Veins.

La sala Wurlitzer Ballroom citaba a dichos grupos allí ¿El horario? lo mejor, nocturno. No puedo con los conciertos que empiezan a las 6 de la tarde porque para mí es la hora del café. Soy más bien nocturna y estas cosas, me matan. Así que una cosa positiva más que añadir. Me reunía con otra asidua a todo tipo de conciertos underground como es Patri de REA METAL, con la que no coincidía desde el Kaos Zone, y como no, con Alex y Laura de Agenda Metal Madrid.
La sala no estaba nada mal. No tenia el placer de conocerla. Nueva para servidora. Me encantó la decoración al más puro estilo bar de rock, con máscaras de luchadores mexicanos incluida. Me recordó pubs de mi León natal de los que era asidua. Y ese bendito aire acondicionado a muy baja temperatura nos dio la vida. Maravilloso. El sonido también magnifico esa noche. Como nota negativa el excesivo precio por un refresco y ese pasillo nupcial que se hacia cada vez que los allí presentes queríamos ir al WC al lado del escenario. ¿En serio?

Casi puntualmente salían a escena los que jugaban en casa. Los de Torrejón de Ardoz Driade. Una jovencísima banda, que demostró tener la suficiente energía y dinamismo encabezada por su vocalista Carmela como para no prestar la suficiente atención. Carismática y con una magnifica voz supo jalear y meterse al público madrileño en el bolsillo. Su tema “Dorian Grey” fue más que aplaudido y bailado junto a varios temas que como ellos mismos puntualizaban no tienen nombre aun, Y qué más da, pensé. Ese groove y progressive metal al que nos sometían esos sonidos, eran increíbles. Matizaría y escuché notas noventeras deftonianas en algunos singles. Desde REA METAL, auguramos una más que prometedora carrera a este cuarteto, compuesto por Carmela, Edu, Luis y Juanjo. Bravo.

Nos habíamos agenciado unas sillas Patri y yo para poder subirnos a grabar y hacer fotos a Hippotraktor.
El poco público allí asistente, era un público fiel. Unos 70 más o menos se congregaron y de todas las edades, cosa que me pareció curiosa. Estaban los famosos karatekas, caras conocidas de muchos conciertos Core, que estuvieron de 10 y luego los fans acérrimos en primera fila coreando y cantando todos sus temas.

El equipo belga comenzaba tras un parón de media hora probando sonido y abrieron con “Renegade”, cuarto tema de su reciente y exitoso álbum “Stasis”. Decir que nos dejaron a todos boquiabiertos con semejante tecnicismo y virtuosismo. Sensibilidad en todas y cada una de las notas que esa noche aparecieron. Stefan y Sander nos encandilaron, uno como vocalista principal, y el otro, por esos coros junto a su guitarra magníficos. Sus temas pueden parecer largos para el que no aprecie tremendos sonidos, digamos que unos 7 minutos cada uno, pero se hacieron cortos. En esa sala se daba una unión, una comunión con esa increíble batería, ese bajo, esas guitarras y esa voz.

Desgranaron y dejaron extasiados a su público con temas como “Stasis” que fue el más coreado, sin dejar pasar “Silver Tongue”. No se olvidaron de “Mover Of Skies” de su álbum debut de 2021, donde obtuvieron innumerables criticas positivas. Melodías que iban y venían, cargadas de sentimientos de las que te hacían participe. La noche vencía y casi a punto de terminar Stefan, se lanzó a su público, y fue trasladado en volandas, mano en mano, brazo en brazo, desde las primeras filas hasta de nuevo el escenario en el último tema “GodIs In The Slumber”.

Final apoteósico para el quinteto belga, que luego se mezcló entre el público y pudimos hacerles unas cuantas fotos e incluso charlar con ellos. Alli quedábamos unos pocos rezagados que nos resistíamos a irnos a nuestro nido. Gracias por este regalo de sonidos en una noche cualquiera de un lunes cualquiera.

Un comentario sobre “Crónica DRIADE + HIPPOTRAKTOR (29.07.24 Wurlitzer Ballroom, Madrid)

Deja un comentario