Banda:IN DYING ARMS Disco:»Dark Days Sessions» Sello:Autoeditado Año:2024

Por Bea Bathory
Como el deathcore cambio sus vidas

Hace unos dias eligiendo albumes para escuchar, me di cuenta de que el LP homónimo de In Dying Arms cumplia ya 13 años. Y eso es casi lo que ha tardado el quinteto en publicar nuevo material. 14 años.
No es una banda al uso, ni mainstream, si no más bien maltratada. Con idas y venidas, con innumerables miembros abandonando. Siete temas los traen de vuelta del averno. La formación de 2006 de Baltimore escoge temas para volver a reunirse con los fans de siempre y quizá alguno más.

Ellos siempre quisieron tener una banda que sonase como sus ídolos As I Lay Dying, pero lo llevaron a la parte deathcore que en ese momento estaba despegando y para mi fue un gran acierto. Cada banda tiene que tener su identidad y esta es la suya. La magnífica mezcla entre deathcore y el metalcore mas puro. Su album debut es osadía, es una locura «Deprivation» (2010) bajo el sello del guitarrista de Chelsea Grin, es rápido pero también caótico y se hace muy lineal. Un año después todo es llevado a puntos exactos de melodia y empezaba a haber cambios en el sonido en su álbum homónimo «In Dying Arms» (2011) dejandolo plasmado en el mejor y mas famoso tema «Famous Last Words». Álbum que reeditaron en 2017 y que traeria la colaboracion de Ryan Kyrby ( Fit For A King) y su separacion. Sin duda el trabajo que les catapultó a esa fama underground fue «Boundaries» (2012) con exquisitos riffs y solos de guitarra hasta ahora inapreciables. Siempre se les comparó con la banda californiana As Blood Runs Black. Y sí , tenían en común el deathcore. Pero es lo que en ese momento empezaba a destacar. Sonidos rapidos y guturales brutales combinados con guitarras distorsionadas de bandas como Job For a Cowboy o All Shall Perish copaban salas y discograficas. Todas las bandas querian algo así.

Ahora el quinteto regresa. Orion Stephens como vocalista abandonó varias veces la banda pero como miembro fundador supo y sabe llevar la banda a su antojo. El deathcore en este álbum es inapreciable, dando paso al metalcore progresivo. Puede que impacten sus sonidos pero siempre alabo las evoluciones de bandas que puedan mejorarlas dentro de su estilo. Potente, tremendo. Rapcore que se asoma en el tema «Deathwish». Sintetizadores en «Morgan Freeman», «Body Bag» o «Dark Days», siempre llevando esa parte melódica de sus comienzos. Parece que la colaboración de la banda de Queens Emmure ha tenido quizá la culpa de sus desvíos hacia el metalcore mas salvaje rozando el deathcore. Es un pepinaco de tema conjunto «Mine To Own».
Me alegra la vuelta de una banda que siempre lucho por sonidos que nos enloquecen a muchxs.

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