Por Sammael F.H. / Fotos de Maro Black 666
A las puertas del gélido mes de Diciembre nos encontrábamos el día en el que todo aconteció. En la calle podía verse aquello en lo que la inmensa mayoría de los mortales ocupaba su cabeza, la nauseabunda Navidad. Comenzando desde los puestos de churros, como quizá el detalle más agradable de dichas fechas, a cosas mas deleznables como las luces, los villancicos puestos por doquier hasta el hartazgo y, por supuesto, la hipocresía consumista de dar regalos con el único fin de recibirlos aún mejores si cabe. Tremendo asco.
Pocos sospechaban que, en un rincón concreto de Madrid, situado en un punto de la Avenida de Moratalaz, iba a desatarse algo que era el contrapunto extremo a todo aquello. Fuego, odas a la muerte y destrucción y, ante todo, hermandad real. Nada de idioteces por interés. Los responsables, como ha venido siendo habitual a lo largo de este 2024 que a punto está de marchitarse, eran Quintessence Metal Club, en esta ocasión, en coalición con Crimson Tides y Abyssal Spectra en la capital. Aportando su calidad personal a todo lo que tocan, hasta el punto de desvivirse por momentos… Pero eso es con todo lo habitual cuando se lleva la pasión al extremo, incluso cuando uno no puede siquiera arrastrar su alma. Sé de lo que hablo.

La congregación reunida para ese 29 de Noviembre era la de los sospechosos habituales (hacía eones que no tiraba de esta), cada vez en mayor estima, en la también habitual Sala Silikona. Lo que no era tan habitual era el cartel de llamada a filas esta vez. A saber, Baxaxaxa es una leyenda como pocas que llevaba más de una década sin pisar la península, Necroracle hacía su primer acto de presencia en la ciudad e In.Nomi.NataM hacían su primer acto de presencia en general. Los nervios estaban a flor de piel, y hasta la entrada a la sala estaba completamente a oscuras hasta cercana la hora de apertura a las 20:00 hora zulú. Todo indicaba a fuerzas concentradas que se cernían en base a artes oscuras. Pero eso lo veremos a continuación.

In.Nomi.Natam fueron los que arrancaron siendo sorpresa total hasta poco antes de hacer acto de presencia, momento en el cual desvelaron sus identidades sobre el escenario de la Sala Silikona a todos los presentes. No voy a ser yo quien destripe la sorpresa cual cirujano con contactos en la realeza hacía horas extra según que neblinosas noches del Londres victoriano, no… Estas cositas, estos detalles, son muy del corte del underground más puro, de aquel que muchos y muchas afirman que ya no existe. Porque supuestamente internet, a través del cual estás leyendo ahora mismo estas lineas, supuestamente lo mató. Solo voy a decir que sus 4 integrantes son muy conocidos en la escena extrema madrileña. Y que en el momento en quien veíais quienes son, sobre todo gracias a las FOTAZAS cortesía de Maro Black ilustrando mis humildes palabras, sabréis de sobra que estaréis ante algo que os va a volar la cabeza del todo, de principio a fin.



Tras una breve introducción, en la cual cabe destacar el uso de un «Ehecachichtli» o silbato de la muerte azteca, arrancaba un viaje a la mas absoluta perdición a lo largo de 6 largos y complejos temas que exploraban todo rango posible de oscuridad, desde la más introspectiva hasta la más cruda y directa. Pasando obviamente por momentos de absoluta agresividad sin concesiones. Derrochando actitud, talento y un soberbio bien hacer en todo momento, In.Nomi.NataM se marcó un tremendísimo debut que dejó boquiabierto a medio aforo de la Silikona presente en el momento. Palabras que yo mismo repetía hasta el hartazgo fueron las siguientes: “no tenemos Gorgoroth en casa, ¡tenemos algo mucho mejor!”. Y es que, siendo solo como referencia, el mismo re-gustillo que dejó en un servidor Antichrist en su día estaba ahí, elevado a la enésima potencia. No exagero si digo que espero su primer EP como agua de Mayo. (Y si encima sale en Mayo del 2025, lo terminamos de bordar ahí).

Tras tremenda descarga inicial, Necroracle comenzó sus preparativos, el listón estaba muy elevado y no querían ser ellos quienes dieran pie a una mala impresión. Eso hizo que su motivación fuese aún más al alza si cabe, cuidando hasta el mas mínimo detalle. Momentos antes de arrancar, fuimos trasladados directamente al interior de la cripta de una catedral gracias a dichos preparativos. Un altar de huesos humanos, calavera incluida, iluminado por velas negras y ambientado por un potente incienso nos ponía en situación segundos antes de arrancar el ritual. Y es en el momento señalado, cuando desde la cripta en la que nos encontrábamos empezó a retumbar como si toda la tierra se fuese a hundir con ella. Todo gracias a los ritmos de J. y S. mientras C. y K. laceraban nuestros pellejos a cada riff caído. Siendo M. el maestro de ceremonias entonando cánticos de muerte y perdición astral.



Y es que Necroracle lo dio TODO, sin concesión alguna, sin prisioneros, sin escape posible. Todos los presentes en la Silikona durante su descarga se sumaron como unidad al ritual profundamente siniestro y sombrío conformado por sus artes desplegadas a todo lujo de detalle. “Arcane Impious Sorceries” sonó íntegramente proyectado desde un escenario tan solo iluminado por una lesa luz roja mas enfocada al publico que a ellos mismos, Terminando así de imbuir su excelente sonido en una atmósfera totalmente oscura. Atrapando en la misma a una audiencia totalmente sumada a lo que tenía presente, un momento increíble encuadrado en lo que estaba resultado un apocalipsis perfecto.

La noche estaba resultando pletórica, exultante, y aún quedaba más. Baxaxaxa entró a continuación tras una preparación que se hizo increíblemente breve. No dudaron incluso a probar todos sus instrumentos llegando incluso a confundirme a mi mismo ya que, siendo honestos, sonaba de tal manera que no parecía una prueba precisamente. Pero cuando realmente comenzó no hubo lugar a dudas. El descenso en espiral era inconfundible e inevitable, llevados de la mano acorde a acorde hacia aquellos años 90 en la que la segunda ola del black metal era la que mandaba con supremacía desde las sombras.

Por si cabía alguna duda, el sonido fue pluscuamperfecto ante todo en la parte atmosférica. Maravillas de contar con un teclista en vivo del calibre de Irrwycht en vez de tirar de teclados pre-grabados. Ilustrando así un set-list que amalgamaba todos sus trabajos, desde el infame “Hellfire” de aquel lejano eón de 1992 hasta sus ultimos LP’s “Catacomb Cult” y “De Vermis Mysteriis”, pasando por sendos EP’s «The Old Evil» y «Devoted to HIM». Recopilados, junto con el ya mencionado “Hellfire”, en “Spells from the Crypt”. Titulo que resultó mas que acertado, pues asistimos de aquella a todo un ritual de magia oscura en estado puro.

Baxaxaxa desató toda una ola de fuego, muerte, destrucción y pasiones impías a través de sus artes y una puesta en escena tan directa como brutal. Cryptic Tormentor, Sulphur Irae y Condeptor hicieron que tanto los expectantes de la Silikona aquella noche, llegando ya casi al aforo completo, como las propias cohortes del infierno se sintieran cómodas con el tremebundo incendio audial provocado mientras Traumatic apuñalaba a cada golpe rítmico todos los posibles falsos espíritus presentes que rodeaban al género. Es tal el poder de la autenticidad real, no solo demostrada por ellos aquella noche. Aún siendo Baxaxaxa el plato fuerte con plenas credenciales para demostrarlo.



Conclusión a relucir sin duda, este fue un Sr. Bolardazo, escrito así tal cual. Me atrevería a decir incluso que uno de los mejores del año. Toda una vorágine de fuego, muerte, magia y pasión desatada y concentrada en un rincón concreto de Madrid, conformando lo que es el comienzo del fin de un 2024 que ha sido excesivo en todos los aspectos posibles. Aún queda por ver que nos depara 2025 y ante todo hacia que dirección nos lleva. Pero mas allá de la incertidumbre aún queda el recuerdo de todo lo bueno vivido, y esta noche del 29 de Noviembre sin duda, quedará grabada a fuego tanto en las retinas como la memoria de todos los asistentes, entre los que muy honrosamente puedo incluirme.
