Por Fanone

THE CROSSED regresaban de las heladas montañas siberianas entre abetos helados y lagos paradisiacos reflectando la nieve blanca y pura con Darkness Paradox. Un disco quizás más puro y más limpio con el que consagrarse sobre todo en términos de producción, si lo comparamos con The Earth Is A Hell Of Other Planet (2014); Disco que les sirvió para abrirse hueco dentro de la escena a base de rabia en forma de Mathcore deslumbrando en técnica y progresión además de una versatilidad vocal acojonante. Ese mismo año, tras reunir una serie de temas lanzaron con Phylosophy Of The Death (2014). Un disco similar pero ya con más enfoque a las voces y descontrolándose con técnicas hi-fi mas específicas y progresivas buscando un camino de cipreses oscuros sobre el helado sendero que lleva al fin del mundo… Trayectoria muy loca, que desgrano un poco antes de entrar en Darkness Paradox.


Six-Fold God (2015) contenía temas sin concesiones; muy duro, loco y técnico con un progresivo más estructurado como en «Aliens» o «Bloodshed», con la impresionante «Look At The Moon» con la que te encontrabas frente a una aurora boreal hasta entrar en trance. O «Balance», que demostraba de lo que son capaces en cuanto a metal progresivo instrumental se refiere. Beautiful (2019) provocaba el estallido de locura total, y allí encontramos todo tipo de delirios. «Fucking Cattle» era pura potencia al igual que «We Are Not Equal». Hasta que todo se para y la noche pasa por encima de tremendas montañas heladas y sombrías removiendo el álbum; y ahí una de las mayores virtudes de los siberianos, que meten atmosférico, rap, electrónica, punk o cualquier otra cosa, para dejarte descolocado y flipado a partes iguales sin que te enteres que acaba de pasarte una avalancha por encima. Un discazo tan versátil como sus músicos, muy bien estructurado, y con colaboraciones cercanas en región y bastante desconocidas en Europa.


Y llegamos a Darkness Paradox (2024), que presenta a unos The Crossed en su última versión donde vuelven a destruir todo a su paso para alcanzar la cima helada, donde a mi entender consiguen la mezcla perfecta de lo mejor de cada uno de sus anteriores trabajos. Arranca con una intro rabiosa pero directa y melódica que te adentra en el disco suavemente a través del sendero helado para desatar todo su poder en «Forgotten Dreams». La formula continúa intacta; versatilidad vocal y ritmos de todo tipo mezclados impresionantemente con una técnica aun más depurada que en anteriores discos, llegando a terminar en modo nana en la noche para bebés. «Belie My Death» es un temazo 100% The Crossed. «Astrovenom» es hipnotico, y «Reflexion» es el tema total; de lo mejor que han hecho hasta la fecha. En «Black Paradise», salvando las distancias me han recordado a Marilyn Manson vocalmente. pero superando en audacia y poder a este. «Darkness Paradox» tema que da título al disco contiene breaks electrónicos y riffs muy marca de la casa. Cerrando con «Drops Of Blood», un tema electrónico, dark trap con susuros y ambientaciones oscuras en el que la nieve ya se ha derretido a lo largo del álbum impregnándote de un fuego azul que queda como rastro de este apoteósito camino hasta coronar la cima. Un camino a la cima por el que han pasado fuertes vientos y adversidades de todo tipo a lo largo de 8 temas que hacen que The Crossed ocupe el lugar que merece. Está banda siberiana de la que se debería hablar más y que tarde o temprano, una vez alcanzada la madurez, debe optar a aparecer en grandes festis europeos.

