
Texto de Kikemaiden
SUIDAKRA lo han vuelto a hacer.
Y no debería extrañarme que en las primeras escuchas, nunca un disco de esta banda de Death metal melódico alemán me ha enganchado. Sin embargo, al cabo de varias escuchas, por arte de mágia, va entrando en mí cabeza y empiezo a comprender la gran calidad que atesoran las composiciones de Arkadius y cia.
Darkanakrad es el álbum número dieciséis contando el Echoes of yore, que era una regrabación de temas elegidos por los fans de toda su carrera. Una carrera que se iniciaba en el año 95 con su demo Dawn y que empezó en plan oficial autoeditandose con Lupine essence en el 97, para luego firmar con el sello alemán Last Episode.
SUIDAKRA nunca ha contado con el beneplácito generalizado del apoyo ni de medios ni público, si exceptuamos el relativo éxito de la edición del Emprise to Avalon con el que tuvieron su pequeño momento de gloria en manos de la todopoderosa Century Media en 2003. Quitando ese momento, su vida ha ido sorteando todos los obstáculos posibles con ediciones de sus discos, alternando con pequeñas y medianas compañías, y a la vez, con un constante ir y venir de miembros en la banda. Menos mal que el incansable Arkadius Antonik ha mantenido las riendas de la formación con la mente puesta en mantener una digna calidad en la mayoría de sus lanzamientos.
Así llegamos a Darkanakrad, tercera parte de la trilogía Realm of Odoric que empezó con el álbum del mismo nombre en el 2016, y que continuó con el disco acústico Cimbric Yarns en 2018, idea surgida de la mente del amigo, escritor y dibujante Kris Verwimp. En el plano musical sigue repitiendo la formula de los trabajos que vienen haciendo desde la edición del Eternal Defiance en el año 2013, cuando dan un pequeño giro a su sonido, dotándole de más pomposidad sinfónica, sin excederse, y dejar la parte folk de sus anteriores trabajos en un segundo plano.
Así es que, si conoces a la banda desde hace tiempo, volverás a encontrar temas con mucha influencia del Death metal melódico sueco, mucho ritmo, riffs y velocidad Thrash, aderezado con melodías que nos recuerdan del país que son; y es ahí donde radica para mi gusto la esencia de la banda, mezclar la agresividad de grupos como At the Gates, los primeros In Flames o Soilwork con la crudeza de Kreator y la epicidad de Blind Guardian, Running Wild o Helloween, para que despues, todavía aparezcan destellos folkies de unos Skyclad. Un cocktail que aunque parezca excesivo y caótico en su mezcla, las dosis que utiliza en sus composiciones son la ideal para terminar cuajando un producto con un sabor magnífico.
Y es que, sólo de esta forma se pueden parir temas como «As heroes Abide», lleno de grandes cambios de ritmo con una velocidad endiablada y grandísimas melodías, tras anteriormente haber empezado el sisco con la introducción acústica «The weight of Worlds». Al loro con los punteos/riffs que contiene este tema que parecen extraidos de cualquier trabajo de la etapa noventera de los maravillosos piratas Running Wild. Mucho más rítmicos y melódicos son «Unraveling Destinies» y «Seven sentinels», dos trallazos llenos de fuerza con influencia de la buena etapa de los At the Gates o In Flames.
En el cuarto tema «A tainted Dominion», ya deberíamos darnos cuenta que estamos ante uno de los mejores discos de la carrera de SUIDAKRA, menudo trallazo es este temazo, agresivo, rítmico y con un trabajo de voces mezclando desgarrada y más guturales realmente soberbio, con detalles y momentos cantados más melódicos y folkies que nos recuerdan a Skyclad o a los maravillosos italianos Elvenking, los verdaderos discípulos en el folk metal Europeo de los británicos. Nos relajan con «Ashes of truth», una preciosidad narrada acústica que nos da el aliento suficiente para encarar la segunda parte del disco con la brutalidad de «The heart of darkness», otra salvajada de puro Death Metal agresivo y punzante con momentos verdaderamente excelentes; al igual que «The last guardian» y «Cruinnath’s Breath», dos temas que nos dan a entender que Darkanakrad no tiene altibajos, y que cada corte que lo compone es una gran obra en si misma.
Se despiden con la acústica y tranquila «In shadows deep», pero eso no es todo, porque nos regalan como extra un Medley de temas de los Dioses Suecos At the Gates para coronar, un disco que supone una de las grandes obras de los alemanes en sus 30 años de historia que celebran en este año 2024.
La banda en la actualidad está formada por: Arkadius Antonik en las voces y guitarra, Sebastian Jensen en los apoyos vocales y guitarra, Ken Jentzen como batera, Hauke Oje al bajo, y como voz femenina en algunos temas con Tina Stabel. Ha sido producido por el mismo Arkadius en sus estudios GHA Studio Würzburgmastered y masterizado por el gurú Dan Swanö en los Unisoundstory. La portada al igual que como hemos citado anteriormente el concepto del álbum, están basados en los comics de la saga del guerrero Odoric, y corren a cargo de Kris Verwimp.
Mientras hay grupos de renombre dentro de la escena Melodeath, que casi se arrastran sin aportar nada nuevo y siguen cosechando éxitos, otros como SUIDAKRA hacen lo imposible por seguir aportando su calidad independientemente del éxito a cosechar, porque ahora, 30 años después, que más tienen que demostrar…
De lo mejor de este pasado 2024.
