Crónica SADISTIC CHRIST + INTOLERANCE + DEVOTION + SCHIRENC PLAYS PUNGENT STENCH  (XIX Feria del Disco de Metal Extremo.  Madrid, Sala Revi Live, 17-05-2025)

No voy a ser yo quién cometa el atrevimiento de cuestionar el refranero español. Cuando llega mayo, más si es un mayo florido y hermoso como éste, ya sabemos lo que se dice… “La primavera, la sangre altera” y es cierto. Astenia, hormonas revolucionadas, que se acomodan y desperezan al acogedor influjo de unos rayos de sol que ya calientan y de verdad, ganas de salir a la calle y respirar por cada poro de tu piel…

Pero no olvidemos que ese dicho fue acuñado por alguien en algún remoto y oscuro momento. Otros tiempos áridos; ásperos; vamos, en definitiva, muy sosos. En aquellos tiempos arcaicos, no existía casi nada de lo que hoy es habitual. ¡No se había inventado aún el Death Metal!  Tampoco podían contar, entonces, con BlackSeed Productions ni con Down With The Most High ni tan siquiera con Black Matter o Morgana Music, para engendrar eventos ilusionantes. Mucho menos existía el complejo Revi Rock, con su sala central Revi Live. Ayyyyy, tiempos oscuros y salvajes en los que, por destacar algo bueno, tampoco existía el reggaetón. 

Tiempos siniestros que han pasado al olvido, porque ahora, en plena “estación de las flores” del año 2025 de Nuestro Señor Satanás, contamos con algo mucho más efectivo para alterar la sangre, para poner a punto de nieve nuestras neuronas y nuestras hormonas… Hablo, como no, de la primera de las dos citas anuales de la madre de todas las ferias. La XIX Feria del Disco de Metal Extremo de Madrid

Es éste un evento integral que aúna en la bien hallada Sala Revi Live,  la feria propiamente dicha, que se desarrolló durante la mañana del sábado 17 de mayo; así como una post-feria, en la tarde/noche, para la cual se programó un espectacular manojo de cuatro actuaciones protagonizadas por SADISTIC CHRIST, INTOLERANCE, DEVOTION y SCHIRENC PLAYS PUNGENT STENCH. Todas ellas enmarcadas en el más aplaudido, rabioso y potente Death Metal, de este y del otro lado de los Pirineos.

Para saciar a los más ávidos de adrenalina, se programaba para el post-concierto, de la post-feria en la Sala Guss, la  Extreme Metal Session. “Fiestaca” en la que Txus Warlock, Maro Black (Quintessence Metal Club) junto a Óscar Deiria taladraron sin compasión, con metal especialmente escogido,  los cerebros de aquellos a quienes las fuerzas aún les acompañaban para arrastrarse hasta la madrileña Avda. del Brasil. Como veis, Si todo esto no te altera la sangre, es que tienes horchata.

En esta parrafada que sigue, nos vamos a centrar en lo que aconteció durante la sesión “deathmetalera” en la que cuatro bandazas, sabiamente escogidas, hicieron temblar los cimientos de “La Revi”. La apertura de puertas estaba prevista para las 19:20, pero desde mucho antes andaba el barrio poblado por candidatos al accidente cervical que departían animadamente en grupitos, algunos al ritmo endiablado de los equipos de sonido instalados en los coches, aparcados por toda la calle de Los Cavilas. Calle que tuve que recorrer hasta su final para encontrar un hueco donde depositar el mío por unas horas. El ambiente era estupendo. Había bastante gente y muchos de ellos, “sospechosos habituales” que saludar.

La “chicha” comenzó un poco tarde. Tarde, pero poco. Abría la noche SADISTIC CHRIST y si bien, como ya había comentado anteriormente, había parroquia a las puertas esperando entrar, no todos los que “eran” estaban presentes al sonar los primeros rugidos de guitarra. No todos los que “eran” estaban pero sí que todos los que estaban, “eran”. había muchas ganas mal disimuladas de saborear el buen Death Metal, técnico y poderoso, que destilan los de Madrid. Aún así, el ambiente requería ser calentado un poco más. “No problem”, SADISTIC CHRIST se da buena maña para ello. A pesar de contar con una escueta discografía, se han labrado un huequito en el metálico y negro corazón de la audiencia que inmediatamente conectó con lo que se les venía encima desde el escenario.

Contando con un sonido a la altura de lo que nos tiene acostumbrados la sala y la banda, SADISTIC CHRIST tenían planeado desplegar una suerte de once temas. El último “Despot to Regrets”, por falta de tiempo y a fin de cumplir con la hora de finalización del evento, quedó fuera. Los diez restantes fueron interpretados con maestría. A su cabeza,  Diego Fernández mostraba su depurada técnica vocal en guturales profundos y certeros que mantenía incluso durante los speech de entre canciones. Actitud y aptitud del vocalista que muy expresivo miraba con fiereza al público embutiéndose en el personaje sobre las tablas y aportando esa necesaria verosimilitud, necesaria para que la conexión sea posible y profunda. Recorrieron de una punta a otra su hasta ahora único “larga duración”, Carnal Desecration, añadiéndoles la pizca de pimienta necesaria, en forma del cover “Zombie Ritual” y “Sticmatic Slave”, que apareciera, por primera vez, en su EP de estreno al que dió título. Gran comienzo que nos hacía presagiar una noche para recordar y que se nos haría, muy a nuestro pesar, demasiado corta.

El primer silencio del escenario y el calor sofocante en los aledaños de las tablas, nos guiaron de manera obligada a buscar hidratación. En la barra, dos grifos de cerveza Zarpazo, la oficial del evento animaba a probar el sabroso y fresco néctar. Una lager afrutada era la ambrosía elegida, con gran criterio, para esta noche. Para las postrimerías del concierto estaba prevista la apertura de un barril sorpresa, prometía ser más fuerte y de sabor más oscuro. Ésta “se me escapó viva”. Labores propias del foso y de la posterior conducción de vehículos de tracción mecánica me dejaron con las ganas de probarla. En otra ocasión será.

Con prisas hubo que finalizar y desmontarlo todo, para que los siguientes llamados a achicharrar la sala “Revi Live” comenzaran su repertorio. Le tocaba el turno a los maños INTOLERANCE. Enmarcados dentro de un Death Metal Old School “directo y a la yugular” pero sazonado con pizcas de sabor a otros géneros que sus miembros, adecuadamente saben poner en el justo momento y lugar. No defraudaron. El sentido del orden de aparición de los grupos comparecientes, parecía definido por la trayectoria de menor a mayor antigüedad y producción discográfica. INTOLERANCE ya con dos LPs a sus espaldas, saltó con el “satánico plan” de aprovechar el momento. Andaba la sala más que caldeada, en momentos demasiado, demostrado por los “gotones” de sudor que me recorrían como torrentes desbocados. 

Los pogos, empujones y carreras se sucedían beneficiándose del espacio libre, dado el tamaño de La Revi y a que, a pesar de haber buena entrada, no se llegó a los números de anteriores ediciones. INTOLERANCE Demostró su categoría y justificaron con creces su presencia esta noche en un festival de bandazas sobradamente conocidas y reconocidas en el mortuorio mundillo del Death Metal.

Entregaron una actuación más austera que la de sus anteriores compañeros de escenario, entre otras cosas porque su front se desdobla tanto en tareas vocales como en las seis cuerdas. No se puede pedir además que haga piruetas. En cualquier caso muy sólida. Hablo por mí y en cuanto a lo que pude presenciar, por el público también cuando afirmo que contentó a la inmensa mayoría. Desgranaron casi al completo su último trabajo “Waking Nightmares of an Endless Void” bien trabajado. Pudimos disfrutar de esa versión en directo que como debe ser y en este caso sucedió aporta una nueva y deseable dimensión al trabajo de estudio.

La banda muestra una evolución a lo largo de los años que les ha posicionado hoy en día en un lugar destacado dentro del Death Metal de su ciudad, Zaragoza, que goza de magnífica salud, si hablamos de Metal Extremo, sino de mucho más allá. Han encontrado una personalidad y una solvencia envidiables interpretando Old School al que han llegado recorriendo un sendero de búsqueda en el que han picado de diferentes ramas de un árbol arraigado, que abriga a aquellos que se cobijan con las virtudes que adornan a una banda como INTOLERANCE.

A estas alturas y en el justo medio de la noche, no siento ya el calor del principio. Puede que el ambiente haya refrescado o que lo que se está cociendo en La Revi, desde hace dos bandas, me tenga tan abstraído que ni de la temperatura me preocupo. Han sido grandes interpretaciones las que hemos disfrutado que se han hecho muy cortas, pero aún quedan otras dos. La primera de ellas un grupo con diez años de vida y tres álbumes en el mercado. Estoy hablando de los valencianos DEVOTION. Valencia es otro lugar de la geografía ibérica con una conocida tradición musical, ¡desde siempre! Fruto de ello es la no sorpresiva aparición en la Feria de los  DEVOTION

Ansiosos y expectantes asistimos a sus primeros devaneos musicales de esta velada. Los DEVOTION han descerrajado su primer proyectil y las hostilidades han comenzado. El público se mueve y  el escenario, también. Vicent Riera, como front de la formación valenciana hace honor a su puesto y tirando de saber hacer vocal, experiencia y carácter se muestra más que expresivo captando definitivamente al público en el influjo recogido en sus gestos, sus movimientos, aspavientos. Continuamente en movimiento. Lo vemos en el suelo, de pie, de un lado a otro y todo ello sin dejar de cantar con un rendimiento loable. Un lujazo disfrutar de este motor perfectamente engrasado y que expulsa Death Metal de alto nivel por cada centímetro cuadrado de las pieles de sus miembros.

DEVOTION, esta noche nos ofrecen un set compuesto masivamente por temas de su último trabajo editado. “Astral Catacombs”. Disco que llevan más de un año defendiendo por aquí y por allá, con lo que el repertorio está perfectamente asimilado lo que permite que fluya con facilidad y solvencia, para mayor gozo de nuestras orejas. Tan sólo un par de temas representan una mención honorífica a sus dos anteriores “larga duración”. “Birth of Horror” representante de “The Harrowing” y “Thrones of Elders” en digna representación de “Necrophiliac Cults”. Con todo esto completaron una actuación muy interesante, divertida y poderosa que el público recibió con júbilo, moviéndose frenéticamente, detrás de la primera línea, agolpada en la valla del foso. Línea ésta en la que la atención al desarrollo de la actuación era máxima.

Llegamos, tras el imperativo cambio de escenario, el cuál tomó algo más de tiempo que los anteriores, al último show de hoy. En él comparecía la banda internacional de la noche “SCHIRENC PLAYS PUNGENT STENCH”. Es harto conocida la polémica desatada entre sus miembros tras la disolución de “PUNGENT STENCH”. Martin «El Cochino» Schirenc, vocalista, guitarra y motor creativo de la misma se propondría revivir los éxitos más clamorosos de la idolatrada banda. Para ello fundó; junto a Jacek Perkowski, ex-bajista de “PUNGENT STENCH”; este nuevo/viejo proyecto con el que continúan reverenciando los clásicos más aclamados de la banda por doquiera que se suben a un escenario. Vamos, un éxito asegurado, porque el repertorio es bueno, conocido y anhelado por muchos. 

Con los derechos sobre los temas; un nombre disimulado, legal y autodefinido cómo es “SCHIRENC PLAYS PUNGENT STENCH” y con el bajista original de “PUNGENT STENCH”, Jacek Perkowski; Martin; «El Cochino» Schirenc ha montado este proyecto. “SCHIRENC PLAYS PUNGENT STENCH” anda recorriendo el mundo expandiendo la palabra sacrosanta de “PUNGENT STENCH” en forma de versiones de tributo a sí mismos. Algo un tanto peculiar pero que resulta en magníficos conciertos de Death Metal en el más clásico sentido del género.

El repertorio no planteaba grandes sorpresas, era lo esperado y lo esperábamos de verdad. Representaba la ocasión de escuchar los temas más añejos y significativos de “PUNGENT STENCH” interpretados por su creador, cantante, guitarrista; su bajista original y Arian Rezaie, el “chico nuevo”, machacando la batería. Los dos primeros álbumes de “PUNGENT STENCH” abiertos en canal, rememorando aquellos maravillosos, convulsos y confusos años 90 que algunos mantenemos en la memoria cubiertos de una espesa neblina.

Fue una ocasión inmejorable para rememorar viejos tiempos al ritmo de algo salvaje, sencillo y al tiempo precioso, como suelen ser todas esas abominaciones que amamos. Recuerdos materializados a través de una gran banda, sin fisuras con una calidad incontestable y ese sabor añejo que sólo «El Cochino» y Jacek Perkowski podrían aportar. Sonó bien como en general toda la sesión. Fue un concierto para disfrutar con temas míticos y una banda que se mueve poco sobre las tablas. Arian Rezaie, como es lógico, no se aleja mucho de los platos;  «El Cochino«, del micro y su telecaster, en el caso de Jacek Perkowski, porque lo debe llevar en su centroeuropea sangre. La misma sangre que le hizo pasar gran parte del concierto de perfil al público y mirando al líder carismático que es Martin «El Cochino» Schirenc. Sin lugar a dudas, todo un personaje que nos hizo, perdón, hicieron, todos ellos, un poquito más felices esa noche.

Con el alma un poco más elevada, unos ponían rumbo al after-party. Otros al hogar o donde fuera para digerir esta nueva edición de ya un clásico sin el que las primaveras y otoños madrileños serían lo que han sido mucho, mucho tiempo; tan sólo una leyenda urbana. La fiesta se acabó y ya estamos pensando en la próxima cita que ya tiene fecha. Será el próximo día 4 de octubre de nuevo en la Sala Revi Live. Incluso hay cartel publicado, en el que lucen los siguientes nombres: OPOSITOR, UMBRAETERNUM, BALMOG y IMPALED NAZARENE. ¡Ahí queda eso…!

Texto: Juan Carlos López Aguilar (Juanki).

Fotografías: Juan Carlos López Aguilar (Juanki).

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