Por Sammael F.H. y S.
Los ecos de las mazmorras resuenan cada vez con más y más fuerza con las voces y proclamas de Los Sabios, quienes fueron atrapados y condenados al ostracismo por decir sus profecías de desolación inminente, de las cuales no hay escapatoria alguna, sin filtros. El fin del ciclo se torna cercano a medida que avanzan los días en el calendario, inexorablemente hacía los meses finales. Mientras, desde las dimensiones más oscuras, se genera un autentico caldero de energías, emociones y fuerzas que amenaza por romper tanto la corteza terrestre como la bóveda celeste en pos de inundar un mundo iluminado por falsas luces de colores con una auténtica e insondable oscuridad. De la cual nada escapará y tan solo la más cruda y cruel realidad prevalecerá.

Quintessence Metal Club y The Empty Hall Studio unen sus fuerzas de nuevo en pos de canalizar toda energía oscura. Materializando en el proceso dichos presagios de desolación en un evento único, fechado para este 29 de Noviembre en la Sala La Trinchera de Madrid. Proveyendo Voidescent desde Sevilla, Velo Misere desde la misma capital y Orthodoxy desde Barcelona, un ritual de Metal Extremo completamente Underground como pocas cosas hay a día de hoy. Tres puntales de la península resonando en conjunto en una única llamada adelantando el final de los días.

Procedentes del corazón subterráneo de Sevilla, aquel que bombea y nutre de sangre oscura a la llamada capital del sur entre las sombras. A espaldas de todo aquel que solo ve esa fachada de luz, tan radiante como abrasadora, y folklore andalusí. Voidescent es la reencarnación de una entidad otrora llamada Andhord. Renaciendo de las cenizas de la misma allá por 2017 y, a través de dicho ritual de auto-sacrificio, encumbrando nuevas fuerzas hacia horizontes más lejanos y profundos. Después del mismo permaneció tal cual la misma y exacta formación, dada a conocer a partir de entonces bajo las formas de L. al bajo (ex-The Last Twilight, ex-Devil Inside y ex-Noitébrega), Th. a la batería (ex-Monkeypriest y ex-Empty en vivo), A. a las guitarras y Kv. a voces y guitarras (Okkultation, ex-Dominanz, ex-Vinterbris y ex-Mortifera entre otros). Creando así la alineación perfecta para así abrir los portales que comunican tanto el inframundo como este veraz infierno. En cuanto a trabajos en su haber, si tan solo contamos las referencias tras dicho resurgir tal cuales son, podríamos caer en un engaño ante un vistazo leve al ver tan solo dos obras. Un EP bajo el nombre de Eleven into Nox fechado en 2018, y un LP marcado como Dust and Embers de tan reciente factura como es 2023, 5 años después. Sin embargo lo que dichas referencias esconden son completos Pandemoniums en el que orden y caos convergen de manera natural, desatando así una concatenación catastrófica de energías. Poniendo a prueba los muros teluricos de La Trinchera en pos de contenerlas y no acabar creando un apocalipsis en la tierra!

Subiendo desde un abismo insondable, de aquellos que clavan tu mirada fijamente en ti a poco que te atrevas a cruzar semblanza, Velo Misere comenzó a hacer acto de presencia materializándose en Madrid a partir de 2016. Esta entidad abyecta está encarnada en 4 almas. Dándose las mismas a conocer tal como G. a baterías (Ortodoxy, ex-Primigenium y ex-Aversio Humanitatis en vivo entre otros), S.D. (Aversio Humanitatis, Eterna Penumbra y ex-Primigenium en vivo) y H. (también ex-Primigenium) a sendas guitarras, y F. (ex-Eterna Penumbra) a voces. Quienes brindan de dicha manera su pleitesía hacía el vacío del cual nació y en el cual todos nos veremos absorbidos y atrapados mas temprano que tarde, aún habiendo sido ya parte de él. Su trayectoria comenzaría en esta dimensión corpórea a raíz de Compendio de Trágicos Presagios en el año 2017 de nuestro falso “señor”, materia demostrativa que seria seguida de Genealogía del Eterno Desasosiego al año siguiente. Siendo ambas obras compiladas en 2019 bajo el nombre Retrospectiva de la Fatalidad. Tras aunar fuerzas desde las profundidades tanto de lo efimero como de lo eterno, en 2021 su trabajo más fuerte, mas intenso hasta día de hoy, caería sobre los meros mortales como una mortaja que atrapa y absorbe sin escapatoría. Monomanía del Inexorable Vacio resuena aún a día de hoy como un eco latente a espera de una desdicha aún mayor. Pues un esfuerzo colaborativo con Unbegotten bajo el nombre de Silencio y Demencia no hace más que desvelar el hecho de que Velo Misere está mas que presente, acechando desde los rincones mas sombríos de nuestra breve estancia.

Con germen en Valencia, allá por 2015, Orthodoxy surge inicialmente como vehículo creativo de NTN, quien plasma en la demo Shaarimoth un Death Metal definido por una visión opresiva y profundamente atmosférica; no en vano, dicha demo no pasó desapercibida en el circuito underground. Tras esta primera toma de contacto, Orthodoxy se formaliza como cuarteto con la incorporación de músicos afines a la filosofía y estética propuesta por NTN en los estados embrionarios de la agrupación. Es a partir de este punto, con el núcleo creativo constituido, que se registra el primer LP Novus Lux Dominus (The Sinister Flame, 2019), una obra que recoge y reinterpreta el material inicial aportando mayor cohesión, hondura y dinamismo. El álbum destaca por su sonoridad orgánica, evocadora de la crudeza de los trabajos clásicos del género, sin renunciar a una atmósfera marcada por el misticismo y el simbolismo esotérico. En 2022 el grupo publica Ater Ignis, un segundo larga duración que representa un salto cualitativo. La producción refuerza la dimensión cavernosa del sonido de Orthodoxy sin sacrificar claridad en la estructura instrumental. Las baterías se capturan con un enfoque natural y dinámico, mientras que las guitarras sirven de columna vertebral para una propuesta que combina pesadez, disonancia y un tratamiento melódico soterrado pero cuidadosamente articulado. A nivel compositivo, el disco profundiza en ritmos más elaborados, mayor complejidad en la sección rítmica y líneas melódicas que emergen entre capas de oscuridad, evidenciando una evolución respecto a su debut (al menos para quien escribe estas líneas). El resultado es un Death Metal que rehúye lo visceral o explícito para adentrarse en un enfoque contemplativo, ascético y espiritual, donde la música actúa como vehículo de introspección y trascendencia; mientras que el aspecto lírico y conceptual se circunscribe a o metafísico y esotérico. Si algún aspecto define a la banda, es su rigor a la hora de expandir y retorcer los riffs hasta alcanzar la textura que define su sonido; su integridad conceptual y coherencia estilística se sobrepone a la complejidad gratuita, mientras que el carácter orgánico de su sonido acentúa un tono realista y sin artificios que engrandece su crudeza ceremonial. Orthodoxy opera con una filosofía clara: sobrevivir al paso del tiempo con un discurso muy marcado y reflejado en obras que, más que álbumes, son experiencias de una intensidad notable.
