Por Sammael F. H. y S. – Fotos de Maro Black 666
En el quinto día del último mes del año se realizó el que sería a su vez el último ritual de la Agenda 2025 de Quintessence Metal Club. Un momento perfecto hasta cierto punto para hacer retrospectiva y revisar tan pleno año lleno de eventos, de los cuales un humilde servidor ha cubierto la mayoría a todo lujo de detalle. Siendo uno de los primeros detalles a percatar el hecho de cuanto ha crecido dicha asociación, siempre sin perder de vista sus sólidos principios, y brindando lo mejor tanto a bandas como a espectadores, socios y no socios. En pos de garantizar un crecimiento real de la escena extrema underground española, abarcando tanto lo nacional como lo internacional, con el fin de nutrirla y hacerla aún mas fuerte frente a aquellos que solo miran por fines meramente ecuménicos. Tratando a los aficionados como meros pichones a los que desplumar a la mínima de turno.

Este último evento supondría no tan solo la quema de unos meros últimos cartuchos, si no mas bien toda una autentica salva de fuego restallando y haciendo que la fría y larga noche pudiera pasar tal cual por una fase diurna de la misma intensidad de lo que aconteció. Nada más y nada menos que la novena fecha de la gira Nadir Over Europe y segunda de Nadir Over Spain. O lo que es lo mismo, la conjuración de 4 fuerzas tales como son Antikvlt, Black Metal que aún virando de Austria a Suecia, no llega a cortarse ni un pelo a la hora de escupir verdades como puños en el proceso. Nornir, Black Metal de corte mas clásico y old school proveniente del corazón de Sajonia central. The Spirit, Black/Death de calidad con cierto refinamiento melódico directo desde el corazón de la legendaria región del Sarre. Y por supuesto, Groza, Todo un oscuro torbellino de introspección Black Metalera desde la región de Bavaria.
El lugar elegido para tan magna cita fue nada más y nada menos que la sala Gruta77. Todo un referente para el underground nacional en las inmediaciones de la Plaza de Oporto y la calle General Ricardos en Madrid. Por lo que no hubo excusa alguna para saltarse dicha cita en pleno puente festivo salvo por lo limitadas que estuvieron las entradas hasta cierto punto. Precisamente es por ello que los dos cronistas habituales, un humilde servidor y mi querido compañero S. con sus agudas observaciones, nos personamos con intención de narrar como sucedió con exactitud tamaño concierto de semejantes cuatro jinetes del apocalipsis. Lo que en un principio parecía poco movimiento previo a la hora señalada se tradujo en una considerable cola de espera. Lo cual dio como resultado un lleno en el que era casi imposible moverse. Aún con cierta dificultad, logramos acomodarnos y prepararnos de cara a lo que estaba por venir.

De manera un tanto puntual, Antikvlt hizo acto de presencia sobre el elevado escenario de la Gruta77 desatando toda su bilis y rabia contra la podredumbre que satura este mundo. Del cual somos todos parte lo queramos o no independientemente de lo que queramos creer o interpretar en base al mismo. A Revelation of Intoxication, larga duración lanzado a finales de Marzo de este mismo año que a punto está por dejarnos, es su único trabajo por ahora. Y como tal fue desgranado en su mayor parte, incluyendo en el proceso todos y cada uno de los 4 singles que precedieron dicho trabajo. Así, “No Rest for the Sacred”, “Red Light Suicide”, “In Dependancy” y “What Love can’t Buy” cayeron sobre el respetable en no tan exacto orden. Con Chris Marrok y Daniel Johansson desatando todos los demonios mientras eran respaldados sobre las tablas por los mismísimos P.G. y U.A., quienes mas adelante volverían a hacer acto de presencia para con Groza.

Aún a pesar de todo, el turno de Antikvlt se vio sacudido por un sonido final un tanto compacto. El cual dejaba la virulencia de su misma propuesta a medio camino. Personalmente no sabría decir que fue exactamente lo que no terminaba de encajar o que aspecto concreto era el punto problemático in situ. Pero S. mismo señaló en el momento que fue el aspecto vocal el que flaqueó por momentos, llegando a perder algo de mordida dicho con sus propias palabras. Sin embargo, esa pérdida de fuerza se compensó con la imponente presencia de su frontman. Una figura solemne respaldada por un bajo atronador que sacudía el pecho de los presentes, cimentando así una actuación visceral aun a pesar de los puntuales contratiempos.

Acto seguido sucedieron Nornir en la toma de testigo de la noche. Y basta decir que incluso en la prueba previa, ya había gente dejándose llevar como si el propio show en si hubiese empezado. Ni que decir tiene que el propio directo en si fue espectacular como ello solo. Lethian, Angrist, Farliath y Matunos plasmaron su último trabajo, Skuld, manifestando la herencia old school de la 2ª era tal y como proliferó originariamente en Noruega, heredada y re-forjada en Alemania como únicamente podrían hacer. Todo ello plasmado de una manera técnicamente más que correcta. Soldando perfectamente pasajes instrumentales con temas mas complejos en el proceso.

Cabe señalar igual que si es cierto que hubo leves problemas en el sonido una vez más mas, esta vez centrados en las guitarras, corregidos al vuelo en base a indicaciones de la propia Lethian a los técnicos durante “Pest”. Nada realmente serio pues, a partir del siguiente tema, “Host, du Ville Kraft” precedido por la instrumental “Galdr” a modo de pasaje introductorio todo marchó en correcto orden. Sintiéndose Nornir en conjunto mucho más sueltos y, por ello, totalmente desatados. Sólidos, convincentes y con una consistencia escénica envidiable, demostraron un gusto exquisito para alternar la melodía con una fiereza desmedida en base a blast beats, tal y como percató S. Prueba de ello fue como la audiencia se entregó por completo, sobre todo a medida que fue avanzando más y más lo presentado hasta una epifanía de corte mas ceremonial al cerrar con “Ere the World Falls” y el corte “Valr” que sirvió como outro. Indiscutiblemente, uno de los puntos álgidos de la noche tal y como coincidimos sendos reseñistas.


Tras semejante tormenta emocional, parafraseando una vez mas a S., llegó el turno de The Spirit. E inmediatamente, tras una prueba realizada in-situ una vez más y entrando con puntualidad inglesa. Nos sacudieron de pleno con un Black/Death fuertemente basado en la escuela sueca de los ‘90. tocado con profesionalidad y eficacia alemanas. ¡Y mucha, mucha potencia! El binomio de MS y MT. Acompañados por Stanley Robertson brindando un hacha afilada adicional, y Kevin Schautzer al quinteto de cuerdas percutidas, arrancaron con los temas iniciales de su ultimo trabajo Songs Against the Humanity. Para poco después comenzar un viaje a través de todas sus obras habidas a lo largo y ancho de su discografía. Siempre haciendo hincapié en una personalidad fuertemente destilada tanto en sonido como actitud y una ejecución sublime.

Tras caer “Repugnant Human Scum” y “Celestial Fire” de sus dos anteriores LP, MT tomó una leve pausa para hacer algo que ninguno de los asistentes vio venir. Lanzando un saludo en un español tan correcto que personalmente me dejó anonadado. Y no fui el único por lo visto, sobre todo dado lo impecable que fue, con una pronunciación mejor que muchos de los presentes! Detalles como ese son los que los ponen por encima de la mediocridad. Alejándose de la copia mediante toques distintivos y una ejecución técnica superior, tal y como S. también remarcó. Tras este detalle prosiguió dicho viaje pretérito a través de su “Pillars of Doom” e “Illuminate the Night Sky”, para volver una vez más al presente con “Nothingness Forever” y “Cosmic Rain and Human Dust”, siempre manteniendo el glorioso hacer previamente mostrado. Siendo ya el inevitable cierre otra visita esta vez volviendo a sus inicios con “The Clouds of Damnation”, con sus 8 años de solera aunque parezca mentira. Veteranía de tema que no implica pérdida de fuelle alguna, no. Cerrando The Spirit con la llama bien encendida dispuesta a quemar en esta y otras vidas que puedan suceder.

Aún quedaba el plato final de la gran degustación de la que fuimos participes, Groza. El escenario fue reclamado íntegramente por P.G., U.A., T.H.Z., y S.R., quienes usando sus mismas iniciales y tapando sus rostros completamente bajo velos negros, en pleno tributo (y no copia, como algún listillo de turno dijo aún en el recinto) a Mgła. Sumando a toda la Gruta77 en una atmósfera que absorbió a los presentes en un trance absoluto. Tal fue la carta de presentación de una actuación que fue, sin más, un despliegue máximo de aura, una inmersión en la más profunda oscuridad que alcanzó cotas de misticismo. La mecánica usada a priori podría parecer sencilla e incluso predecible tal y como destacó S. No obstante, la sucesión de pasajes ambientales que a su vez acababan en un estallido de blast beast sin concesión alguna era la formula a partir de la cual Groza construyo su etérea fortaleza.

El setlist preparado para la ocasión hizo gran hincapié en Nadir, ultimo LP salido de las artes oscuras de este cuarteto teutón, aunque también hubo lugar para temas de trabajos anteriores. No obstante tanto para S. como para el que responde a Sammael, la interpretación de ‘The Redemptive End’ supuso el momento álgido de la velada. Siéndonos ofrendados una ejecución soberbia del tema que da título al que, para S. mismo, supone su mejor trabajo de toda su carrera. Tomando la intensidad y atmósfera opresiva ya de por si presentes y tornándolas mas desbocadas aún si cabe. No obstante, la comunión total con el público estalló con ‘Homewards’, el cierre de dicho álbum. Provocando uno de los mayores éxtasis colectivos de la noche. Así, a algo mas de la 1 de la mañana ya del día 6 de Diciembre (y si, merece la pena destacar ese hecho porque, generalmente, los conciertos acaban a las ultimas horas del mismo día) finiquitó la fecha madrileña de la gira Nadir over Europe.

En resumidas cuentas, fuimos testigos de primera mano de toda una ceremonia, la cual cerró la noche dejando a los asistentes con la certeza de haber presenciado todo un show memorable de manos de cuatro grupos referencia sin lugar a dudas. Encendiendo así una llama incandescente que alumbraría y llenaría de calor real a quienes se personaron durante estos días de autentico frío continental madrileño. Aún quedarían por llegar los días en los que las luces falsas, los compromisos insulsos y las reuniones innecesarias intentarían saturar nuestro ser en ese ejercicio de postureo al que nos sometemos en los últimos estertores de cada año. Pero al menos aún se puede contar con la mano de las Autenticas Artes Oscuras y de aquellos que las promueven y nutren, agradeciendo así una vez mas a Quintessence y a sus Hellmanos que la integran. Resistiendo contra aquellos que solo buscan lucro y, peor aún, contra la plaga tanto humana como artificial que pretende aniquilar todo significado real. En pos de convertirnos tan solo en autómatas de triste pellejo cuyo único fin es marchar inexorablemente hacía la tumba, arrastrados por el dolor sin memoria disfrutable alguna.
