Por Fanone
Imagina un bosque antiguo, silencioso, donde cada árbol guarda cicatrices invisibles. El hacha pasa, corta, destroza… y se va, pero el árbol no olvida. La herida se cierra en la corteza, pero la memoria queda grabada en las raíces, esperando brotar como furia contenida. Ese es el núcleo conceptual de este segundo larga duración de los canadienses de CARCOSA, el cuarteto de Vancouver con miembros de AngelMaker en sus filas, y lo ejecutan con una precisión que eleva su sonido melódicdeathcore a un nivel superior al de su debut.

Producido con claridad quirúrgica, el álbum equilibró brutalidad y atmósfera como pocos en 2025. Arranca fuerte con «Proscenium» y «Acacia Crescent», donde los riffs melódicos se entretejen con grooves pesados y guturales potentes pero legibles, Johnny Ciardullo camina de arriba a abajo con control envidiable, evitando el caos vocal que lastra a muchas bandas. El tema homónimo es el highlight indiscutible: riffs aplastantes, estribillo limpio y pegajoso que se te queda en la cabeza (sí, limpieza en el deathcore, se puede!!), y un breakdown que hace sonreír incluso a los más cínicos del old-school. Temas como «1983» traen blasts furiosos y transiciones progresivas que recuerdan el toque técnico de bandas como Fit For An Autopsy o Shadow of Intent, pero con un enfoque más emocional y menos sinfónico. «Fade» y «Lake Country» bajan el tempo para construir tensión melancólica, añadiendo capas atmosféricas que dan profundidad al tema del trauma y la venganza. El cierre en «Curtains» une todo: grooves retorcidos, shred y un fade-out que deja eco.
No reinventa la rueda pero evita los excesos electrónicos o la tendencia blacker dominante, pero tampoco se queda en el beatdown puro y duro. Es maduro, cohesionado y deliberado y cada elemento suma la narrativa. En un año saturado de lanzamientos brutales, este disco destacó por su balance entre nostalgia (esos riffs que evocan el deathcore clásico) y frescura emocional. Un paso firme adelante para CARCOSA e ideal para quienes buscan deathcore con sustancia, corazón y breakdowns que siguen doliendo al día siguiente.
