Entrevista con BIANCA, más que un compromiso con la música.

Por Carlos Citoler y Bea Bathory (Nothing More)

Bea: Carlos, estas ahí? Te pillo currando?
Carlos: Hola Maestra !!! No, estoy libre, he salido hace un rato. Dime, todo oídos, vienes con alguna de tus liadas? Sabes que cuando me recomiendas alguna novedad soy piel, caigo enseguida, me conoces demasiado, je,je.
Bea: Ya sabes que no paro, acabo de salir de un doble turno y tengo un montón de curro retrasado con Nothing More, pero llevo días con este tema en la cabeza y te lo tenía que contar.
Carlos: Bea, me estas empezando a acojonar un poco,…
Bea: Quita, tranquilo. Te cuento, ya llevo tiempo, dos meses largos, desde que una banda totalmente desconocida para mi llamada Bianca se colase en mis escuchas diarias, y no solo eso, lo hizo también en mi Top 10 del pasado año. Por casualidad, un buen día me adentré en varias plataformas para encontrar, y suscribirme, dicho sea de paso, a las redes
de bandas y discografías noveles, emergentes. Allí me topé con un tema, «Todestrieb», que me volvió loca. Rápidamente, busqué todo lo relacionado con la banda, eran italianos, y acababan de publicar un álbum homónimo, «Bianca».
Carlos: No me suenan de nada, Bea,…
Bea: Por eso mismo te lo comentó, porque sé que te van a encantar, a ti te vuelve loco todo lo que huela a decadencia, a
oscuridad,…
Carlos: Joder, Bea, menuda imagen tienes de mí,…
Bea: Je, je, que es broma, pero es que estoy segura de que te van a encantar, te paso enlace a sus redes y me cuentas,…


43 minutos y 53 segundos después, mientras las ultimas notas de «To The Twilinght» abandonaban los altavoces para
quedarse a vivir en la cabeza de Bea y Carlos a perpetuidad, el móvil de Bea empezó a vibras ante la entrada de un nuevo Wasap:

Carlos: Joder, Bea!!!! Que deliciosa locura es esta? De donde los has sacado?
Bea: Sabia que ibas a caer, je, je. Qué, una entrevista a cuatro manos?
Carlos: Pero, como?, cuando?, tenemos el contacto?
Bea: Carlos, pareces nuevo, de verdad, esto es REA, aquí todo es posible,…

Bianca, una nueva banda y una auténtica delicia nacida en 2024, aunque sus miembros, bajo seudónimo, cuentan con una más que dilatada experiencia. Una propuesta centrada en el Black Metal melódico y atmosférico, con una delicada voz femenina conduciéndote entre pasajes feroces, densos y bellos a la vez. Tenemos el placer de contar con β, voz de Bianca, quien, todo amabilidad y buen hacer, saca de dudas a esta pareja de redactores que todavía no se han repuesto del agradable shock que supuso cruzarse en el camino del cuarteto italiano.

La primera tiene que ser, aunque peque de típica, que nos contéis quienes sois Bianca y quienes forman la banda.
Prometemos que será la última pregunta aburrida de la entrevista,…

BIANCA no nació como una banda tradicional, sino como un punto de convergencia. Un lugar donde sueños personales, visiones sonoras y pensamientos comenzaron a resonar en el mismo espacio hasta volverse algo orgánico. El núcleo creativo inicial se formó a finales de 2024 alrededor de mí (β) y de Ͷ: a partir de nuestras primeras estructuras embrionarias y de paisajes sonoros todavía crudos empezó a tomar forma la idea del proyecto. La entrada de ES fue determinante: además de compartir la visión artística, asumió el papel de productor interno, logrando dar coherencia y dirección a nuestro caos creativo. Con él, las canciones encontraron una estructura más consciente, sin perder tensión. La llegada de Sathrath cerró el círculo. Su batería, intensa y apremiante, dio al proyecto un latido primordial. Era la pieza que faltaba: el elemento físico, visceral.
Hoy BIANCA no es simplemente la suma de sus miembros, sino una entidad autónoma que tomó forma en el momento en que dejamos de intentar definirla rígidamente.

Todos los integrantes provenís de otros proyectos, podemos esperar de Bianca una estabilidad en el futuro?

Sí, muchos de nosotros provenimos de experiencias previas dentro del ámbito extremo, con trayectorias distintas pero afines en intensidad y visión. Yo soy la excepción: como gran fan del Black Metal, viví durante años esta música como oyente apasionada, siguiendo conciertos y bandas que amo. Cruzar al otro lado fue casi un salto al vacío. Pero BIANCA no es un side-project ni un experimento temporal. Es un proceso en constante evolución. El álbum debut representa una primera bajada, un primer cruce consciente de un territorio interior que queremos seguir explorando. Ya estamos trabajando en el segundo disco: no será una repetición, sino una evolución. El mismo diálogo interior, pero en un plano más profundo.

El uso de seudónimos es algo que llama la atención a primera vista, ya sabes cómo somos en estos días, queremos saber quién se encuentra detrás y tenerlo todo controlado, quedando en ocasiones la música en un segundo plano de importancia,…

No es una elección teatral ni un capricho estético. Es una elección de sustracción. En una época dominada por el narcisismo y la sobreexposición, incluso en la música, queríamos alejarnos de la dinámica de “quién es este, quién es aquel”. Sí, nos gustaría que la atención se mantuviera en la música y no en las biografías personales. BIANCA es para nosotros una identidad colectiva, cambiante, casi onírica. Eliminar los nombres civiles y utilizar seudónimos significa reducir el ego y dejar espacio a la experiencia sonora. En el escenario esto será aún más evidente: no individuos, sino una presencia única.

Carrera meteórica, creados en 2024, álbum debut en 2025, lleváis una velocidad de crucero.

Más que rápido, ha sido intenso. El material, en realidad, llevaba años sedimentándose a través de escuchas, reflexiones y visiones interiores. Cuando la formación se completó, todo empezó a fluir con naturalidad. Entramos en el estudio en el invierno de 2024/2025 con ideas muy claras, y el disco tomó forma rápidamente también gracias al trabajo extraordinario de Stefano Morabito en los 16th Cellar Studios de Roma. Fue una experiencia fundamental para dar tridimensionalidad a nuestro sonido. Firmar con Avantgarde Music fue para nosotros un honor enorme: una referencia histórica dentro de la escena Black/Doom italiana que creyó en el proyecto desde el principio.

Un álbum debut con título homónimo, por qué?

Porque este disco es un acto fundacional. No queríamos un título que guiara o limitara la interpretación. “BIANCA” es una declaración de identidad, un primer portal. Es como escribir tu propio nombre sobre un umbral antes de atravesarlo.

De donde viene el nombre de la banda y cuál es su significado?

BIANCA puede parecer una contradicción dentro del contexto del Black Metal, pero para nosotros no lo es. El blanco es luz, pero la luz puede ser cegadora, perturbadora; puede preceder a la visión o borrarla por completo. Nos interesaba invertir el imaginario clásico del género, también a través de un sonido y una presencia femenina en una escena históricamente dominada por figuras masculinas. No es una polémica, sino una elección de perspectiva. BIANCA representa pureza en el decaimiento, luz en la sombra, potencial en la ausencia. Una superficie aparentemente vacía sobre la que emergen imágenes interiores. Y quizá la pregunta más inquietante sea: ¿y si fuera precisamente la luz la que nos conduce al abismo?

Debutasteis con un single, “Declaration” que no aparece en el disco. Ya nos has comentado que estáis trabajando en la continuación de Bianca, la actividad creativa en el seno de la banda no tiene limite. Quedó fuera del álbum algún tema que pueda ver la luz en un futuro cercano?

“Declaration” es una versión de Mesarthim, propuesta por nuestro sello Avantgarde Music. Aceptamos el reto porque nos interesaba confrontarnos con una dimensión más cósmica del Black Metal. La reinterpretamos de forma radical, manteniendo su núcleo emocional, pero transformando la atmósfera según nuestra sensibilidad. Sí, existían otras canciones, pero no pertenecían al recorrido narrativo del álbum, que está estructurado como un viaje en ocho etapas. Encontrarán su lugar en el próximo capítulo.

¿Cómo influye la tradición melódica de Italia en vuestra música?

Italia tiene una sensibilidad profundamente melancólica, teatral y trágica. Ese sentido del drama y de la intensidad emocional nos pertenece culturalmente. Incluso cuando el sonido es feroz, debajo siempre hay una tensión lírica.
Pienso en bandas como Lacuna Coil, que han sabido exportar esa componente con gran coherencia. Es una tradición que también puede vivir dentro de la música extrema, contaminándola sin desnaturalizarla.

¿Qué habéis querido contar en vuestro primer trabajo, tanto líricamente como en el arte y portada que lo conforman? Por cierto, quien es el autor de esta inquietante portada?

El álbum es un viaje a través de ocho pasos fundamentales de la mente humana: umbral, caída, separación, muerte y renacimiento interior. No se trata de un recorrido lineal, sino de una transformación constante. Cada tema es una etapa de tránsito, un movimiento interno que no ofrece respuestas definitivas, sino desplazamientos de conciencia. Conceptos como el inconsciente, el ateísmo entendido como emancipación, la inmanencia y la idea del “instinto de muerte” atraviesan el disco y lo impregnan de significado para nosotros. No abordamos estos temas como teorías abstractas, sino como experiencias vividas, como tensiones reales que forman parte de la condición humana.
En cuanto al apartado visual, trabajamos con la increíble artista Dema Novakova, responsable de todo el artwork. Supo traducir esa inquietud, esa dimensión inconsciente y casi subterránea, en una estética de gran elegancia en la superficie, pero profundamente perturbadora en el fondo. Su trabajo es una especie de Rorschach caravaggesco: una imagen ambigua, intensa, donde lo que se revela depende también de quien mira. El aspecto visual no es un simple complemento decorativo, sino una extensión psicológica de nuestro sonido, otra forma de entrar en el mismo abismo desde una perspectiva distinta.

¿Que visión tenéis de la actual escena italiana?

La escena italiana está viva y en constante transformación. Hay proyectos que están desarrollando una visión personal, valiente y no conformista del Black Metal, alejándose de fórmulas repetidas y de la mera imitación del pasado. Moerke de Opera IX ha realizado un trabajo notable con Mek Na Ver, recuperando una esencia old school pero con energía renovada. Apreciamos mucho a Deathless Legacy, una banda histórica con una presencia escénica potentísima y una identidad muy definida. Nos une una amistad sincera con Ponte del Diavolo, a quienes estimamos profundamente tanto humana como artísticamente, y admiramos la clase y la elegancia de Messa, capaces de expandir los límites del Doom con una sensibilidad única. No nos interesa la nostalgia estéril de los años noventa ni la repetición automática de clichés. Nos interesa la evolución, la expansión de los límites y la posibilidad de que el Black Metal siga siendo un lenguaje vivo y en movimiento.

¿Dentro de que género os definís? Ya sabéis que nosotros, el público, somos mucho de etiquetar,…

El Black Metal es un lenguaje en continua expansión, un territorio que a lo largo de los años ha demostrado su capacidad para absorber tensiones, estéticas y visiones muy distintas entre sí. Precisamente por eso, encerrarnos en una única etiqueta nos parece reductivo. Partimos de ahí, de esa urgencia y de esa oscuridad, pero no sentimos la necesidad de redefinir el género: queremos más bien ampliar su vocabulario. Agresión Black, Gravedad Doom, estratificaciones atmosféricas, aperturas casi litúrgicas: para nosotros no son categorías, sino estados de conciencia. Son modos emocionales que atraviesan un mismo cuerpo sonoro. Si tenemos que decirlo claramente, hacemos Black Metal. Pero lo vivimos como un espacio abierto, no como una jaula.

Me choca el hecho de que el inicio del álbum con “The Dawn”, no se trate de un tema gancho, típico para captar la atención del oyente en los primeros segundos , sino que se trata de, lo que decíais, ese inicio del viaje,…

No. “The Dawn” no es un anzuelo. Es un umbral. No queríamos un impacto inmediato ni una canción que “enganche” en el sentido más comercial del término. Queríamos una apertura lenta, casi desorientadora, que obligara al oyente a cambiar el ritmo, a abandonar la expectativa y entrar en otra dimensión. En el disco existen varios momentos de transición, como “After Dark”, que funcionan como pasajes oníricos: no tienen una concatenación racional evidente, sino emocional. Como en los sueños, se pasa de un estado a otro sin explicaciones lógicas, y sin embargo todo posee un sentido profundo. Nos gusta pensar que nuestro sonido está construido así: de la misma sustancia que los sueños.

El videoclip de “Todostrieb” es una barbaridad, pero una angustia de principio a fin,…

Fue realizado por Dema Novakova, con quien colaboramos estrechamente en toda la dimensión visual del proyecto. Supo traducir en imágenes la carga perturbadora del tema de una manera extremadamente coherente con nuestra identidad artística. “Todestrieb” aborda el instinto de muerte, la enfermedad mental, la agonía interior como condición existencial. No queríamos un video simplemente “bello” o estetizante: debía ser casi refractario a la vida, incómodo, incluso repelente en ciertos momentos. Y, sin embargo, en la última apertura aparece una grieta, una posibilidad. Porque el mensaje no es la destrucción por sí misma, sino la conciencia de que incluso en el abismo puede existir transformación.

Uno de los aspectos más elogiados de Bianca ha sido el impacto de la voz de B: voces etéreas y guturales, gritos viscerales que transmiten dolor. Muchos han comparado tu voz limpia con la de Lisa Gerrard de Dead Can Dance, la llamada “música de otro mundo”. Su voz es legendaria (banda sonora de Gladiator, por poner un ejemplo), capaz de
transmitir una emoción inmensa.

Este paralelismo es un honor enorme, casi vertiginoso. Lisa Gerrard ha construido un imaginario sonoro espiritual y atemporal que ha atravesado generaciones, logrando hablar directamente a una dimensión arcaica del oyente, más allá del idioma y del significado literal. Es una voz que no “narra”, sino que evoca. Dead Can Dance están entre nuestras influencias más profundas, no tanto por una estética a imitar, sino por el coraje de haber creado un espacio sonoro suspendido, fuera del tiempo.
En particular, “Within the Realm of a Dying Sun” fue una referencia fundamental en las primeras fases de composición: ese equilibrio entre solemnidad, melancolía y tensión interior nos acompañó como una presencia silenciosa. Dicho esto, en BIANCA no buscamos lo sagrado ni la trascendencia. No queremos evocar un más allá místico ni una dimensión espiritual separada de la materia. Nos interesa la inmanencia: lo humano en su potencia y en su fragilidad. Si hay algo de “otro mundo” en nuestra voz, nace del hecho de que a menudo damos sonido a aquello que no tiene palabras: el inconsciente, el trauma, el instinto, el deseo de disolución. Las partes etéreas y las guturales no son polos opuestos, sino manifestaciones distintas de la misma tensión interior. Una caricia y una herida pueden provenir del mismo lugar.
Para mí, la voz no es un adorno ni un elemento melódico superpuesto a la música: es un cuerpo dentro del sonido.
Respira, tiembla, se quiebra, se expande. Y si logra transmitir dolor o emoción auténtica, es porque no interpreta un papel, sino que atraviesa realmente ese estado.

En un género dominado por voces masculinas, ¿Cómo trabajas las texturas de tu voz? ¿Qué aporta tu feminidad a la banda?

La feminidad, en BIANCA, no es una cuestión de género biológico. Es una dimensión psíquica: lo irracional, lo receptivo, lo transformador. Las partes etéreas y las partes en scream no son opuestas: son la misma entidad en estados distintos. La voz se convierte en un instrumento de tránsito, un puente entre el inconsciente y la conciencia. A veces acaricia, a veces desgarra. Pero siempre es la misma voz interior que cambia de forma.

¿En Italia sigue sorprendiendo el hecho de que una mujer esté al frente de una banda, o estamos madurando toda la sociedad y es algo en lo que ya no se pone tanto el acento?

Quizá menos que hace algunos años, pero ciertos estereotipos todavía persisten. Las dinámicas de género en el metal son a menudo herencias culturales que están cayendo lentamente. Creemos, sin embargo, que el momento es propicio para una nueva visión, y muchas realidades italianas lo demuestran: desde Lacuna Coil hasta Ponte del Diavolo, desde Messa hasta Deathless Legacy. Ya no es una excepción: es una trayectoria.

Adentrémonos en el temible mundo de las redes sociales, mal necesario?

Bianca estamos presentes en Bandcamp, Instagram y Facebook, donde compartimos actualizaciones, conciertos, fragmentos visuales y pensamientos vinculados al proyecto. Son extensiones de nuestro imaginario, no simples escaparates promocionales. Vemos las redes sociales, más que nada, como una herramienta. Pueden aplanarlo todo en la superficie, pero también pueden crear conexiones directas y autónomas, sin filtros. Todo depende de la intención con la que se utilicen. Nosotros intentamos habitarlas sin dejarnos devorar por ellas.

Respecto al futuro, nos habéis dejado caer que la continuación de Bianca está en proceso,…

Sí. Ya estamos trabajando en nueva música. Será una evolución, no una réplica. No queremos repetir una fórmula, sino profundizar en el camino que hemos iniciado.

En cuanto a vuestra actividad en directo, parece que esta primavera-verano se presenta agitada,… España está en vuestro punto de mira?

Estamos construyendo la dimensión en directo como una experiencia inmersiva y ritual: luz mínima, presencia máxima. No queremos un simple concierto, sino un espacio de tránsito, donde el público no solo observe, sino que entre en el sonido junto a nosotros.
Tenemos varias fechas en preparación y nuestro mánager Tito está trabajando intensamente para llevar el proyecto también fuera de Italia. España nos fascina: nos encantaría tocar allí, quizá en un festival capaz de acoger visiones no convencionales y recorridos sonoros más profundos. Además, estamos increíblemente orgullosos de formar parte este verano del Frantic Fest, donde abriremos la última jornada, que culminará con los extraordinarios Mayhem. Compartir cartel con una banda que ha marcado de forma tan radical la historia del Black Metal es para nosotros un honor enorme y un paso simbólicamente muy importante en nuestro recorrido.

Adentrémonos con la parte divertida de la conversación, que plato es tu preferido estando de gira?

Cuando se está de gira todo sucede con prisa, así que siempre buscamos algo sencillo y auténtico. Pizza, pasta, inevitablemente. Mucha fruta. Pero después de un concierto, cuando la adrenalina se apaga lentamente, cualquier cosa caliente se vuelve memorable.

¿Influencias musicales?

Desde el Black Metal más feroz de Watain y Marduk hasta propuestas como Blut Aus Nord; las dimensiones más atmosféricas y rituales como Dead Can Dance o Wardruna, que amamos profundamente. Somos grandes admiradores de Björk y Aurora, y Amy Lee es una vocalista extraordinaria. Hoy en día, Gaerea es quizá nuestra banda favorita por su honestidad y su búsqueda constante.

¿Influencias extra-musicales?

El cine introspectivo, la antropología, la psicología, la ciencia y el arte, la filosofía existencialista. Y la literatura.
No nos interesa el mito como evasión ni la religión como consuelo: nos interesan la psique, las relaciones y los vínculos humanos, el ser humano frente a lo desconocido.

Pues ha sido un placer, β, todavía estamos alucinando y sin poder quitar Bianca del reproductor, la verdad. Sabes que tenemos pendiente una charla, aunque sea de forma virtual, a través de un plasma, y poder hablar de tu a tu con nuevas cuestiones y que nos pongas al día tras este agitado periodo de conciertos que tenéis ante vosotros. Algo que nos hayamos dejado en el tintero?

Solo un apunte importante, nuestra música también tiene una dimensión política, incluso cuando no es explícita.
No hacemos propaganda, pero cada elección —el rechazo de jerarquías internas, la idea de identidad colectiva, la distancia frente a las lógicas de mercado y de poder— ya es una postura. Sabemos de qué lado estamos. Creemos más en las relaciones solidarias que en la competencia, más en la autonomía que en la autoridad, más en la comunidad que en el establishment.
Si el Black Metal nace como oposición, para nosotros esa oposición hoy significa exactamente esto.

Ha sido un enorme placer poder charlar con una banda de fuerte carga emocional, con letras que exploran el inconsciente humano, el ateísmo y…

…la posibilidad de atravesar el abismo sin ser aniquilados por él, sino de reconocerlo como un umbral de conocimiento: no un lugar de destrucción, sino un espacio de revelación, capaz de ayudarnos a comprender algo más del mundo que habitamos y, sobre todo, de nosotros mismos. Gracias a Bea y Carlos, NOTHING MORE y REA METAL por el espacio y la atención.

β

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