Por Carlos Citoler
Joder, que bien pinta un año recién estrenado cuando la resacosa tarde del primer día del mismo ya nos alegra los timelines de nuestras redes sociales la buena nueva de los baleares Helevorn, anunciándonos que a finales del presente enero tienen previsto entrar en estudio para dar continuidad a su divino Aamamata, último trabajo del sexteto.
Un sencillo post en redes por parte de la banda, anunciando lo comentado, y los que disfrutamos del mejor Doom, tocado con detalles Death y siempre bajo el manto de la mas dulce melancolía, ya estamos salivando y contando las horas.

Difícil tarea la del combo balear, todo hay que decirlo, y no es por meter presión, pero es que tras su formación en 1999, con una demo y tres largos impecables, Josep y compañía se sacaron de la chistera en 2019 la que, para mí, es la joya de la corona de Helevorn. Aamamata forman un ramillete de dagas forjadas con lo peor del ser humano, que tras su paso por la fragua de los baleares, se nos devuelven lanzadas directamente a nuestros oscuros y sangrantes corazones en forma de nueve certeras puñaladas. No es el momento ni el lugar de desgranar esta joya, esta herida abierta en nuestra conciencia, bastaría con que Aurora y la sinrazón de su origen golpee tu conciencia, que la atrayente oscuridad de The Path To Puya te traspase (y es que todo lo que la DIOSA Henke Langhans toca lo convierte en magia,…), o que la colosal y mortal Nostrum Mare te desnude de toda protección ante la visión de lo infinito de nuestra limitada existencia,… Hay álbumes que marcan un antes y un después en un estilo, en la carrera de una banda o en una generación. Y luego hay otros que te parten por la mitad, y cuyas heridas quedan tatuadas en tu piel de por vida,…
Este anuncio ha llegado en estas oscuras fechas sin esperarlo, de improvisto, y como los mejores regalos de aquellas casi olvidadas felices Navidades, es el que más ilusión nos hace. Colosal el trabajo que les espera a Helevorn, pero como decía aquel de blanco al que últimamente le tenemos algo olvidado, en sus manos encomendamos nuestro … corazón!!!

Un comentario sobre “Regalo navideño de HELEVORN”