Grupo: KARONTE Disco:Nacer, Sufrir, Morir. Sello:Dead Sheep Productions. Año:2023.

Texto Kikemaiden.

Seamos claros; tras más de 35 años cómo escuchante de rock y metal, y sobre 10 escribiendo y hablando de ello, confieso, que no tengo ni puta idea. No entiendo de técnica, de como se llama cada cosa, ni si el riff de esta guitarra es tal, lo que hace la batería en tal momento es un sincopado o el cantante hace un growl de calidad. Y sinceramente…me suda la polla. Yo solo sé si me gusta o no, si me transmite, si me hace sentir lo que espero de ellos y si me apetece escuchar ese grupo, tema o disco miles de veces…

Para poderme definir en mi gusto personal, tengo una frase que más de un oyente o lector de REA me lo ha recordado cuando hemos hablado: «Tú dame ritmo y melodía y, ponme toda la agresividad que quieras».

Por tanto, tengo que admitir que a la hora de elegir un disco que reseñar o hablar de él, me aporte algo de lo que yo busque y en parte entienda. Por este motivo, me veo incapacitado muchas veces para hablar del metal extremo, huyo de la mayoría de estos trabajos aunque sea escuchante habitual. Se me escapan muchas de las cuestiones técnicas que cualquier entendido puede aportar al lector, y a la vez, porque muchas veces no entiendo lo que la mayoría de bandas de estos estilos quieren transmitir; cien mil notas por segundo, cambios incesantes que apenas te dejan seguir un ritmo, o una velocidad y agresividad que no le pillo la gracia por ninguna parte.

Todo esto para llegar a KARONTE y su nuevo trabajo Nacer, sufrir, morir.

Como bien decía mi gran amigo Joaki de la banda Sez Naus, en el REA Metal Magazine 36: «KARONTE, la longevidad no da premios pero sí, el mayor de los respetos». Así definía el musico cantabro a una de las formaciones referencia de su región. Y es que KARONTE, son algo más que una simple banda en Cantabria, y no sólo por la banda, en parte, es por su creador Kini.

Kini es un defensor de la cultura underground, ya sea por su pequeño sello Dead sheep Productions, por su fanzine Epitaph Magazine, por su empresa Hard as Iron Studios para diseños y complementos de la cultura underground o por las multiples colaboraciones y también producciones con otras formaciones. Destaquemos aquí su participación con los míticos Mordor, banda Thrash referente absoluto en Cantabria y a nivel nacional y con los que lleva ya cerca de 20 años.

Así llego yo por primera vez a reseñar un trabajo de KARONTE, y no es que no los conozca, pero si admito, que exceptuando cuando lo he escuchado por los programas de Noche de Rock de nuestro amigo Oskar Sanchez, pocas veces más me he detenido con la banda de Kini.

Nacer, sufrir, morir es el tercer trabajo de los cantabros de larga duración junto a algún Split, varias demos y un ep en estos 30 años. Y esto demuestra que las cosas con KARONTE se toman con calma, se miman y se cuidan hasta que creen que es el momento adecuado para sacarlo, sin importar si han pasado 5 o 10 años. Grabado entre el 2022 y 2023 en los estudios K-215 del propio Kini y con una formación prácticamente inalterable durante estos 30 años con Isma Fernández (Dormanth y Belished) al bajo y Rochar a la batería, teniendo la baja de Beli en los últimos meses.

Death metal espeso, denso, deudor de grupos con mucha influencia del Thrash death metal más old school como Morbid Angel, Obituary o Entombed, y del Gothic death que practicaban en sus inicios grupos como Paradise Lost o Katatonia. Básico y directo, sin alardes, con suficiente agresividad para mantener la violencia necesaria que debe tener el estilo, y con la melodía adecuada para que en lo personal, me haya causado un interés más grande de lo esperado.

Inician con «Ahogado en sangre» y «Rey de muertos», quizás los dos temas más rapidos y contundentes, con la profunda y oscura voz de Kini regurgitando toda su rabia. Riffs thrashers oscuros, punteos del melodeath van apareciendo en algunos cambios de ritmo que enriquecen los temas lo suficiente, para que no se conviertan en composiciones monótonas. «Rey de muertos» es el ejemplo perfecto. «Victima» relentiza y espesa el ritmo convirtiendose casi en un Doom death agónico, que como en casi todos los temas de Nacer, sufrir, morir en la tercera parte, aparecen los elementos más melodicos y rítmicos. «El último de los creyentes» vuelve a acelerar el ritmo pero con control, la banda se nota que está compenetrada. El formato trío actual está en su salsa no acusando la perdida del segundo guitarrista por lo menos en estudio, actuando Isma prácticamente como un segundo guitarra con el bajo, estando muy presente y solapandose a veces con Kini en las guitarras, siendo todo uno en el muro de sonido que consiguen. Veremos en directo como se subsana esa perdida. Magnifico Rocha en la batería, directo y sencillo, marcando el ritmo y sin abusar del doble bombo, algo que suelo recalcar a menudo en unos años que parece que no se sabe dar velocidad a un tema si no es de esta forma. «Cuando eras eterno» es un buen ejemplo de ese Doom death que en este trabajo está tan presente, melódico, denso, espeso, con Kini marcando la melodía con la guitarra, y la base rítmica dándole la densidad. «Viajero» me recuerda mucho a los últimos discos de sus compañeros Dormanth, el tema quizás más rítmico de Nacer, sufrir, morir. De nuevo Kini es quien destaca por encima con los riffs punteados para que la base rítmica marque los tempos de ella. Más Thrasher suena «Canto en la cruz», con sonido más old school, directa y con una gran parte instrumental de Kini realizando un magnífico solo de guitarra al final, no muy habitual en Nacer, sufrir, morir y que nos saca a relucir también esa influencia que tienen del Heavy metal clásico. «Alimento de mil moscas» sigue con esa tendencia densa, de sonido Thrash/death, que acelera en las estrofas y que vuelve a darle melodía en la tercera parte con unos buenos punteos de Kini, y un trabajo en el bajo muy destacado de Isma. Terminamos con el título del disco, «Nacer, sufrir, morir» para simplemente rematar con el mismo estilo que hemos tenido durante todo el recorrido y que nos deja un trabajo muy homogeneo y sin altibajos, lineal en cuanto a estilo y a mí parecer de calidad.

La verdad, han logrado llamar mi atención, conseguir que me interese por todo su recorrido a partir de ahora, y que no solo entre cómo un nombre habitual en mi playlist, sinceramente es posible que Kini y KARONTE, entren a formar parte de ese Pabellón de los eternos ilustres del underground nacional personal, donde puedes encontrar nombres como: Vicente Paya de Golgotha y Unbounded terror, Rotten de Avulsed y Holycide, Izkar de Dormanth e In thousand lakes y muchos otros, que mantienen la Fe en todo lo que hacen.

Algo que siempre hay que valorar en estos tiempos tan desagradecidos en la escena musical.

Deja un comentario