Diario de gira de EMBLOODYMENT por Corea del Sur. Cap.3

Por Tatto Digiorgio

Como os adelantaba en el anterior capitulo del diario, íbamos a tener dos días libres en Corea. El lunes 7 fuimos a comer a casa de la madre de Pedro. Aquí comen sobre las 12 de la mañana. La señora nos invitó a comer unos King Crabs; esos cangrejos gigantes rusos. La verdad que estaban super frescos. Los eliges, se los cargan delante de tí y los hierven al vapor. Exquisitos! La carne se soltaba sola. Luego dimos un paseo por el mercado y Víctor y José vieron cosas que no habían visto en su puta vida jeje. Como curiosidad del paseo, comentar que aquí la peña por la calle te señala algún portal informando de donde hay baños públicos! Limpísimos y con papel higiénico! Podrías comer en la taza del váter. Impensable en España. Otra curiosidad es con el tabaco. Por aquí está mal visto fumar por la calle, e incluso prohibido, y hay que sentarse en las zonas donde encuentras algunas colillas en el suelo. Nos volvimos a para a echarnos media hora de siesta al Love Motel.

Por la tarde habíamos quedado con la suegra de Pedro. Fuimos con las camisetas menos macarras que teníamos y hasta el Pedro se vistió de blanco jeje. La mujer nos invitó a cenar y la verdad es que se lo curró muchísimo. Aquí la gente es super hospitalaria y te intentan siempre poner lo mejor que tienen. Pedro comió pescado crudo y le dijo que nosotros eramos más de carne. Nos sacó un menú que en un restaurante hubiese costado un riñón. Conocimos a los suegros, a la cuñada y a los sobrinos. Muy educados y majos todos. Como a las 20:30/21 hicimos bomba de humo para dejar tranquila a la familia ya que aquí no son de sobremesa. Vuelta en taxi, patadita en el badulaque para unos refrescos! Hay que bajar un cambio y al día siguiente íbamos de turismo. Osea que a dormir tempranito.

El martes 8 nos fuimos de excursión al Palacio Real, pero somos tan desgraciados que cierra los martes. Pero bueno, pudimos ver el museo donde se muestra la cultura y las dinastias desde el 1300 hasta 1918 que fue la invasión de Japón. La verdad que fascinante! Y un lugar con mucho contraste ya que al lado del Palacio está la ciudad financiera junto a centros comerciales gigantes. Ese día tocó comida de batalla. Coreana pero de batalla jeje.

Nos metimos como tres horas en una tienda de instrumentos. Bueno, en realidad era un edificio lleno de tiendas de instrumentos. Había de todo tipo. Una dedicada a guitarras de segunda mano, otra que vendía solo baterías, otra solo pianos, otras que solo arreglaban, otra de amplis, así hasta unas 40. Una puta locura! Al salir ya era de noche y nos dimos una vuelta por otro centro comercial. Carísimo. Antes podías ir al centro comercial a pillarte unas zapatillas o una chaqueta, pero ahora los precios aquí son tanto o más caros que en Europa. Fuimos a uno más alternativo, rollo mercadillo de España, y allí sí pillamos algo, Pedro se compró una gorrilla. Yo quería pillarme una que pusiera «soy gilipollas» en coreano pero no la había. Lo que sí pillamos fue ginseng rojo, para la testosterona, y salir al bolo del día siguiente como motos jeje. Y ya de paso para mí me va a venir de puta madre para la tensión, ya que es vasodilatador.

A las 21 estábamos de vuelta en el Love Motel. Pillamos unas pizzas y unas yonkilatas y apañao. Teníamos que organizar el merchan para el día siguiente, para nuestro segundo bolo aquí en Corea…

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