
Reseña de Kikemaiden.
Vuelven los teutones a desenfundar sus hachas de guerra con un nuevo vástago infernal de nombre Krushers of the world, y un sector de sus fans vuelve a asomar sus garras con críticas bastante feroces ante el supuesto hablandamiento de KREATOR en los últimos años.
Lejos quedan las voces de alegría cuando en los inicios de los dosmiles, tras años de vaivenes en los noventa, resurgían los alemanes con un tremendo Violent Revolution. Disco que les encumbró de nuevo a ser una de las grandes bandas del Thrash mundial, algo que refrendaron los años siguientes con Enemy of God, Horder of Chaos y un apoteósico Phantom Antichrist; sin embargo, Gods of Violence puso las primeras alarmas ante el giro a un sonido más accesible que hizo que empezarán a asomar un gran número de opiniones discrepantes ante este movimiento sonoro. Hate Über Alles terminó de despacenciar a esos primeros críticos y aumentaron las opiniones negativas.
Y ahora, en un recién estrenado 2026, llega Krushers of the world para volver a sacar a la luz esas diferencias, porque este nuevo disco es relativamente bastante continuista con sus últimos dos trabajos, pero si analizamos bien las nuevas composiciones, la verdad, es que estamos ante una obra llena de rabia y agresividad, quizás demasiado embellezida por una producción perfecta, nítida y cristalina, algo que puede ocultar el potencial de temas que perfectamente podrían formar parte de un Violent Revolution o del Phantom Antichrist.
KREATOR han creado un estilo desde su vuelta al Thrash que ha sido un referente para muchas bandas posteriores, influenciando no solo a la escena a la que pertenecen, también el Death metal por ejemplo y a bandas como Arch enemy o Amon Amarth han ido perfilando gran parte de su sonido siguiendo los pasos de estos alemanes, culpa también aquí de productores como Andy Sneap o Jens Borgren que han estado a los mandos de las producciones todos estos años, como en este caso siendo el sueco de nuevo el productor.
Y en parte, no podemos negar siendo objetivos, que Krushers of the world cae en los mismos defectos de los últimos años, teniendo la sensación en muchos momentos, de estar escuchando más de lo mismo, incidiendo en el intento, continuamente, de que cada tema sea un himno. Sin embargo, tengo que decir, que esta vez han conseguido que a la segunda o tercera vuelta que le das a Krushers of the world empieces a entrar en la dinámica de apreciar su verdadero valor, con temas que por lo menos a mí, me han vuelto a poner la piel de gallina, simple ejemplo pueden servir «Tränenpalatz» con unos riffs y punteos en las estrofas realmente sublimes y una colaboración de la cantante de Cripper Britta Görtzcant que le da ese cariz más agresivo, la brutal «Blood of our blood» que les ha quedado un tema para el directo espectacular, la rítmica «Combatants», o un tema típico estilo KREATOR de los dosmiles titulada «Psichotic Imperator» que aunque predecible, es la polla, y sobre todo la más densa y atmosférica «Krushers of the world», un temazo realmente conseguido que pese a ser de lo más accesible, consigue darle una dinámica variada al disco.
Pero el resto no le queda a la zaga, y aunque pueda parecer por momentos en algunos estribillos o en ciertos inicios de algunos temas, e incluso, cuando meten seccion de cuerdas o coros, que KREATOR opta por el gancho fácil, yendo hacía el terreno más accesible y melódico, pronto son capaces de redireccionar todos lo temas que componen Krushers of the world al poder y la rabia que tiene que demostrar cualquier banda que se precie dentro de los terrenos del Thrash metal.
Eso sí!!! si eres de los que viene con el cuchillo entre los dientes a escuchar Krushers of the world, ni se te ocurra poner la despedida del disco con «Loyal to the graves» porque tiene todos los elementos que tanto están odiando los detractores en estos últimos años de los alemanes, acercandonos de nuevo, incluso a la etapa Endorama pero con el sonido actual. Un aviso para navegantes de que aunque KREATOR siguen siendo uno de los reyes del Thrash, no olvidan todo su recorrido musical.
Como hemos dicho, vuelve Jens Bogren a estar detras de los mandos en la producción tras no estar en el anterior Hate über ales, que logra un equilibrio perfecto entre agresividad y nitidez sin perder nada de fuerza a pesar de lo pulcro y cristalino del sonido logrado. Buena portada, sin ser de las mejores que ha tenido KREATOR de Zbigniew M. Bielak, ilustrador que ha hecho portadas a grupos como Ghost, Behemoth, Darkthrone, Sodom o Imperial Triumphant.

De los miembros, poco que decir, sigo opinando que Ventor es de mis baterías favoritos, sin ser el sumun de la técnica, pero con una precisión, golpeo y variedad suficiente para ser el batería perfecto para la banda, algo que vimos en el único disco que no estuvo, y fue una cagada…Petrozza, que aunque cada vez se parece más a mi tía Carmen, sigue siendo un guitarrista y cantante espectacular, y todo un símbolo de la escena, y quizás tanto Sami Yli-Sirniöen la guitarra acompañante como Frédéric Leclercq al bajo sean dos músicos discretos y que contrastan con la personalidad de los dos fundadores de la banda.
En resumen, una de mis bandas favoritas vuelve a dejarme satisfecho tras un par de discos que me hicieron dudar de su futuro y por tanto, no puedo dejar de pensar que dentro de la escena metalera, KREATOR son de las bandas que más alegrías me han dado en mi vida, y parece que de momento, con Krushers of the world, tengo metal para rato.
