Enrique sobrino

BRONZE = Heavy metal. Punto final.
Así de sencillo. Este disco, para mí, ha sido uno de los descubrimientos sorprendentes del año. Ha sido pinchar el disco y subir en el Delorean de Marty Mcfly y retroceder a los 80. Ha sido sonar los primeros acordes de “Fool” y verme de nuevo con granitos en la cara; ha sido escuchar los ritmos cabalgantes de “Time covers no lies” y sentir las emociones a flor de piel y redescubrir la sensación de empezar a ahondar en este maravilloso mundo del metal.
¿Y a razón de que viene este alegato os preguntareis? Porque servidor camina hacia la cima de la montaña (50 palos), y los 80 fue la década en la cual me introduje en este mundo descubriendo a bandas como Maiden, Helloween, Accept, Metallica, etc… y recuerdo cómo me emocionaba, disfrutaba y me volvía loco descubriendo y escuchando bandas y estilos, y pinchando este disco he vuelto a aquella época, justo allí, por eso creo que me ha gustado tanto.
BRONZE nace de Kramp, banda que Mina Walkure fundó en España cuando empezó a dar sus primeros pasos dentro del Heavy metal. Distintos motivos y su cambio de residencia, pasando a vivir a Suecia, han hecho que Mina quiera darle una nueva vida a su proyecto, y nada mejor que cambiar el nombre para ese nuevo renacer.
A Mina Walkure, que se encarga de las voces y la composición de casi todo lo creado, le acompañan Lap Walkure, hermano como podéis observar al bajo y Cederik Fosberg (Blazon stone, Runelord, Rocka rollas) a las guitarras y batería en la grabación. Eso sí, como músico de directo estará Kalle Löfgren a la batería.

Podemos casi considerar este In Chains and Shadows como un trabajo muy personal de Mina, empezando por una portada de lo mas espectacular, diseñada por ella misma que con solo verla, sabremos a que nos podemos enfrentar. El brujo, la bola, las cadenas, el espacio, tonos llamativos, rayos y centellas, estrellas; la verdad es que me parece genial y digna de los mejores portadistas. Grandísimo trabajo de Mina y la puerta de entrada perfecta al disco.
Sinceramente aun sin haber escuchado nada, seria uno de los discos que compraría por la portada, como hacíamos antiguamente en esas visitas habituales anustras tiendas de discos favoritas, y no teníamos oportunidad de escuchar todo lo que deseábamos.
En el aspecto musical, pues ni mas ni menos que puro heavy metal, sin más concesiones y sin más pretensiones, que hoy en día ya es mucho. 9 temas y poco mas de 30 minutos que pasan volando, con una calidad musical y compositiva tan grande, que lo pinchas y cuando quieres darte cuenta, ya ha terminado, y no puedes reaccionar de otra manera que dándole al play sin pensártelo dos veces.

Mina esta soberbia en las tareas vocales. Tiene una voz que se antoja portentosa, pero de la cual no hace ni alardes ni abusa, dándole a cada canción el sentido y sentimiento idóneo. Una gratísima y enorme sorpresa toparme con una vocalista de tan gran calibre. Ced Forsberg en las guitarras es apabullante, me encanta la manera de riffear que tiene y los juegos en las armonías o en los dobles punteos que son alucinantes. Lap al bajo es como el pilar donde se sustenta la banda y lo veo como complemento perfecto a la batería del mismo Ced, que recordemos se encarga de la grabación de la batería; al cual tengo que reconocer que me encanta que utilice tanto el recurso de usar el ride como si fuera un hi-hat, en temas como «Fool» por ejemplo. Un recurso alucinante y que no se ve mucho, sorpresivo y desde mi punto de vista de novato en tocar la batería, le da una riqueza a los temas espectacular.
Empezar el disco con el tema “Fool” es como dar un puñetazo en la mesa y decir “aquí estamos”. Heavy metal de kilates que retumbara en tu cabeza y que te machacara con su pegadizo estribillo. Ojito a los riffs o punteos doblados en la antesala del solo que son alucinantes. Con semejante trallazo para abrir solo queda bajar los brazos, rendirse y dejarse atrapar. «Time covers no lies”, aquí abróchense los cinturones que despegamos. Speed metal en estado puro. Trallazo de vértigo que hará que nuestras cervicales se rompan en mil pedazos. Aquí Ced detrás de sus parches nos va a aniquilar sin compasión, con sus ritmos endiablados. Y de nuevo, ojito a los solos doblados al más puro NWOBHM, brutales. Continuamos con “In chains and shadows”, tema homónimo del disco que nos da un ligero respiro, pero no os penséis que ya estamos con la baladita (de hecho no hay ninguna balada en el disco), ni mucho menos. Pues aquí nos dan el primer tema a medio tiempo, con aires igual un poco más folkies, denso y pesado, cargado de epicidad y, que, desde mi punto de vista, seria ideal para cantar y bailar alrededor de una fogata, aunque me temo que la letra no invite a eso. Algo que confirmaré cuando tenga el cd y el libreto para saber con exactitud el concepto de cada tema. «Maze of haze”, de nuevo volvemos a volar, con los ritmos mas speedicos. Velocidad a raudales, heavy metal tradicional por la vena, coros pegadizos. El Abc del metal resumido en un tema, sin más. Si has llegado hasta aquí ya estas perdido, porque te han capturado y no lo has visto venir. «Tale of revenge” quinta canción y, si, el nombre de Iron Maiden tenia que salir ya, pues este tema, para mi es claro ejemplo de la influencia de los británicos. Tema que rezuma NWOBHM por los 4 costados. Los punteos doblados, los estribillos con coros, los ritmos cabalgantes, vamos todo el tema, me recuerda a los Maiden de los buenos tiempos. Canción espectacular. «Jackals of the sea” es donde creo que voy a generar algo de controversia, espero sobre todo que Mina no se enfade. Escuchando el podcast de REA sobre el 30 aniversario del Black Hand Inn (no soy para nada seguidor de Running Wild más allá de algún tema suelto), recuerdo que Mina hizo un comentario sobre que esta canción, “jackals…” en el cual, alguien, en algún medio, le había comentado que dicho tema parecía un tema tabernero, o de piratas o incluso festivo y ella le dijo que no, que era bastante mas oscuro y tal… Pues bien, a falta de leer la letra del tema, musicalmente, desde la primera escucha, a mi si me recuerda o me transporta a ambientes igual algo más festivos, taberneros y juerguistas quizás. Y el estribillo super coreable me invita a eso, a saltar con un puño cerrado y una jarra de cerveza en la otra mano. No quiero decir con esto que el tema sea malo, al contrario, es uno de mis preferidos y uno de los que mas ganas me provoca de tener el cd y leer y entender las letras. «Samurai” es mas pesado y un pequeño respiro antes de afrontar el final apoteósico del disco. Un tema este, que sinceramente, no me ha hecho conectar en ningún momento y que como digo, lo tomo como un pequeño receso ante la avalancha final. Y no digo que sea mal, simplemente que al igual que el resto del disco me ha transmitido mucho, este tema no y en parte quizás, es el estribillo que en comparación a lo original de la mayoría de composiciones aquí es mucho más típico y tópico.


Y empieza la avalancha final con “Realm of the damned”, penúltimo corte y de nuevo, nos abrochamos los cinturones porque la velocidad nos va a arrollar. Un trallazo semejante, mezcla de speed y heavy, que te va a dejar sin aliento. Los riffs de Ced son vertiginosos, la sección rítmica vuela literalmente y Mina se sale cantando. Espectacular canción y que, desde mi humilde opinión debería estar mas arriba en el track list, pero bueno, eso es cuestión de gustos. Y terminamos con «Tyrant’s Spell” y si te había quedado alguna vertebra sana, aquí ya la pierdes, seguro. Menuda manera de acabar un disco, heavy metal puro y duro, veloz, rabioso y contundente. Otro tema, que junto a “Realm of the damned” debería estar mas arriba en el tracklist del disco, desde mi punto de vista, pero que, a la vez, te deja con tantas ganas de más, que como dije, le vuelves a dar al play sin darte cuenta. ¡¡Buena jugada Bronze!! Y ojo aquí con Mina, que da el do de pecho derrochando energía y rabia.
En definitiva, un grandísimo disco, que te transportara a la época dorada del heavy metal, a la NWOBHM y a la década de los 80, pues este disco si se hubiera editado en aquellos tiempos no habría desentonado para nada. Pues pienso que hoy en día, hacer música es sumamente difícil, y emular a épocas doradas, sin caer en la simple copia, es tarea harto difícil, y Bronze lo ha conseguido, sonido y estética ochentera, pero con su propia identidad y sonando fresco y actual.
Un disco sobresaliente!!!

Un comentario sobre “Grupo:Bronze. Disco:In chains and shadows. Sello:Wallkyries Records. Año:2024.”