El particular caos de Banished. Por Carlos Citoler
Apuesta a todo o nada la de los binefarenses Banished, que con este su tercer trabajo, Chaos In The World, se la han jugado a una carta, y damos fe, que han ganado la partida.

Desde la inicial Intro, en la que ya se destapan con aromas a los Cuatro Jinetes e incluso a los guardianes del Teatro de los Sueños, el quinteto deja las cosas bien claritas: trabajo en el que te vas a encontrar sorpresa tras sorpresa, en el que lo primitivo y crudo que nos sorprendió y sacó a patadas de nuestra zona de confort allá por 2014 con su EP de debut, So Fucking What, ha quedado mas que superado. No nos entendáis mal, no significa que la propuesta de Banished se haya acomodado, ni mucho menos. A lo largo de los diez temas, más Intro, que componen el trabajo, la lluvia de riffs encadenados, la rocosa voz de Luis y la base rítmica siguen siendo demoledoras, más si cabe todavía que en su anterior A New Beginning, que ya supuso un paso hacia adelante enorme respecto a su debut. Lo que llama la atención, conociendo la evolución de la banda desde sus inicios, es eso mismo, el crecimiento que han sabido añadir a un primigenio Thrash Metal que, no nos engañemos, cuando algún que otro gran referente ha pretendido evolucionar, los resultados no han sido muy «LOADbles» que digamos, ya nos entendéis,…


Como decíamos, una lograda Intro, muy acertada para la temática del disco y su apocalíptica portada, nos da paso, sin solución de continuidad a Next Level, tema típico «Made in Banished», pero en el que ya empezamos a ver esos toquecitos evolutivos que comentábamos. La guerra de riffs cruzados entre Alex y Sergio a las guitarras ya nos la veíamos venir, es marca de la casa y uno de las señas de identidad de los binefarenses. Que también te digo, con la cantidad de riffs, cambios de ritmo y armonías que han sacado de la chistera la pareja de hachas para este trabajo, algún que otro grupo que no queremos nombrar habrían rellenado siete u ocho largos sin despeinarse. Y es que la cantidad y variedad de bases de guitarra que contiene Chaos In The World, ya te lo digo, me parece un lujo, tanto en número como en calidad. Pero volviendo a las novedades, llama la atención la claridad y la importancia que se le ha querido dar a una base rítmica que, tal vez en anteriores trabajos del combo, no había cobrado tanta relevancia. Abel se reivindica tras los parches como un batería que, da igual el plato que le presentes (os convidamos a echarle un oído a Ahora, último trabajo de Lizzy La Larga, donde el bueno de Abel destapa su vertiente más clásica dentro del Rock con raíces), él sabrá aderezarlo con los ingredientes y la pegada que necesita. Dentro de un trabajo tan abrasivo como lo es este último lanzamiento de Banished, llama la atención la claridad e importancia que ganan el susodicho y Sergio a las cuatro cuerdas, con una cantidad de figuras y dibujos tras las abrasivas guitarras dignos de elogiar. Lo mismo podríamos decir del siguiente tema, Ruthless War, en el que una potente batería abre el camino para que Sergio y Alex se enzarcen a riffazo limpio, pero siempre queda el hueco para que Sergio meta sus diabluras al bajo, mientras Luis nos martillea con la apocalíptica letra, tónica general en todo el trabajo, y es que tanto portada, como título del mismo, y situación actual del mundo me atrevería a decir, no invitan a otra cosa.
Chaos In The World, tema título, y que hace escasos días ha sido la excusa perfecta para que la banda nos regalase un videoclip muy trabajado, continua la senda abierta por sus predecesores, convirtiéndose en un futuro fijo en sus directos, ya que la atmósfera que crean los dos hachas, aparte de las diabluras que la parte rítmica sigue colándonos a poco que nos descuidemos, así lo augura.

Y tal vez este sea el momento de detenernos e intentar descubrir el secreto del cambio de sonido de los binefarenses. Que la producción de discos a nivel mundial es inabarcable, y que con las facilidades de las redes todos tenemos acceso a una mina inagotable música, creo que es un hecho que nadie puede negar. Y eso conlleva a que sea necesario un cribado concienzudo, para separar grano de paja. Si a esto le añadimos la realidad de que, yo, sin haberme colgado una guitarra o haberme sentado tras un doble bombo en mi vida, puedo tirar del «coco» de la Inteligencia Artificial y empezar a lanzar discos como churros, ya tenemos el problema encima. Trabajos que suenan a repeticiones de repeticiones, temas mil veces escuchados y nadie al volante.
Tal vez el secreto que esconde este Chaos In The World, y lo buscado por el quinteto altoaragonés, sea la intención de desmarcarse de la marea que se nos viene encima, si no la tenemos ya sobre nuestras cabezas y no nos hemos enterado, poniéndose en manos de su estudio de grabación de cabecera, el lleidetano Nomad Estudios, donde han registrado sus anteriores trabajos, para la grabación y mezcla de estos nuevos temas, y jugarse sus dineros, apostar, si no a ciegas, sí fuerte, y enviar el resultado a los Audiosiege Studios estadounidenses, donde alguien con cara y ojos y sobrada experiencia (Exodus, Tertament, Obituary,…) le diese, tal vez, ese toque que nos lo separe del resto de paja que ronda, y rondará, por las benditas redes. Así de fácil, y a la vez, complicado. Vamos, como se ha hecho toda la vida,…

Claro ejemplo de esto que hablamos serían Living a Lie o April 14, 1931, con su inicio apocado en segundo plano que no tarda en mutar a la arrolladora apisonadora sónica a la que Banished nos tienen acostumbrados. Detalles en la mezcla y masterización que hacen que el dinero invertido en este trabajo por el quinteto, al menos en mi humilde opinión, haya valido muy mucho la pena para diferenciarse de la gran mayoría de propuestas del estilo. Aunque también sería injusto otorgarle todo el mérito de un trabajo tan bien acabado a alguien ajeno a la propia banda, cuando el quinteto se saca de la manga y te planta en toda la cara un tema como I’m a Bastard, con sus toque casi funk, que encajan en la maquinaria de Banished como anillo al dedo, y se quedan tan anchos. Temazo en su conjunto, y una vez más, la sección rítmica, saliéndose.
Aunque el término «temazo» se nos desgastaría por el uso, sería aplicable también a Anxiety, en el que las guitarras vuelven a erigirse como protagonistas, derrochando riffs y cambios de ritmo, o la pétrea Penitence Of Death, donde bajan un punto de velocidad pero ganan tres de contundencia, luciéndose la pareja de hachas binefarenses en cabalgadas típicamente thrahers.

La tripleta de temas que cierran el trabajo, Dark Agony, la comentada anteriormente April 14, 1931 y Killer Machine no bajan las revoluciones del mismo en ningún momento, con unas oscuras letras que nos recuerdan que Banished no solo se mueven como pez en el agua reventando nuestras cervicales, sino que también hay mucha chicha tras sus líricas.
Rematando el trabajo con su vertiente más oscura, más férrea, los escasos tres cuartos de hora de duración de Chaos In The World pasan como un suspiro y nos dejan con ganas de más. Ganas que, por otra parte, no sería para nada justo exigirles al quinteto que saciasen, tras todo el trabajo que durante estos cinco años de trabajo tras su anterior A New Beginning. Que le vamos a hacer, somos así, si algo nos gusta, lo devoramos y exigimos más, y más, y más,… Y este Chaos In The World, ya te lo digo yo, está más que apetecible,…
