Por Carlos Citoler
Las deudas se olvidan cuando se liquidan, y aquí va mi pago:
Ihmaele de la Torre a la voz.
Quini Valdivia y Mario Gutiérrez a las guitarras.
Miguel Martínez al bajo.
Jesús Martínez a la batería.
Lolo de la Encarna a guitarra flamenca, diga lo que diga el Maestro.
… y el Copón de Bullas a las colaboraciones,…

Cuarto trabajo de los granadinos, que tras La Reina de las Fatigas, que vio la luz en aquel fatídico marzo de 2020, nos tenían muy abandonados, sobre todo a quienes sobrevivimos de Despeñaperros para arriba y nos alucina y acojona a partes iguales lo que el combo granadino manufactura musicalmente, ya que ni de sus directos podíamos disfrutar.
Ruina, Amor y Navaja son los tres puntos cardinales que han guiado este nuevo trabajo de Fausto Taranto, que sin pedir permiso ni perdón se planta a escasos centímetros de tu cara con «Misa Negra», el tema más oscuro, anti-comercial y desacertado para abrir un álbum en los fast-days que vivimos,… Y el más cojonudo para hacerlo, me atrevería a añadir.
Con las prisas y desasosiego que nos mete Eva Manzano en el cuerpo, apremiándonos a qué hagamos de una vez algo que no tenemos ni puta idea de lo que se trata, con la banda entrando en tropel pasado el ecuador del tema, angustiosos lloros de un recién nacido llenando el ambiente e Ihmaele susurrando oscuras poesías a nuestro oído, percibiendo al resto de la banda agazapados tras un rincón prestos a darte el zarpazo final, tema perfecto para meterlo en un reel, un short, un feel de estos o lo que se lleve ahora y presentar el álbum al público mayoritario,…
Que cabrones estos tíos, da la impresión de que se la suda mucho, pero mucho, lo que tú y yo esperemos de su nuevo trabajo, conscientes de que lo que se llevan entre manos es oro puro, y lo que tú y yo pensemos, es lo de menos.



Y si esperas un desgranar tema a tema de Ruina, Amor y Navaja lo llevas claro, al menos no seré yo quien se meta en ese berenjenal. Ya te hemos señalado los tres puntos cardinales que la banda ha marcado a navaja sobre la ruina de un amor muerto, sigue tu los senderos que «El Color de tu Sangre» te señala, con ese marcado bajo que se clava en tu pecho mientras fraseos a las seis cuerdas se entrelazan con desamores a golpe de rap y mucho resquemor bien canalizado. La dulzura del enamoramiento disuelta a golpe de riff y navajazos verbales.
Tanto «El Color de tu Sangre» como «Caperucita» fueron lanzados como sendos adelantos previos a la salida del disco, y el hecho de que Fausto Taranto los encadene, como inevitablemente llegan unidos el Amor y la Ruina deja bien a las claras que en la vida real, la que queda oculta de reels y publicaciones, no se entienden el uno sin el otro. Musicalmente, un puto cañonazo que en directo tiene que ser uno de los puntos álgidos de su set, siempre que tengas la suerte de vivir de Despeñaderos para abajo,…
Mención aparte es «Peleé«, donde Don Miguel Campello vierte su arte en unas estrofas que hieren, está vez sí, como navas oxidadas por el paso del tiempo, tiempo que nos hace olvidar de donde venimos, de quién venimos, y nos abocan sin remedio al oscuro futuro que nos hemos ganado a pulso por esa falta de memoria. Si el fin de una colaboración es mejorar lo que se tiene, «Peleé» es el perfecto ejemplo de que la unión de talentos suma. Con un final apoteósico, trayéndonos el olor de azahar mientras paseamos por la vieja Mezquita, maldiciendo los tiempos pasados en los que sus vecinos tuvieron el mundo a sus pies, y nosotros éramos mas jóvenes para verlo. Tal vez Peleé sea eso, recordar lo que fuimos, no maldecir lo que habríamos podido ser, sino luchar por lo que otros pueden llegar a ser.
Comentábamos las colaboraciones de lujo de este trabajo, y es que, además de las mencionadas, Lorenzo González y Noni, de la banda Lori Meyers, hacen de las suyas en «Pa tus ojos» ( que quejido, copón, que quejido!!!) y «La Flor Maldita«, respectivamente, este último tema, toda una declaración de desamor en toda regla.
«Los Cobardes» sigue repartiendo leña a diestro y siniestro, y alguno, incluyendo a este humilde junta letras, tendría que revisar la ácida letra más de una vez; no seas capullo y te dejes ahuyentar por ese inicio tecno y esos filtros sobre la inmaculada voz de Ihmaele, yo creo que lo hacen a sabiendas, los cabronazos, las mejores joyas no se encuentran expuestas a la luz del día, hay que escarbar y descubrirlas, y si no me crees, dale un tiento al tremendo solazo que se marcan Quimi y Mario a las guitarras. Y de paso, empápate del placer que «El Asco» destila,..
Convencido, lo hacen para confundir, los pedazo de cabrones,..
Lo dicho, puedes hacerles caso y desechar este Ruina, Amor y Navaja, porque no cuadra como música de fondo en tus reels, o sumergirte en la puta locura y obra de arte que supone está nueva entrega de Fausto Taranto, y empezar a mirar billetes y hotel para cruzar Despeñaperros y disfrutarlo en directo como dios manda.


Tú decides, aunque que te quede claro, a Fausto Taranto les importa una mierda tu decisión,…
#PUTOSAMOS
