Texto, fotos, menciones a filmaffinity y un retraso considerable en sacar la crónica: ElSolodeltransyl
Meando. En ese momento tan incómodo, tuve una conversación express con un desconocido que me contó que era el segundo año que venía al Arcanxo, que había repetido por el cartel y por el «marco incomparable» donde se sitúa el festival. La charla pudo haber terminado con un abrazo, o con un apretón de manos. Pero no nos habíamos lavado las manos.
«El Marco Incomparable»
A Freixa se sitúa a unos veinte minutos andando, o 9 € de taxi del centro de Ponteareas. El marco Incomparable es una playa fluvial, bastante tranquila, y en los aledaños hay tres ó cuatro chiringuitos donde hay desde bebidas sin alcohol (el agua con gas que está tan de moda) cervezas, espirituosos, cócteles y comida. La zona de acampada está muy cerca de esta zona, es gratuita, tiene sombra y dispone de todos los utilitarios para todos aquellos que opten por esta opción al aire libre gallego.

«El cartel: poniéndome (algo) técnico»
Dark Tranquility, Destruction, Venom Inc, Hellripper… eran los grandes alicientes para comprar la entrada del Arcanxo a precio de coña. Poco o nada puedo aportar a los shows de Dark Tranquility y Destruction que no hayáis leído en otras páginas web. Ambos sonaron cojonudos y cumplieron la labor de cabeza de cartel como se esperaba de ellos. Dark Tranquility dedicaron casi la mitad de su setlist en dos discos: Endtime Signals (2025) y Fiction (2007), cayó como esperaba el tema «Punish my Heaven» de The Gallery (1995) que me llevó al salón de casa de mis padres donde escuchaba su música de adolescente. Desde mi punto de vista, Dark Tranquillity, deberían estar en un escalón por encima del que está actualmente, por historia, por bagaje, por profesionalidad y por lo que transmiten sus directos. Destruction fueron una descarga cojonuda de thrash metal. Sonaron de la hostia, e hicieron las delcias del pueblo. Desde el primer tema se metieron al público en el bolsillo, público que lo gozó de cojones, ya que desde el minuto 0 dieron trabajo a los miembros de seguridad, con el clásico crowdsurfing. De lo mejor del festival. Un puñetero trallazo. De Venom Inc, comentaros que la previa fue un puto dolor de cabeza por todas las variantes que hay en Venom (algo parecido a lo que pasa con Rhapsody of Fire, pero sin ser tan desmadrado…creo) El alma Mater de Venom Inc es Demolition Man, que participó en dos discos de Venom, cuando Kronos abandonó la banda por un tiempo… hasta que volvió y mandaron a paseo a Demolition Man y a los dos discos que había grabado con Venom. Y esos dos discos, fueron lo que trajeron al Arcanxo. Me gustó el sonido crudo que tuvieron. Hellripper, oneman band de James McBain, fue la repolla. En marzo de este año salió su último trabajo Coronarch, que acaparó parte del setlist, junto con The Affairs of the Poison (2020) ó Black Arts & Alchemy (2019). Si alguien está a la altura de heredar el trono de los gigantes del black/thrash metal, McBain sin duda está opositando para ello. Él y los maravillosos Deafheaven, que vi en el Sonicblast, festival portugués de stoner que se celebra en Vila Praia de Áncora (eso sería otra crónica, que nunca verá la luz, porque no me da la olla).




Los que crearon controversia fueron los suizos De l´AbîmeNaîtl´Aube. Con un solo disco en el mercado, Rituel: Initiation, se presentaron en el Arcanxo. Yo los disfruté, hasta que llegó un colega, que es un friki y un paco del carallo, y me soltó; «Te molaron esos, ¿no? Pues a mí me parecieron unos Alcest del Hacendado». Por favor, agradezco esta clase de comentarios, porque me hacen gracia, y todos tenemos un hater en nuestro interior. Pero son tóxicos, y no suman. Además de su música, que a mí sí que me gustó, la indumentaria y el aspecto, igual habría que darle una vuelta:todos vestidos de blanco parecían salidos de la serie «La Mesias» de los Javis (sinopsis de FilmAffinity para quién no haya visto la serie: «El vídeo viral de un grupo musical de pop cristiano, compuesto por varias hermanas, impacta en la vida de Enric, un hombre atormentado por una infancia marcada por el fanatismo religioso y el yugo de una madre con delirios mesiánicos»). Anzv, banda que descubrí en Barroselas este año, me encantaron. A pesar de que esta vez tocaron a la luz del día, su presencia encima del escenario y la puesta en escena no dejó indiferente a nadie. Gustaron mucho. No dejéis de escuchar sus discos Kur y Gallas. Me lo agradeceréis. Nacidos en 2021 en Catalunya, Savaged tocan hard/heavy y fueron los segundos en la segunda jornada en A Freixa. Grupo rodado y con tablas. Old school, con una estética muy de los 80, pero que saben bien lo que hacen. Impecables. No me extrañaría que Savaged fueran fans de los germano-holandeses Picture. Formados a finales de los 70, tomaron como influencias a Uriah Heep, Deep Purple y a Motörhead. Y en los ´80 abrieron para Rose Tattoo, Ted Nugent, Saxon y ACDC. Casi nada al aparato. En 1982 sacan Diamond Dreamer, su mejor disco. Tiene mérito que una banda que ha tenido sus idas y venidas en cuanto a largos parones de inactividad siga mostrando esas ganas por tocar en directo. Evidentemente tienen una edad, y no son Iron Maiden que están constantemente de gira. Lo que si me llegó fue ese disfrute encima del escenario. Ese placer por tocar, como en cada riff, en cada solo la sonrisa se les dibujaba en la cara, y les sacaba veinte años de encima. Muchos quisiéramos a los 70 años estar encima de un escenario, tocando en un festival extranjero y tener al público tan metido en el bolo. Unos grandes, que volverán a tierras gallegas el próximo viernes 18 de septiembre en el marco del XXXIII Revoltallo Fest.



“El Cartel II: las jaimitadas y anécdotas del Solo”
«Solo, tío, no has visto nada de este grupo y acaban de sonar de la hostia. Como cantaba el puto calvo. Te pasaste todo el concierto hablando con ese pavo. ¿Quién era ese tío?». Esta fue la reprimenda que recibí de un par de colegas de toda la vida, pero os pondré en situación. El grupo que sonó de la hostia, donde canta de cojones un puto calvo es Induction. Banda de power metal, liderada por el hijo de Kai Hansen, que volverán a estar por nuestro país en septiembre, hecho que ya conocía mientras hablaba con «ese pavo». La conversación surgió de manera natural, en el tiempo entre bandas, y se prorrogó porque tanto Pablo, «ese pavo», y yo estábamos recibiendo feedback el uno del otro. Pablo es bajista en la banda de Groove metal Congrio, y hace nada acaban de publicar su primer disco. Sin entrar mucho en detalle de la conversación, eso queda entre Pablo y yo, destacaré la importancia que tiene el que una banda sea un equipo, donde todos vayan a una y remen en la misma dirección, sin luchas de egos y predomine, además de hacer buena música, el buen rollo y el respeto. Y eso Congrio lo tienen. «A ver, a ver, a ver. Solo, ¿qué coño me estás contando de Congrio, si no estaban en el cartel?». Correcto, ¿pero quién no os dice que Congrio estén para el año que viene abriendo el Arcanxo, se me ocurre? Los que sí abrieron el festival fueron Titano, comandados por Triple M, con el que compartí un viaje de vuelta desde un garito llamado «Nube Negra» hacia Ponteareas. Eran las 7 de la mañana del domingo, asomaban los primeros rayos de sol, y nos ofrecía a R y Quinti de Schwarzenegger (otra buena banda que puede ser carne de Arcanxo) y a mí, ir con él y sus colegas a tomar unos callos a hora tan tempranera. He de decir que valoré la propuesta, pero la deseché, por la más que probable acidez y porque nos quedaban 5h para que nos echarán del alojamiento en el que nos hospedábamos. Dicho esto que nada aporta musicalmente, pero sé que os hace gracia, Titano dieron el pistoletazo de salida del festival en la tarde del viernes, mientras la gente estaba llegando y nos estaban pulserando. Comentar que en este aspecto, la organización fue lo bastante rápida y eficiente. Es cierto que se produjo una pequeña cola evidente, pero que no llevó más de unos minutos de espera. Cola desde la que se podía ver y escuchar el concierto de Titano. No contaron con el mejor de los sonidos, tema viento, primera hora, y demás, pero sí que tienen una propuesta que a mí me gusta. Han sacado EP hace nada y en otoño van a hacer gira por Polonia. Ojalá les vaya muy bien por allí, y que Triple M con sus guturales y sus gritos sin micro (cuando hace esto me flipa) y el resto de Titano con «Apex» consigan abrír alguna que otra puerta que les lleve a otros territorios, ya sean nacionales como europeos. Los siguientes serían los suecos Sarcator. Me aposté un chupito con la peña que no los conocía comentando que les iban a molar. Cuando terminaron,hubo división de opiniones y tuve que pagar dos. Pero a estos suecos están sobrados, en el buen sentido de la palabra, de actitud y de influencias del thrash metal de los 80-90. No les acompañó el sonido, ni la brisa, ni quizás la hora. Seguramente si hubieran tocado con el sol ya puesto habrían lucido más y yo no tendría que haber pagado chupito ninguno. De todas formas, me parecen un soplo de aire fresco, primero por la juventud y por la propuesta, que siendo del thrash/death oldschool me parecen de lo más interesante. Bandaza que está en pleno subidón, y desde su creación en 2018, ya cuentan con 3 LP´s y 2 EP´s. Yo no los pienso perder de vista. La jornada del sábado la abrirían los portugueses Chaos Addiction. Entran en este apartado de jaimitadas, porque cometí el error de novato, novatísimo diría yo, de olvidarme la batería de la cámara en el alojamiento. Muerto de la vergüenza le comenté la jugada a Seva Figueirido, que tuvo el detalle de acercarme hasta Ponteareas, y así safarme la carrera de un taxi. Para cuando volví al festival, la zona de foso ya estaba cerrada, así que no pude tomar fotos de los Chaos Addiction. En cuanto a su propuesta, ya la conocía de verlos en el Transyl. En el Arcanxo, presentaron su primer trabajo Kintsugi que salió en marzo de este año. Con un estilo groove metal, tienen poderío y presencia encima del escenario.

“Entono el mea culpa con Endernity, Wolfheart y Raze”
No voy a hacer trampas al solitario, valga la redundancia. El haber ido acreditado como fotógrafo y como redactor ha hecho que esta crónica se haya retrasado tanto. No soy fotógrafo (por el momento…nunca diré este chupito no lo beberé) y editar las fotos me lleva un mundo. Mi personaje que empieza a ser más público, (por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa) de lo que debiera, hizo que durante gran parte del III Arcanxo Fest haya hecho también de relaciones públicas. Hace unos días estuve contando los miembros de grupos de la zona de Galicia que acudieron al Arcanxo como espectadores y me salieron las siguientes bandas: Calostro; Schwarzenegger; Kuma; Congrio; Ardora; Kuna de Odio; Infrahumano; Titano (sí, ya sé que estaban en el cartel); Atávico; Mileth; Strikeback; Lucifernaga; Mano de Piedra (con este tengo dudas); Cochambre; Raze (sí, también estaban en el cartel); Strikeback; Dioivo; Demencia Sonora… Hasta dieciocho (18) bandas de Galicia que yo haya localizado. De esas 18 tengo relación cercana con 7. Y era imposible no comentar la jugada con alguno de ellos. Ya os conté lo que me pasó con Induction, mientras hablaba con “ese pavo” de Congrio. Con Endernity el primer día, así como con Wolfheart y Raze, me pasó algo parecido. Cubrí la zona de foso de los tres. Pero las horas, y el cansancio pasaron factura. De Endernity comentar que hiceron las delicias de los fans de Pantera y de Metallica, tras el concierto de Dark Tranquillity. Para el año estarán en A Freixa, al parecer, tocando temas propios. Bienvenidos sean, porque Endernity tienen dos álbumes de estudio que bien merecen ser escuchados en directo: Disrupted Innocence (2021) y Flesh and Bone of Humanity (2026). En cuanto a Wolfheart, iba preavisado por parte de la peña de ITP promotions que son una bandaza, pero tocaron después de Destruction y de Venom Inc, mi cuerpo y mi estómago pedían papas, así que después de los tres temas de rigor en el foso, me fui a cenar, escuchándolos de fondo. Por último, me perdí gran parte de Raze (mil disculpas a Maca, Liber y compañía). Banda de thrash metal del norte de Galicia que tienen en su haber los siguientes trabajos Mankind´s Heritage (2015) y tres EP´s: Man vs Machine (2011), Grave for the weak (2020) y So Mad (2025). Comentaba en la previa esto sobre ellos: “Con unas tablas y un directo poderoso, para quien no los conozca serán toda una revelación”. Los he visto dos o tres veces en sala y tienen un directo poderoso. Además que uno de los guitarras, no podía no mencionarlo, Liber, es también cantante de Strikeback, banda que hace un año y pico se ha tomado un parón, y que estoy deseando que, cuando las lesiones lo permitan, vuelvan a las tablas.
“¿Y porqué, Solo, hijo de la gran puta, te perdiste el concierto de Raze, a partir de la cuarta canción?”. Porque a partir del cuarto tema de Raze, me puse a hablar con una persona que trabaja en We Play Metal. No diré su nombre, para no ruborizarlo. Lo llamaremos “Fuckthesun”. Para quién no lo sepa We Play Metal es una marca de ropa y detrás están los organizadores y “o persoal” del Arcanxo. Tanto él, como el resto de miembros de We Play Metal se recorren festivales de toda Europa, para, y esto es opinión mía, precisamente el Arcanxo pueda tener lugar. Por eso es tan importante apoyar este tipo de iniciativas independientes, comprando las entradas desde la salida de las mismas, el merchandising del festival, es una de las maneras de que propuestas como el Arcanxo, con un cartel de carallo, vayan año a año creciendo y que dentro de 7 años estemos celebrando la X edición. A “Fuckthesun” lo estuve interrogando sobre los mejores festivales en los que había estado currando (porque a esos festivales van a currar) y juraría que el que más le gusta es el Alcatraz Fest en Belgica. Y es pateándose media Europa como beben de toda esa información que les entra por los ojos, y la trasladan a Ponteareas.




«Persoal»
Mucho odio el anglicismo «Staff» que veo en las camisetas de miembros de la organización de festivales y otro tipo de eventos. Por eso ver a los muchach@s de la barra con la camiseta del festival y en la espalda de la camiseta leer el sustantivo “PERSOAL” (personal, para los de Ponferrada para abajo) me pareció un acierto por parte de la organización. Organización que no paró de currar en todo el fin de semana. Los que no estaban en la barra, estaban haciendo la cena para la peña (ese bocadillo de pechuga de pollo con queso) estaban vendiendo camisetas, o estaban en el escenario controlando lo que fuera menester. Todos estos detalles parecen nimiedades, pero no lo son. Suman, lo hacen más cercano a la gente y le dan un aire de “familiaridad” y sobre todo lo distinguen y le dan personalidad al festival.
Festival en el que terminé afónico. Por todo lo expuesto. Porque por un lado estuve haciendo mi labor de redactor y fotógrafo para este medio, al que le agradezco la paciencia y no ponerme deadlines para la entrega de esta crónica, y por otro estuve haciendo trabajo de campo, de relaciones públicas, con el personal allí congregado. Relaciones públicas, que llegaron hasta el punto de ponerme a hablar con un tío de Madrid, sobre el cartel y las bondades de la zona. Relaciones públicas mientras estábamos meando.
