Texto Kikemaiden .
Fotos Mr. Teikmisun y Kikemaiden .
He dejado pasar unos días para empezar a darle forma, como viene siendo habitual, al artículo que dedico al Leyendas del Rock cada año. Quería incluso dejar pasar más tiempo para intentar ser lo más objetivo posible en todos los aspectos, pero como creo que al final cada uno tiene sus vivencias y lo que yo quiero dar visibilidad no es a una crónica aséptica y lo más banal posible, es una tontería dejar pasar más tiempo del que debería. Por tanto, lo que tenéis aquí vuelve a ser un artículo muy subjetivo y personal que lo más seguro esté a las antipodas de la mayoría de referencias que habréis leido estos días, y que a mí, sin ser maleducado, me la sudan bastante. Y no porque creo que no se deban leer por su calidad u objetividad, más bien al contrario, quizás son más objetivos que servidor, y por supuesto mejores escritores, pero mi punto de vista no depende de quedar bien con nadie, ni con las bandas, a las cuáles creo que nos toman el pelo gran parte de ellas y ni de los promotores y organizaciones, al no depender de absolutamente nada de lo que tenga que ver con el festival en este caso y un posible pase de prensa futuro.
Nada menos que 20 años tiene el festival al que tanto cariño le tengo. Ya sabemos que las ediciones del 2020 y 21 no se celebraron por el COVID, por tanto 18 ediciones divididas en; tres ediciones en el Puerto de Mazarrón (2006-2008), dos en San Javier (2009-2010), dos en Beniel (2011-2012) y las diez que llevamos en Villena (2013-2026). Siendo esta última por lo que parece, la más multitudinaria de las realizadas llegando a tener una media diaria de 15000 personas y un global que ha superado las 60000 los cuatro días. Aquí tengo mis dudas sobre si es la que más público ha tenido, porque la edición del 15 aniversario creo que tuvo cifras más altas por lo menos en algunos días en concreto. Puede que en la segunda parte del artículo confirme estos datos.
En lo primero que voy a incidir y remarcar bastante es en la mejora que ha tenido este año el recinto, sin haber sido algo radical, ha sido suficiente unos pequeños cambios que han mejorado mucho el funcionamiento del festival, y es algo que hay que destacar y mucho.
Sabemos que el Leyendas es un festival que va a la zaga en algunos aspectos evolutivos respecto a por ejemplo el Resu. Su funcionamiento siempre se ha basado en aguantar el sistema clásico lo máximo posible, ya sea en su venta de entradas o el consumo dentro del festival, incluso en modernizar el cartel y sus bandas, algo que a mí me ha resultado más un atractivo que un problema, pero este año se ha puesto en funcionamiento el pago por pulsera y ha sido algo que ha mejorado mucho el dinamismo del funcionamiento, apoyado por un aumento de personal en todas las zonas, desde el ingreso de pasta en la pulsera hasta el consumo en barra. Y en el cartel ya sabemos las críticas que se están llevando en los últimos años por empezar a dar oportunidad a grupos de estilos más actuales y formaciones más jóvenes.
Pero la gran mejora y para mí, la más evidente, han sido los cambios en el recinto. Se ha subido el mercadillo al lado del escenario pequeño (New Rock), dando una exclusividad al que quiere realmente comprar en las tiendas y no estar ahí mientras están tocando las bandas en los escenarios grandes, que es donde han estado siempre, a parte de más amplitud. Este cambio ha hecho que en su lugar se haya puesto otra barra y se haya mejorado la grada, siendo este año con sombra, que debido a la situación geoestratégica de los escenarios y la montaña que queda a la derecha, dota al recinto de sombra muy pronto. A esto añádele que a la mínima, suele hacer una brisa que refresca lo suficiente para que estar viendo una banda no supoga un problema en sus primeras horas (16:50 hasta las 19:00).
Otra mejora han sido los aseos, aumentando cantidad y teniendo la posibilidad de utilizar los de lux, algo que ha mucha gente le viene que ni al pelo aunque tengas que pagar algo. Este asunto ha sido de los más criticados en las últimas ediciones y la organización parece que se ha puesto las pilas.
Todo esto junto a las características que ya tenía el festival como poder entrar comida, la posibilidad de tener agua potable y que sea un poco más barato que otros festivales, hace que el Leyendas siga siendo para mí, el mejor y más accesible de los considerados grandes de España. Y más si se es una familia y tienes que ir con niños detrás, aquí creo que el Leyendas no tiene comparación. Dejo a parte a los que están en evolución y son relativamente jóvenes como el Z live.
Como algo negativo, dejo una tontería pero que a mí me parece innecesaria, y es el cambio de nombre de los dos escenarios principales. Han dejado de llamarse Jesús De la Rosa Stage y Azucena Stage para cambiar por Dave Mustaine y Doro. Sinceramente, no sé donde estaba la necesidad de ese cambio, siempre pensaré que los músicos nacionales merecen más ese homenaje y más viendo, que a los dos que les han puesto aún están vivos. Quizás DIO o Ozzy e incluso cualquier otro nacional hubiera visto más motivos , a no ser…que haya algo detrás para el futuro y que vaya con los intereses de los organizadores del festival. Que creo puede haber algo, de momento DORO al año que viene la tenemos en Villena…

En cuanto al cartel de este año, desde un punto de vista general, había un giro hacia grupos bastante enfocados al Metalcore o Death melódico, salpicado con bastante folk nacional e internacional , el grupo extraño que suele venir de tintes tribales, y una gran amalgama de distinta calaña de Heavy y Rock dejando de lado al Thrash, con poca oferta y olvidando el Black en comparación a otros años. Desde mi punto de vista, era de los años menos interesantes y atractivos, pero que a la vez me importaba poco y estaba dispuesto a dejarme sorprender por la banda más inesperada posible.


Este año contaba con el gran aliciente de tener en mi pueblo a Javier Herrera, compañero en REA en los programas de los Tres valientes y un mequetrefe, y que ha participado en algún que otro monográfico. Y cómo es un brasas y quiere estar casi desde el primer minuto en primera fila, pues pronto el primer día fuimos a ponernos la pulsera y dar inicio al festival, llegando a las 16:30 al recinto con el sol al frente dandonos la bienvenida y la zona del parking, que es un secarral inmenso augurando que los primeros momentos iban a ser duros…algo que al entrar tras la puesta de la pulsera en taquillas y la consiguiente revisión de mochila y tocada de huevos por los que te registran, cambia el aspecto a una especie de oasis donde el visitante pronto calma su sed y aclimata su cuerpo a las condiciones más adecuadas para disfrutar de cuatro días de leyenda!!!
Primer día. (Miércoles 5)
Tailgunner.


Iniciamos la andadura metalica con los jovenzuelos de Tailgunner, banda que está dando que hablar por distintos motivos, tanto musicales como extramusicales. Nosotros nos encargaremos de la musical, y pareciendome los británicos una banda adecuada para abrir con su heavy de tintes clásicos salpicados con algún toque power, me parecieron una banda excesivamente cliche, con poco gancho siendo una mezcla de unos Hammerfall y los Maiden. Demasiada posturita, coreografías muy vistas y temas que no me aportaron nada que no superaren lo hecho en estudio. Si en disco me dan igual, aquí pasó lo mismo. A pesar de mi opinión, la gente que estuvo allí disfrutó bastante y a pesar de ser la primera banda hubo bastante gente.


Killus.


Rápidamente subimos al New Rock stage a ver a los villarrealenses (Castellón) Killus, bandaza de metal industrial que está haciendo una gira internacional, que seguira a finales de agosto y septiembre por parte de Europa y que está dejando el nombre de España en este estilo en niveles muy altos. No defraudaron en absoluto, y estuvieron pletóricos, muy potentes y con un frontman brutal. No hace falta mucho para demostrar la valía de una banda, y estos tipos se lo montaron de escandalo a base de no parar en el escenario y temas muy directos y potentes. Lo mejor del primer día.
Orbit Cultur.


Bajamos en acabar Killus a ver a Orbit Cultur, acudí más por curiosidad que realmente por ganas, y aunque su escenario, con unos telones monocromo espectaculares que me impactaron, musicalmente no me terminaron de convencer, demasiado estáticos. Objetivamente sonaron cojonudos, y la peña se lo pasó de escandalo. Para mí, uno más.

B.L.S

Terminado Orbit Cultur, salía tras una espera bastante espaciada uno de los reclamos del festival, nada menos que Black Label Society del señor Zack Wilde. La verdad que de nuevo un gran sonido y una banda con muchas ganas, se comieron el escenario. Como a mí, ni me gusta el estilo de la banda, ni la voz de Zack, pues solo estuve aguantando la hora que duró por puro trámite, y creo que los últimos 20 minutos que empezaron a hacer monadas tocando sólos sin parar por la espalda, de derecha, por la izquierda y demás, se me hizo enterna y aburrida. Eso no quita que la gente se lo pasará pipa y nos demostrara que esta edición iba a tener una afluencia de público mayor de la habitual, con Zack el recinto estaba a tope consiguiendo superar las 15000 personas.


Savatage.


Tras Zack y cia. llegaba otro de los grupos ansiados. Savatage que tras la reunión organizada por Jon Oliva aunque no participe, no paran de hacer conciertos en los últimos años por Europa, se plantaban en el Leyendas con la admiración de la gente que venía a verlos desde todas las partes de España. Me pareció un buen concierto, con un Chris Caffery muy activo y siendo el alma de la banda, Zackary Stevens en la voz que dió lo que tiene y puede, que es lo justo, y un Johnny Lee Middleton al bajo y Jeff Plate a la batería bastante bien. Me dejo a Al Pitrelli a parte porque me pareció que estuvo muy apático y casi desaparecido, estando muy serio todo el bolo dedicándose solo a tocar las rítmicas, cayendo el peso de casi todo en Caffery. Desde el punto de vista de un tipo que no es seguidor de la banda, diría que la gente salió muy satisfecha del bolo y según comentarios de por ejemplo Javier Herrera, fanático de la banda, no fue su mejor concierto de los que ha visto, pero estuvieron a la altura. Para servidor, demasiado tema opera rock al inicio, siendo muchos medios tiempos, algún momento bastante melancólico como cuando recuerdan a Criss Oliva o canta en pantalla Jon a medias con Zack, y mejoran al tocar los temas más potentes de su primera etapa. No quedará en mi memoria pero en la gente que conozco como Fali Navarro (Colaborador de REA) salieron satisfechos ante lo que mostraron en el escenario del Leyendas.



Slaughter to Prevail .

Llegaban Slaughter to Prevail al Leyendas como uno de esos grupos que están haciendo rejuvenecer al festival y a la escena. Estos tipos que son de distintos lugares del mundo como Rusia, los USA o Inglaterra, están siendo toda una revelación en el mundo Metalcore extremo. Sin embargo, su potencia desmedida, sus temas tan a piñón y poco variados y una puesta en escena impactante en su indumentaria pero con unos músicos que apenas se mueven, hicieron que dejaran de interesarme a los 20 minutos, pareciéndome el bolo eterno, pesado e insoportable. Pero aquí recuerdo que es opinión mía. A la peña parece ser que a la mayoría les gusto y compraron la propuesta de la banda.
Sepultura.


Para nosotros el primer día acababa con Sepultura, y la verdad, los esperaba con ganas. En parte por ser una despedida, y también porque pensaba que el repertorio sería bastante especial, y aunque repasaron gran parte de su discografía de forma que empezaban con su etapa más moderna para ir retrocediendo en el tiempo, se me hizo poco interesante y un poco pesado, sólo siendo a partir de la llegada de «Chaos AD» y «Territory» cuando mejoraron mi interes. Al final un concierto muy plano, poco dinámico y un poco triste para la banda que ha sido. Incluso la despedida me pareció fría y distante para lo que significaba este concierto para el público del Leyendas y a la vez Español.
Segundo día. (Jueves 6).
Creeper.


Llegaba el segundo día, y lo hacia con los vampiros ingleses Creeper bien tempranito. Banda que se está reivindicando últimamente dentro del movimiento Hardrockero/punk siniestro, y que para mi gusto, en disco suenan exageradamente comerciales y suaves. Por suerte, en directo ofrecieron algo más de garra y pudimos disfrutar a pleno sol, aunque la sombra del escenario nos protegia a los cientos que estábamos allí, de un buen concierto. Encabezados por Will Gould a las voces que puntualmente cedia ese rol a la teclista Hannah Greenwood, fueron capaces de entretenernos los 50 minutos que duró su set, con temas de distinto pelaje que van desde el punk al hard rock más oscuro. Empezaba bastante bien el segundo día.
Mushroomhead.

Nos quedamos un rato a ver a los enmascarados numetaleros Mushromhead a ver que tal se defendían con un estilo que no me gusta nada, pero a veces nunca sabes. Rápidamente dejó de interesarme, tuvieron uno de los peores sonidos del festival, quedando muy deslucido por un sonido poco potente y vacio, que ni siquiera sus cuatro cantantes que iban alternando los temas, los dobles timbales y sus disfraces fueron capaces de solucionar en el rato que estuvimos delante de ellos.
Aneuma.


Aneuma era una de las formaciones que más ganas tenía de ver. Y es que estos asturianos encabezados por la fantástica vocalista Laura son habituales en los magazine que hacemos en REA y sabemos de la calidad que atesoran. El escenario New Rock creo que no es el adecuado para esta banda, se les quedó pequeño bastante pronto teniendo casi un lleno total. Sonido regular, que es normal en este escenario y que deslució el poder de Aneuma no pudiendo disfrutar de los detalles que suelen tener en su discos en el aspecto melódico. Colaboró Hynphernia de Death & Legacy para darle un rato de pelea vocal a Laura. Muy buen bolo con una de las mejores voces de nuestra escena que esperemos sigan en ascenso.
Dark Tranquility.


Bajamos con «tranquilidad» para colocarnos bien de situación y ver a los magníficos Dark Tranquility. Los suecos son una de las bandas que más ganas tenía de ver, y a pesar que llevo años no escuchando su material, es en momentos como este festival el que a veces te hace recuperar las ganas de escuchar de nuevo e interesarte por todo lo que están haciendo. No estuvieron mal, pero tampoco me pareció un bolo fantástico. Muy plano, con un Stanne a las voces muy risueño pero que no es un fuera de serie, no me transmitió nada especial, algo que me pasó con su compañero de escena en la otra banda sueca y que ya contaré. Una hora disfrutable pero muy plana con pocos momentos que fueran memorables. Un poco decepcionado con esta banda.
Injector.

Casi apunto de acabar los suecos decidimos acudir a ver la última parte del set de los cartagineses Injector. De nuevo bastante lleno el escenario New Rock donde pudimos ver a una banda con ganas y que demostraron que en el escenario ganan muchos puntos y son una gran banda, sonando mucho más potentes que en sus trabajos de estudio. Muy dinámicos, moviéndose sin parar y con unos temas que suenan cañon aunque sigo pensando que a esta banda le falta un poco más de gancho en sus composiciones para darle algo más de punch y ganarse a más público. Lo que vimos me gustó mucho.
Godsmack.

Habia que cenar, y lo hicimos viendo en la distancia a los Godsmack. Estos norteamericanos no me gustaron mucho y es que si su estilo dentro del rock alternativo con toques Hardrockeros , grunge y blues , no me hace gracia, todavía me hizo menos cuando su cantante a la media hora no podía con su alma y su voz. Poco más que decir de Godsmack que contó con mucho público de apoyo que pareció quedar contento. Y es algo que me llama la atención durante todo el festival, con qué poco la gente se queda satisfecha… siempre que sea una banda de renombre…a los que tienen menos tirón se les machaca a la mínima.
Arch Enemy


Y llegaban los Arch Enemy con su flamante y nueva cantante Laura Hart. Cantante que está con Once Human y Divine Heresy, y que ha colaborado con Kamelot en los últimos años, siendo para mí un fichajazo espectacular. Creo que hacía tiempo que Alissa estaba en otros mundos y me parecía que tenía los días contados en la banda de Ammot. Buen bolo, con una Laura que de nuevo trae el estilo más salvaje de lo que fue la etapa de Angela Gossow y deja de lado a la frontwoman de posturitas y fotos para la galería. A pesar de esto, tampoco me pareció un show para enmarcar, y tengo la sensación, no sólo con Arch Enemy sino en muchas otras bandas, de estar viendo siempre lo mismo, y que me cansa mucho y a la media hora estoy deseando que acabe ya… será problema mío, porue Javier estaba más que contento!!!


Terminaba el día para mis compañeros y yo, que decidíamos replegar velas y volver a casa para descansar. No nos interesaba mucho más del día, aunque me supo mal perderme a Bolu2death que actuaban en la New Rock, pero el cuerpo no estaba para mucho más y superamos los 50 tacos, algo que se lleva en la mochila del cuerpo y que con el paso de las horas, se nota.
Continuará…
