Crónica LEYENDAS DEL ROCK 2026. (Segunda parte)

Texto Kikemaiden.

Fotos Mr. Teikmisun y Kikemaiden.

Entramos en el ecuador del festival, y encaramos la segunda parte de esta crónica que nos llevará posiblemente, a los momentos más deseados de mucha gente que se acercó al Leyendas. En los dos días anteriores habían bandas que tenían mucha preferencia en el público como los norteamericanos Savatage, los multinacionales Slaughter to Prevail o los suecos Dark Tranquility, pero gran parte del pastel se centraba en está segunda mitad del festival.

Tercer día. (Viernes 7).

Chez Kane.

No era yo muy propenso a ver a la nueva sensación del hard rock melódico Chez Kane, pero de nuevo Javi Herrera me arrastró a llegar pronto al recinto y «disfrutar» de la jovenzuela inglesa que con toda la ilusión del mundo saltó al escenario Doro con bastante público en frente. Yo la ví tranquilamente desde la grada en sombra, y sólo puedo decir que la banda y ella dieron todo lo que pudieron dentro del horario y sus posibilidades por el estilo que practican.

Future Palace.

Future Palace nos sorprendió … para mal. No tenía ni idea de quienes eran, y cuando vimos salir a solo tres miembros de los cuales había un batería, un guitarra y la cantante, nos quedamos con la sensación de que faltaba media banda y todo, a pesar de que hay muchas bandas que trabajan con este tipo de formación e incluso menor. A la vez, Future Palace venían con un éxito conseguido en Alemania inesperado, que les está dando unas reseñas por parte de la prensa de aquél país aupandoles muy alto en las listas de ventas. Sin embargo, yo estuve todo el rato pensando que el escenario estaba vacío y le faltaba presencia a sus miembros, el guitarra Manuel Kohlert apenas se movía de su zona, el batería Johannes Früchtenicht quedaba muy atrás, mientras Maria Lessing como frontwoman no llegaba a completar la falta de espacio que no ocupaban sus compañeros, a pesar de sus intentos de no parar quieta mientras mezcla voces desgarradoras y melódicas. Un quiero y no puedo que no le quita mérito a lo que están consiguiendo en el mercado germano.

The Baboon show.

Lo de The Baboon show fue espectacular. Ya me avisó el sr. Herrera que lo ibamos a pasar bien…pero no tan bien!!! Su hardrockpunkmacarra es ideal para el directo, y si en estudio son grupos que a mí ni fu ni fa, en directo es la mejor medicina para momentos de aburrimiento o desidia. Y si encima, cuentan con una lider que es un auténtico torbellino, The Baboon show son perfectos.

Cecilia Boström hizo todo lo posible y lo imposible por entretener al público, su voz rota es perfecta para el grupo, y sus movimientos entre atléticos y espasmodicos hacen enloquecer a cualquiera que se acerque a ver que se cuecen estos locos. Mientras ella se acerca a las vallas, se tira a la gente o se queda en medio del tumulto mientras la gente canta alrededor de ella en uno de los momentos culmen del concierto y del festival. Niclas Svensson a la batería tiene su momento de gloria y es presentado mientras hace un bailecito muy «sensual». Frida Ståhl al bajo es un buen elemento en el escenario, siempre sonriendo y sin parar quieta, además que se le ve disfrutar de lo lindo, mientras Simon Dahlberg a la guitarra y apoyo vocal, es perfecto supliendo por momentos a Cecilia y cogiendo su rol en los descansos mínimos que tiene la cantante. Tocaron como no, su clásico «Radio rebelde» pero no hacia falta. En resumidas cuentas, un concierto brutal!!!

Saratoga.

Saratoga fue una de las bandas que en su día disfruté de ellos y mucho, hoy en día, no puedo con ellos. Los motivos, serían para discutir. Para no hacer sangre voy directo al grano y siendo objetivo, estuvieron como siempre, potentes, con un gran ritmo y un Tete Novoa mostrando sus dotes vocales, escénicos y físicos. Presentaron su nuevo guitarrista Charlie Parra de origen Peruano que cumplió con creces. Su gente fiel no les falló, y auparon a Nico y su banda hasta el último minuto mientras yo y mis compañeros los veíamos de lejos, comiendonos el bocadillo que tocaba para seguir alimentandonos y resistir el tiempo que nos quedaba tarde noche.

Stratovarius

Es curioso lo de Stratovarius, cualquier otro año habrían aparecido en un lugar más bajo del cartel, pero como vienen con un set list basado en sus grandes obras de los 90, pues se les sube más arriba sin un motivo realmente de peso. Que decir de una banda mil veces vista pero solvente, pues poco que no se sepa, lo único es que Timo Kotipelko está al límite y apenas llega a la mayoría de tonos que requieren los temas, desluciendo bastante el repertorio, pero que no es suficiente para que los fans de la banda pierdan la fe en ellos y les sigan y canten los temas como en sus mejores tiempos. Para mí, un puro trámite.

In Flames

In Flames llegaban por primera vez al Leyendas por la puerta grande, y las ganas que había de verlos se notaban. El recinto estaba hasta los topes y con poco, los suecos se ganaron el favor del público. Temas de todas sus epocas y un escenario bastante llamativo hizo las delicias del Leyendas en sus 90 minutos de duración. Sin embargo, para mí, y vuelvo a repetir, es muy personal y subjetivo, me pareció un directo muy plano y con un Anders Fridén y su gorrita para atrás en plan modernete muy estático, y aunque se comunicaba con el público no podía quitarme la sensación de frialdad. Ni siquiera uno de mis guitarristas favoritos como es Chris Broderick logró sacarme del letargo sueco. Un poco decepcionantes para ser los cabezas de cartel de este día.

Saurom

Saurom tienen el peligro de convertirse en los Warcry del Leyendas, poco les falta para alcanzar la cantidad de veces que han aparecido en el festival, pero como los asturianos siguen viniendo, pues los de Cadiz lo tiene difícil de alcanzar. Con esto, que para mí es un punto en contra, nunca ha sido suficiente para que Saurom decepcione. Y esta vez, sin llegar a la altura de otras veces, fue suficiente con todos los coros y colaboradores que llevaron, para hacer un concierto muy entretenido y con un sonido atronador. El cartel de colaboradores fue de auténtico infarto con los habituales Isra Ramos y Jorge Berceo junto a Elizabeth Amoedo y José Mancheño, siempre supervisado por Luis Franco, el gran frontman de Saurom. Malabares, teatrillos, fuegos artificiales , humo, confeti… y un sinfín de detalles que hacen de esta banda algo único y que creo, no les pone límite en su crecimiento en éxito, con un Narci Lara, auténtico creador de este milagro, discreto a la parte derecha del escenario, tocando distintos instrumentos y disfrutando de en lo que se está convirtiendo su criatura. Si has visto a Saurom alguna vez, sabes de lo que hablamos, si nunca los has visto, son de los que hay que ver una vez en la vida aunque no te guste su música. Imprescindibles¡¡¡

Así acababa un buen día, agotados y siendo el día que más tarde volvíamos a casa, en este caso hotel, a reponer pilas para encarar el último día del festival.

Cuarto día (Sábado 8).

El sabado empezó recuperando fuerzas y renovando nuestros cuerpos en el paraje del Pou clar en Ontinyent. Espectacular lugar donde el agua nace helada y que cuando entras por primera vez, te sientes morir, una vez pasado el primer impacto, el cuerpo empieza a bombear la sangre rápidamente para que la piel comience a coger temperatura y caiga en una relajación ideal para sentirte con fuerzas renovadas y encarar un día que se preveía por lo menos interesante para mi en un par de bandas, y con grandes interrogantes con el resto. Tras comer con los amigos nos fuimos rápido porque como todos los días, Javier Herrera no quería perderse el inicio de una de las primeras bandas en tomar uno de los escenarios… mientras aparqué el coche, Javier como un niño que tiene miedo a perder su regalo de cumpleaños, subió como Ben Johson dopado la cuesta del parking hasta el escenario New Rock a ver a los gallegos Death & Legacy, mientras mis compañeros y yo le perdíamos de vista, dejando un ligero rastro de polvo como si en el lejano oeste estuvieramos hace poco más de un siglo.

Death & Legacy .

Otra buena banda nacional que hacía aparición en un escenario y una hora que creo no merecen, pero así es el negocio rockero. Hynphernia estuvo genial, poderosa y comandando una banda que creo tiene un buen presente, y un futuro esperanzador. Siempre hablando del aspecto musical y no económico o exitoso. Sonaron bastante bien con su Death melódico y nos dejaron contentos para las horas que eran. Lograron que el escenario New Rock estuviera bastante lleno para la hora que era y el calor que hacía, siendo bastante bochornoso y pesado.

Eihwar

Había curiosidad por ver al combo francés, que venía a traer la parte exótica al Leyendas con su música étnica tribal que aunque en parte, tiene poco que ver con nuestra escena, en los últimos años cada vez más gente la consume y hace que este tipo de grupos acudan más a los festivales, y aquí da igual que sean grandes o pequeños, el Wacken o el Hellfest no tiemblan a la hora de dar la oportunidad a grupos como Eihwar o anteriormente en el lado electrónico y más moderno como Igorrr, Oxxo Xoox, Ruby My Dear o Whourkr.

En el caso de los franceses, los primeros minutos me parecieron intersantes y mantuvieron mi curiosidad, sólo dos musicos donde Mark se esconde tras su máscara y vestimenta primitiva llevando las riendas musicales con su ordenador y timbales, mientras la espectacular Asrunn toca y se mueve como un animal por todo el escenario de forma exótica. 15 minutos duró mi emoción que ni siquiera los movimientos sensuales y eterea voz de Asrunn logró hacer que me quedara un rato más. Me gusta que los festivales tomen sus riesgos, pero da para lo que da.

Deicide.

Ya os digo que quizás estáis ante la crónica más subjetiva y menos entendible de las que hayáis podido leer, pero sintiéndolo mucho…o no, que cojones¡¡¡ Ha sido mi vivencia. Tras dejar Eihwar fuimos un rato al mercadillo mientras de fondo Fallen at Dawn tocaban en el escenario New Rock, y de los cuales no puedo decir nada, para luego bajarnos a ver a los maléficos e inmortales Deicide, cuyo frontman Glen Benton sigue vivo a pesar de esa profecía que hizo en sus inicios de que a los 33 años dejaría de existir…26 años después los teníamos por segunda vez en el Leyendas y la expectación por lo que se vivió, era máxima.

Glen Benton no es la alegría de la huerta, y el estilo de Deicide es demasiado oscuro para que esperes otra cosa. Y como el death metal que tocan no es de mi gusto, superan mi nivel de aceptación extrema, en directo no mejoró mi opinión sobre ellos. Si le sumas que son muy estáticos y que Benton este casi mirando el cielo el 90% del concierto, fue suficiente para que me empujaran a subir de nuevo a la New Rock a ver a los Vascos Latzen. Algo que en poco tiempo me hizo ver que había acertado de pleno. Sin embargo he de decir, que mucha gente disfrutó de los norteamericanos, tanto en el recinto como a posterior en RRSS los comentarios han sido positivos, algo de lo que yo no puedo compartir.

Latzen.

Yo creo que a nivel nacional, era la banda más ansiada por el público del Leyendas, y se notó en un escenario que lo petaron.

Pensemos que hace pocos años, esta banda ni estaba ni se les esperaba, y cuando menos parecía posible, la reunión que en principio era para una gira de celebración de su debut, se ha convertido en unos Latzen con un gran presente y un buen futuro. Pocas reuniones han dado para tanto a nivel nacional . Y viendo lo que sucedió en Villena, estos tipos tienen cuerda para rato. Los vascos estuvieron perfectos, sonando muy bien para ser el escenario pequeño y con la gente realmente entregada a una banda que demostraron que aún tienen mucho que ofrecer. Fueron de los que creo no se fue justo en el escenario que tocaron. Se merecen volver a uno de los escenarios grandes. Ah!!! Y ahí me volví a dar cuenta de que el idioma no es un problema, allí cantaba toda la gente en Vasco como si fuera su propia lengua…un saludo a los de la ultraderecha que se empecinan en devaular la riqueza de nuestras lenguas en este país¡¡¡

Heaven shall Burn.

Si había una banda a la que le tenía ganas era a los alemanes Heaven shall burn. Y no os penséis que en disco me vuelan la cabeza, en absoluto, es un grupo que disfruto pero no pierdo mucho tiempo ahondando en su discografía, algo que me resulta curioso porque los Kataklysm son del mismo palo y me vuelan el perolo. Pero a lo que vamos, cuando los vi, hace ya la friolera de 13 años en el Leyendas del rock, fueron de los que me dejó poso.

Pues después de tanto tiempo me esperaba algo parecido y señores, con permiso de The Baboon show, creo que la banda capitaneada por Marcus Bischoffa a las voces, fueron lo mejor del festival. Tened en cuenta que no lo vi todo y puede que alguna banda se me escapara y estuviera a la misma altura.

Una puesta en escena brutal , portadon de Eliran Kantor de fondo, una formación donde todos sus miembros se mueven, animan, cantan y disfrutan con lo que están haciendo, y como Marcus es un bestia y en directo tiene una cantidad de registros infinito, sorprendentemente más que en estudio, pues es la polla¡¡¡ Y encima, sus composiciones que se mueven entre el Death melódico y el Metalcore más bien parido y poco americano, son ideales para el directo y por tanto, se da el cocktail perfecto para disfrutar de la más de una hora que duró el concierto, levantado el Leyendas hasta el cielo. Si le sumas, que son una banda reivindicativa, antifascista, que lucha por los derechos sociales, la naturaleza y muchas más cosas, nos deja una banda perfecta a la cual admirar. Un 10¡¡¡

Helloween.

Y venía el plato fuerte, la primera banda que se anunció justo hacía un año como reclamo para iniciar el cartel de lo que iba a ser el Leyendas del 20 aniversario. Ya estaban aquí los niños mimados de gran parte del fandom heavymetalero.

10 años hace ya que la reunión de las calabazas se fraguó, y desde entonces están viviendo una segunda juventud, no sé si merecida, desde mi punto de vista está siendo regalada y en bandeja; y que tiene pinta de que sigan aguantando unos cuantos años y más, tras ver la pasión que le siguen teniendo a estos alemanes; y por supuesto que supongo está dando grandes beneficios económicos a un entorno empresarial en los cuales encontrar una gallina de los huevos de oro es muy difícil hoy en día.

Admito que nunca han sido santo de mi devoción , más bien al contrario, pero le doy mucho mérito a la etapa Deris. Un tipo que ha aguantado todo lo que le han echado de forma admirable, y me alegro que ahora aunque tenga que compartir méritos con los hijos prodigos que han vuelto a la banda, por lo menos le está sirviendo en el aspecto económico. Otra cosa es mi opinión sobre Kiske, un auténtico interesado por el vil metal, que ha criticado la escena metalera y sus seguidores durante muchos años, y que no tuvo otra que para poder vivir tras fracasos continuos de proyectos de rock y metal envueltos en auras cristianas (Helloween lo son pero más discretos), recapitular y tragarse el orgullo para poder firmar un contrato y poder volver a comer y estar tan bien alimentado como se le ve por su aspecto.

Sobre el bolo, dos horazas con todo tipo de temas, largos, cortos, directos, más tecnicos, antiguos, de la era Hansen, Kiske, Deris, y de los tres, que junto a un escenario bastante chulo era una propuesta con muchos inputs para llevarse a la gente de calle. Pero Weikath me sigue sacando de los nervios con su pose pasota y que parece, como siempre, que la historia no va con él. Un Kiske que está justito en la voz y que por lo menos esta vez no utilizó apoyos vocales pregrabados. Kai Hansen que es un crack pero que su estado físico y vocal también está en sus límites y no da para mucho, aunque el que tuvo…retuvo. A Markus Grosskopf lo pongo como ejemplo para bien de músico realmente admirable, que habrá tenido que aguantar de todo y que es el más activo, animado y no pierde la sonrisa en todo el bolo. Y si hacemos la comparación con Sascha Gerstner a la guitarra, le gana el miembro original de calle. Este tipo siempre pensaré que está en esta banda por la pasta y que es como si no hubiera encontrado nada mejor para dejarla, y que como le ha supuesto un tren de vida comodo durante estos treinta años que dura la broma, casi parece un Weikath en joven. Dani Löble a la batería estuvo bien aunque me sobró el sólo que junto algunos ratos de «oeoeoeooee», charraditas de Deris, Hansen y Kiske, y la parte del acústico de los dos cantantes, supusieron bajones de ritmo que hicieron que no terminará de enganchar con lo que estaba sucediendo en el escenario.

Mi sensación es que la mayoría de músicos de esta banda estan para lo justito, y tienen que estar cambiando roles constantemente y descansando para poder aguantar el tiempo que tienen de set list, entendiendo que a veces han llegado a estar tres horas, algo que hay que admirar, pero cuando es un festival y tienes que ir a saco y a comerte a la gente que te sigue y a la que no…es otra cosa. Pero repito e insisto, opinión personal y subjetiva. La gente, como algunos amigos míos , se les mojaron los calzones….tipos facilones¡¡¡

Quedaban Warcry y Ankhara, pero ya apetecía volver, y los Asturianos son una banda que aborrezco y los de Madrid tocaban muy tarde. Nos quedamos los amigos hablando un rato, nos despedimos del festival y la melancolía acudió rápidamente a nuestra mente sabiendo que habíamos vuelto a estar en un lugar mágico y sagrado.

Como dato final, el Leyendas del Rock del año 2017 con bandas como Amon Amarth, Blind guardian, Megadeth , Sabaton o Epica por poner algunas, llegó a acumular cerca de las 75.000 personas en los cuatro días, con picos de asistencia de 22.000 el día inagural o 19.000 el Viernes, superando los cuatro dias cada uno a las cifras de este año. Quitando que el día inagural tenía un precio especial que no llegaba a los 10€ y era algo simbólico para ver a los Amon Amarth en su momento culmen. Exceptuando esa edición, esta deja unos números para mí inesperados: una por la cantidad de festivales que hay y este ir más tarde de la mayoría, y dos, por ser en los últimos años muy críticado su cartel por parte de los seguidores conservadores, sin embargo, esto ha hecho que sangre nueva acuda al Leyendas siendo un firme candidato a ser de los festivales con más futuro en nuestro país en cuanto al metal nos referimos.

De momento las 5000 entradas puestas a la venta han volado y el cartel promete superar sin problemas al de este año. Esperamos con ansias nuevos anuncios y le damos la enhorabuena a la organización del Leyendas.

Conclusión.

En computo general, si separo el aspecto musical por ser demasiado personal, ha sido un festival entretenido y que me ha pasado volando. La gente que he vuelto a ver, los compañeros que han venido conmigo, la comodidad del recinto, la charlas, discusiones, opiniones y sobre todo, la sensación de estar en un lugar especial que tengo la suerte de disfrutar varios días cada año.

Sé que he sido duro con las bandas, pero hay que entender que nos cuesta una auténtica pasta el festival o un concierto de ellos, que cada día valia 120€ si no tenías el bono, a parte del dormir, comer, beber, comprar material y disfrutar de esos cuatro días. Y a muchas de estas bandas, y voy a ser sincero, las más grandes, les estáis regalando la admiración y vuestro dinero muy fácilmente. De esta forma, la misma banda, los promotores, organizadores y demás mundillo de la escena con cierto poder, abusan de nosotros, sabiendo que da igual el precio que pongan, ni el momento en el que lo hagan, aunque haya una crisis, vamos a caer y pagar como borregos. Y si no saben que hacer, se lo inventan con un aniversario, reunión o cualquier excusa que valgan como una falsa despedida que puede durar años. Es como unos familiares que tengo que el año que no hay bodas, comuniones o cualquier motivo de celebración, se lo inventan para juntarse. Ahí ya cada cual con su dinero y tiempo haga lo que quiera y pueda, pero a mí no me suele hacer gracia y no me dejo engatusar y sin embargo, cada vez lo veo más. Sino mirad el cartel del año que viene que de lo anunciado, ya hay cinco o seis bandas que viene con el sobrenombre de aniversario o exclusivo… ahí lo dejo. Aquí digo también que ya hay más bandas en este primer anuncio que me molan que en todo el cartel de este año 2026.

De todas formas, de todo lo que os he escrito en estos dos artículos no me hagáis caso, en el fondo no tengo ni puta idea y la verdad es que me estoy haciendo viejo, y como es normal en estas edades tengo que soltar mi bilis por algún lado y no quedarmelo dentro, sino me enveneno.

Por cierto , gracias a Javier Herrera por aguantarme los cuatro días a pesar de tenerle de invitado, y haber podido hacer lo que quería. Y a Jose, Oriol, los Javis, a la diablesa Lola y alguno más por formar parte de mi vida en momentos puntuales pero necesarios.

Un abrazo y hasta el año que viene.

Kikemaiden

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